/ miércoles 18 de noviembre de 2020

Adiooos FRENAAA

Mucho ruido y pocas nueces con la supuesta resistencia que se ha manifestado públicamente contra el gobierno del Presidente Andrés Manuel López Obrador.

Se decían que era un movimiento nacional, marcharon innumerables veces, reclamaban que los medios de comunicación no les dábamos espacios de sus eventos o a sus convocatorias, se decían no pertenecer a ningún partido político ni agrupación política nacional, y que eran la única oposición real en el país.

Definiéndose de extrema derecha, con claras tendencias ideológicas, siempre que se les preguntaba por qué estaban en contra de López Obrador, respondían por igual que era porque no querían que México fuera comunista, y porque nos convertiríamos en Venezuela.

Una sola cabeza visible siempre, la de Gilberto Lozano, que por vez primera encontró su antítesis dentro de su propio movimiento, o su némesis, o como usted quiera llamarle.

Resulta pues, que después del anuncio que retirarían su plantón del Zócalo capitalino, un grupo de sus seguidores se deslindó de la decisión y se constituyó en el “movimiento anti AMLO” con la presencia principalmente de fieles convencidos de León Guanajuato.

Así, FRENAAA, en muy poco tiempo y sorpresivamente, se ha partido en dos.

Las razones, solo ellos las conocerán. Lo que es un hecho, es que cada vez más, se evidencia la nula oposición o falta de equilibrio político, que hay al sexenio del Presidente más votado en la historia. Y que seguramente prevalecerá ese desequilibrio electoral en las elecciones del 2021.

Que tan bueno o malo es que existan estos contrapesos, muy malo cuando son este tipo de movimientos que solo gritan, y si sería bueno que existieran, siempre y cuando haya una oposición real, con crítica constructiva y planes alternativos de gobierno, que aún no hemos visto.

Bien les llamamos hace meses en este mismo espacio como la “oposición longaniza” y parece que lo quieren ratificar, con ese bodrio PRI, PAN y PRD que plantean ir con mismos candidatos el año que entra. No han digerido, la tremenda tunda electoral del 2018.

Mucho ruido y pocas nueces con la supuesta resistencia que se ha manifestado públicamente contra el gobierno del Presidente Andrés Manuel López Obrador.

Se decían que era un movimiento nacional, marcharon innumerables veces, reclamaban que los medios de comunicación no les dábamos espacios de sus eventos o a sus convocatorias, se decían no pertenecer a ningún partido político ni agrupación política nacional, y que eran la única oposición real en el país.

Definiéndose de extrema derecha, con claras tendencias ideológicas, siempre que se les preguntaba por qué estaban en contra de López Obrador, respondían por igual que era porque no querían que México fuera comunista, y porque nos convertiríamos en Venezuela.

Una sola cabeza visible siempre, la de Gilberto Lozano, que por vez primera encontró su antítesis dentro de su propio movimiento, o su némesis, o como usted quiera llamarle.

Resulta pues, que después del anuncio que retirarían su plantón del Zócalo capitalino, un grupo de sus seguidores se deslindó de la decisión y se constituyó en el “movimiento anti AMLO” con la presencia principalmente de fieles convencidos de León Guanajuato.

Así, FRENAAA, en muy poco tiempo y sorpresivamente, se ha partido en dos.

Las razones, solo ellos las conocerán. Lo que es un hecho, es que cada vez más, se evidencia la nula oposición o falta de equilibrio político, que hay al sexenio del Presidente más votado en la historia. Y que seguramente prevalecerá ese desequilibrio electoral en las elecciones del 2021.

Que tan bueno o malo es que existan estos contrapesos, muy malo cuando son este tipo de movimientos que solo gritan, y si sería bueno que existieran, siempre y cuando haya una oposición real, con crítica constructiva y planes alternativos de gobierno, que aún no hemos visto.

Bien les llamamos hace meses en este mismo espacio como la “oposición longaniza” y parece que lo quieren ratificar, con ese bodrio PRI, PAN y PRD que plantean ir con mismos candidatos el año que entra. No han digerido, la tremenda tunda electoral del 2018.

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