/ lunes 28 de septiembre de 2020

San Judas nos enseña a buscar nuestra grandeza trabajando la de los demás

San Judas al trabajar por nosotros ante Dios vive su grandeza.

Los devotos de San Judas no dudamos de que es un gran santo y cuando hemos recibido su apoyo en nuestra vida sentimos su grandeza. Pero en el evangelio nos cuentan que un día discutían los apóstoles sobre quién era el más grande. Jesús tomó un niño y les dijo que buscaran en el espíritu de niño la grandeza que es válida ante Dios. ¿Eres papá, eres mamá, eres el hermano mayor, eres otro ?, Entonces tú eres grande en la familia y también mamá lo es y también lo es cada uno de los hermanos, y hasta me atrevo a afirmar que la sirvienta es grande. Grandes si como el niño va sumando experiencias, va mejorando modo de vida, va coordinando su vida con los demás.

Foto: Especial

¿Y entonces quien es más grande? La grandeza estará en cumplir para uno y para los demás su propio papel en la vida, al que es papá que cumpla como papá, en lo que a él le toque apoyar la grandeza de mamá y la grandeza de cada uno de los hijos. Y apoyar a los demás que se relacionen con la familia. No tener celos de la grandeza de los otros sino impulsarla.

A la hora de jerarquizar nuestros valores que sea la grandeza de los demás la que predomina y en nuestros empequeñecernos encontraremos nuestra grandeza.

San Judas al trabajar por nosotros ante Dios vive su grandeza.

Que nosotros bajo la guía de San Judas sepamos como familia, como compañeros de trabajo y como ciudadanos, buscar nuestra grandeza trabajando la grandeza de los demás.


Los devotos de San Judas no dudamos de que es un gran santo y cuando hemos recibido su apoyo en nuestra vida sentimos su grandeza. Pero en el evangelio nos cuentan que un día discutían los apóstoles sobre quién era el más grande. Jesús tomó un niño y les dijo que buscaran en el espíritu de niño la grandeza que es válida ante Dios. ¿Eres papá, eres mamá, eres el hermano mayor, eres otro ?, Entonces tú eres grande en la familia y también mamá lo es y también lo es cada uno de los hermanos, y hasta me atrevo a afirmar que la sirvienta es grande. Grandes si como el niño va sumando experiencias, va mejorando modo de vida, va coordinando su vida con los demás.

Foto: Especial

¿Y entonces quien es más grande? La grandeza estará en cumplir para uno y para los demás su propio papel en la vida, al que es papá que cumpla como papá, en lo que a él le toque apoyar la grandeza de mamá y la grandeza de cada uno de los hijos. Y apoyar a los demás que se relacionen con la familia. No tener celos de la grandeza de los otros sino impulsarla.

A la hora de jerarquizar nuestros valores que sea la grandeza de los demás la que predomina y en nuestros empequeñecernos encontraremos nuestra grandeza.

San Judas al trabajar por nosotros ante Dios vive su grandeza.

Que nosotros bajo la guía de San Judas sepamos como familia, como compañeros de trabajo y como ciudadanos, buscar nuestra grandeza trabajando la grandeza de los demás.