/ domingo 11 de octubre de 2020

Alerta CDHCM sobre alta vulnerabilidad de niñas a castigos físicos y psicológicos

El organismo recordó que el maltrato físico se ejerce como una forma de disciplina en 4 de cada 10 niñas y niños, pero son las niñas (61.8%) de 2 a 4 años quienes reciben más castigos físicos que en otros grupos de edad

En este día internacional de la niña, el 11 de octubre, la Comisión de los Derechos Humanos de la Ciudad de México, recordó que en la capital mexicana, habitan 2 millones de niñas y adolescentes de 8 a 17 años, por lo que es necesario reconocer y garantizar los derechos humanos de este sector de la población, para atender la manera urgente la violencia que enfrentan.

El organismo recordó que el maltrato físico se ejerce como una forma de disciplina en donde 4 de cada 10 niñas y niños, pero son las niñas (61.8%) de 2 a 4 años quienes reciben más castigos físicos que en otros grupos de edad; 54% de las niñas reciben más agresión psicológica, gritos, descalificaciones o insultos, como método de disciplina, en contraposición con el 52% de niños.

En nuestro país, las niñas y adolescentes enfrentan una grave situación de violencia y discriminación, lamentó el organismo.

Asimismo, la Presidenta de la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México (CDHCM), Nashieli Ramírez Hernández, llamó a remontar la brecha digital para garantizar el acceso de las niñas y las adolescentes a internet y a dispositivos de comunicación.

Ramírez Hernández dijo que el Reporte Especial se presentó en el marco del Día Internacional de la Niña, que se celebra, desde 2012, cada 11 de octubre, este año bajo el lema “Mi voz, nuestro futuro en igualdad”.

Llamó la atención sobre datos de la Comisión Nacional de Búsqueda, respecto a las 77 mil personas desaparecidas, 25% de ellas mujeres, de las cuales más de la mitad son menores de 18 años, entre los 10 y los 17 años.

“La hipótesis es que muy probablemente están siendo víctimas de trata con fines de explotación sexual”, advirtió.

Al respecto, dijo que el acceso a las nuevas tecnologías es fundamental para el derecho a la educación, pero también incrementa el riesgo de las niñas y las adolescentes a ser víctimas de delitos a través de las relaciones que establecen en redes sociales.

Entre lo que más llama la atención, apuntó, es que menos niñas viven con su papá, lo cual es un dato que marca diferencia en la convivencia con la figura paterna.

Agregó que, aunque el encierro les significa aburrimiento, hacen referencia a la tristeza en su entorno familiar; así como que se entretienen en tareas escolares, pero inmediatamente después, en mayores de 11 años, dedican más tiempo a tareas domésticas, lo cual se incrementa mucho más después de las de 15 años y más.

Al respecto, la Primer Oficial de Derechos Humanos de la Oficina de la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH) en México, Nira Cárdenas Oliva, destacó que lo que comenzó como una crisis de salud por el COVID-19, ha derivado en una crisis de derechos de las NyA.

Mencionó que Naciones Unidas ha recomendado a la Comunidad Internacional a responder con un enfoque de derechos humanos ante la emergencia sanitaria, y que la Consulta logró a través de la participación de las NyA, plantear retos de políticas públicas en materia de salud y educación, así como para el ejercicio de otros derechos, observando siempre al principio de interdependencia.

La Titular de la Secretaría de las Mujeres de la Ciudad de México, Ingrid Gómez Saracíbar, reconoció las afectaciones diferenciadas de la emergencia sanitaria en el tiempo de las niñas y las adolescentes, “las vulnerabilidades se profundizaron”, en lo que respecta al cuidado de los otros y del trabajo doméstico.

Explicó que el confinamiento social y la restricción de actividades para cortar las cadenas de contagio y propagación de Coronavirus, obligó en su momento a centrar las políticas públicas en el tema médico, que representó para las NyA un estrés constante por lo que estaba sucediendo y una nueva convivencia en el mismo espacio, pero con diferentes preocupaciones y tareas.

No sólo se modifican las dinámicas familiares, apuntó, sino también los estados de ánimo de mujeres y hombres, niñas, niños y adolescentes, con impactos diferenciados, que forman parte también de una profunda crisis económica ante el paro de centros laborales.

Señaló que en México se han reportado de enero a junio de este año más de 104 mil presuntos delitos de violencia familiar, que significa un aumento de 1.6% respecto a 2019. En este mismo lapso se han registrado 1,219 homicidios de menores de edad; 6 mil lesiones a niñas, niños y adolescentes. Por este motivo llamó a atender estas desigualdades y que se tomen decisiones de política pública que pongan en el centro las voces de NyA.

En este día internacional de la niña, el 11 de octubre, la Comisión de los Derechos Humanos de la Ciudad de México, recordó que en la capital mexicana, habitan 2 millones de niñas y adolescentes de 8 a 17 años, por lo que es necesario reconocer y garantizar los derechos humanos de este sector de la población, para atender la manera urgente la violencia que enfrentan.

El organismo recordó que el maltrato físico se ejerce como una forma de disciplina en donde 4 de cada 10 niñas y niños, pero son las niñas (61.8%) de 2 a 4 años quienes reciben más castigos físicos que en otros grupos de edad; 54% de las niñas reciben más agresión psicológica, gritos, descalificaciones o insultos, como método de disciplina, en contraposición con el 52% de niños.

En nuestro país, las niñas y adolescentes enfrentan una grave situación de violencia y discriminación, lamentó el organismo.

Asimismo, la Presidenta de la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México (CDHCM), Nashieli Ramírez Hernández, llamó a remontar la brecha digital para garantizar el acceso de las niñas y las adolescentes a internet y a dispositivos de comunicación.

Ramírez Hernández dijo que el Reporte Especial se presentó en el marco del Día Internacional de la Niña, que se celebra, desde 2012, cada 11 de octubre, este año bajo el lema “Mi voz, nuestro futuro en igualdad”.

Llamó la atención sobre datos de la Comisión Nacional de Búsqueda, respecto a las 77 mil personas desaparecidas, 25% de ellas mujeres, de las cuales más de la mitad son menores de 18 años, entre los 10 y los 17 años.

“La hipótesis es que muy probablemente están siendo víctimas de trata con fines de explotación sexual”, advirtió.

Al respecto, dijo que el acceso a las nuevas tecnologías es fundamental para el derecho a la educación, pero también incrementa el riesgo de las niñas y las adolescentes a ser víctimas de delitos a través de las relaciones que establecen en redes sociales.

Entre lo que más llama la atención, apuntó, es que menos niñas viven con su papá, lo cual es un dato que marca diferencia en la convivencia con la figura paterna.

Agregó que, aunque el encierro les significa aburrimiento, hacen referencia a la tristeza en su entorno familiar; así como que se entretienen en tareas escolares, pero inmediatamente después, en mayores de 11 años, dedican más tiempo a tareas domésticas, lo cual se incrementa mucho más después de las de 15 años y más.

Al respecto, la Primer Oficial de Derechos Humanos de la Oficina de la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (OACNUDH) en México, Nira Cárdenas Oliva, destacó que lo que comenzó como una crisis de salud por el COVID-19, ha derivado en una crisis de derechos de las NyA.

Mencionó que Naciones Unidas ha recomendado a la Comunidad Internacional a responder con un enfoque de derechos humanos ante la emergencia sanitaria, y que la Consulta logró a través de la participación de las NyA, plantear retos de políticas públicas en materia de salud y educación, así como para el ejercicio de otros derechos, observando siempre al principio de interdependencia.

La Titular de la Secretaría de las Mujeres de la Ciudad de México, Ingrid Gómez Saracíbar, reconoció las afectaciones diferenciadas de la emergencia sanitaria en el tiempo de las niñas y las adolescentes, “las vulnerabilidades se profundizaron”, en lo que respecta al cuidado de los otros y del trabajo doméstico.

Explicó que el confinamiento social y la restricción de actividades para cortar las cadenas de contagio y propagación de Coronavirus, obligó en su momento a centrar las políticas públicas en el tema médico, que representó para las NyA un estrés constante por lo que estaba sucediendo y una nueva convivencia en el mismo espacio, pero con diferentes preocupaciones y tareas.

No sólo se modifican las dinámicas familiares, apuntó, sino también los estados de ánimo de mujeres y hombres, niñas, niños y adolescentes, con impactos diferenciados, que forman parte también de una profunda crisis económica ante el paro de centros laborales.

Señaló que en México se han reportado de enero a junio de este año más de 104 mil presuntos delitos de violencia familiar, que significa un aumento de 1.6% respecto a 2019. En este mismo lapso se han registrado 1,219 homicidios de menores de edad; 6 mil lesiones a niñas, niños y adolescentes. Por este motivo llamó a atender estas desigualdades y que se tomen decisiones de política pública que pongan en el centro las voces de NyA.