/ jueves 11 de febrero de 2021

Cuentas claras…amores largos

Las finanzas en pareja son un tema de no acabar, pero no te desilusiones. Se trata de hacer equipo, de jalar parejos hacia el mismo lado, de compartir sueños y de establecer estrategias en conjunto para que sus metas se cumplan.

Lograr lo anterior requiere de una correcta organización. Según especialistas de Principal México, empresa de soluciones financieras para el retiro, un aspecto clave en este proceso es identificar las metas y apegarse a un presupuesto para lograrlas, sin dejarse guiar por el error de creer que, por haber un mayor ingreso, es más grande la posibilidad de gasto.


¿Juntar o no juntar el dinero? La respuesta depende de cada pareja y de las expectativas para su relación. Es fundamental tener un seguimiento claro en el control de tus finanzas; y por ningún motivo asuman compromisos fuera de su capacidad pago.


Definan prioridades. Asegúrense de avanzar en el mismo camino e impulsados por los mismos propósitos, o al menos similares. Definan cuáles tienen mayor relevancia o requieren de un mayor esfuerzo económico. Comiencen por dividirlos en: gastos fijos, gastos variables y ahorro.


Sean transparentes. No dejes que el amor y el deseo de siempre quedar bien te dominen. No está mal tener menos ingresos que tu pareja. De ser el caso, sé claro desde el inicio, pues te ayudará a identificar la mejor estrategia de reparto, conforme a las posibilidades de cada uno.


Establezcan un plan justo. Probablemente en los gastos fijos y el ahorro terminen por aportar lo mismo, pero en los gastos variables pueden ser un tema más accesible para quien tiene un mayor ingreso.


Utilicen un buen sistema de administración. Eviten tener el dinero a la mano, pues esto podría incrementar la tentación de gastarlo en asuntos que no requieren o no están dentro de sus planes. Utilicen herramientas formales, como las de instituciones financieras. En caso de que su estrategia lo permita, piensen no sólo en ahorrarlo sino en invertirlo en un fondo de inversión, que ofrece la posibilidad de generar rendimientos, y existen diversos que se adaptan a sus necesidades y perfiles.


Den seguimiento a sus planes personales. Que la presión no te gane. No todos los planes de tu pareja deben ser tuyos, y viceversa. Educación o un viaje con amigos, pueden ser ejemplos de proyectos personales. No pongas en aprietos tus finanzas por cumplir con algún deseo que complazca sólo a tu acompañante; o lo fuerces a que lo haga por ti.


¿Cómo dividir los gastos? La mejor forma de definir los aportes es partir de la regla básica de un presupuesto: 50% (gastos fijos), 30% (gastos variables) y 20% (ahorro), pues con o sin pareja deberían guiar tu presupuesto. Pero, si les resulta más fácil, otra opción puede ser 50 y 50; en donde cada uno aporte la mitad de los compromisos que adquieran, y los recursos que sobran pueden dedicarlos a sus planes personales.


Al final, puede ser que dos cabezas piensen mejor que una. Juntos podrán encontrar la mejor forma de organizarse, para beneficio individual y en conjunto de ambos. No olviden poner el ahorro como uno de sus pilares, y mantener un plan de previsión y emergencia.


@Lady_varo
ladyvaro.fp@gmail.com

Las finanzas en pareja son un tema de no acabar, pero no te desilusiones. Se trata de hacer equipo, de jalar parejos hacia el mismo lado, de compartir sueños y de establecer estrategias en conjunto para que sus metas se cumplan.

Lograr lo anterior requiere de una correcta organización. Según especialistas de Principal México, empresa de soluciones financieras para el retiro, un aspecto clave en este proceso es identificar las metas y apegarse a un presupuesto para lograrlas, sin dejarse guiar por el error de creer que, por haber un mayor ingreso, es más grande la posibilidad de gasto.


¿Juntar o no juntar el dinero? La respuesta depende de cada pareja y de las expectativas para su relación. Es fundamental tener un seguimiento claro en el control de tus finanzas; y por ningún motivo asuman compromisos fuera de su capacidad pago.


Definan prioridades. Asegúrense de avanzar en el mismo camino e impulsados por los mismos propósitos, o al menos similares. Definan cuáles tienen mayor relevancia o requieren de un mayor esfuerzo económico. Comiencen por dividirlos en: gastos fijos, gastos variables y ahorro.


Sean transparentes. No dejes que el amor y el deseo de siempre quedar bien te dominen. No está mal tener menos ingresos que tu pareja. De ser el caso, sé claro desde el inicio, pues te ayudará a identificar la mejor estrategia de reparto, conforme a las posibilidades de cada uno.


Establezcan un plan justo. Probablemente en los gastos fijos y el ahorro terminen por aportar lo mismo, pero en los gastos variables pueden ser un tema más accesible para quien tiene un mayor ingreso.


Utilicen un buen sistema de administración. Eviten tener el dinero a la mano, pues esto podría incrementar la tentación de gastarlo en asuntos que no requieren o no están dentro de sus planes. Utilicen herramientas formales, como las de instituciones financieras. En caso de que su estrategia lo permita, piensen no sólo en ahorrarlo sino en invertirlo en un fondo de inversión, que ofrece la posibilidad de generar rendimientos, y existen diversos que se adaptan a sus necesidades y perfiles.


Den seguimiento a sus planes personales. Que la presión no te gane. No todos los planes de tu pareja deben ser tuyos, y viceversa. Educación o un viaje con amigos, pueden ser ejemplos de proyectos personales. No pongas en aprietos tus finanzas por cumplir con algún deseo que complazca sólo a tu acompañante; o lo fuerces a que lo haga por ti.


¿Cómo dividir los gastos? La mejor forma de definir los aportes es partir de la regla básica de un presupuesto: 50% (gastos fijos), 30% (gastos variables) y 20% (ahorro), pues con o sin pareja deberían guiar tu presupuesto. Pero, si les resulta más fácil, otra opción puede ser 50 y 50; en donde cada uno aporte la mitad de los compromisos que adquieran, y los recursos que sobran pueden dedicarlos a sus planes personales.


Al final, puede ser que dos cabezas piensen mejor que una. Juntos podrán encontrar la mejor forma de organizarse, para beneficio individual y en conjunto de ambos. No olviden poner el ahorro como uno de sus pilares, y mantener un plan de previsión y emergencia.


@Lady_varo
ladyvaro.fp@gmail.com