/ lunes 28 de septiembre de 2020

Consideran facciosa la orden de aprehensión contra Isaac Villarreal Budnik

El abogado sostuvo que Isaac Villarreal, nada tuvo que ver con el secuestro de su hermano Agustín

Samuel Rubio, abogado del empresario Isaac Villarreal Budnik, consideró sin fundamento y facciosa la orden de aprehensión que emitió un juez (José Antonio Almaguer Garza) el 18 de septiembre pasado en contra de su cliente, por el presunto secuestro de su hermano Agustín, cuando cuatro impartidores de justicia concluyeron como improcedente la acusación.

El abogado sostuvo que Isaac Villarreal, nada tuvo que ver con el secuestro de su hermano Agustín, en enero de 2016, al sostener que la orden de aprehensión que giró carece de fundamentos jurídicos, al sustentarse con el simple infundio de Agustín Villarreal.

Recordó que el problema familiar inició en el año 2001, cuando sus padres Agustín Villarreal Elizondo y Sulamit Budnik Lozano iniciaron un proceso de divorcio, que incluía la distribución del patrimonio construido en más de medio siglo, que incluida entre otros bienes, la empresa Inmobiliaria Torrevillas, holding de Ladrillera Mecanizada y Laminados de Barro.

Derivado de esta separación, indicó, el matrimonio acordó una división de bienes encabezada por sus hijos varones Isaac y Agustín, y a pesar de muchos esfuerzos familiares y legales, nunca ha habido una debida aceptación por parte de Agustín de lo que a cada uno corresponde.

Rubio manifestó que el conflicto familiar se agravó, por el “supuesto secuestro” de Agustín Villarreal, quien acusó que fue privado de su libertad por agentes ministeriales que nunca identificó, ni las condiciones en que supuestamente se efectuó el plagio, y lo más sorprendente es que escapó de sus captores tres días después y acusó a su padre de ser el autor intelectual de lo que le aconteció.


Años después y a pesar de que Agustín Villarreal Elizondo ya falleció, y que nunca hubo evidencia real que lo vinculara ni a él ni a su hijo Isaac con estos supuestos hechos, de manera sorpresiva un juez emite la orden de aprehensión en circunstancias irreales e inverosímiles.

Es cierto, dijo el abogado Samuel Rubio, que el conflicto tiene intereses económicos importantes, pero derivan de la falta de aceptación de una herencia, pero es importante que la ley se aplique en sentido estricto, sin intereses ni manipulaciones a las autoridades o con la pretensión insana de exhibir sucesos poco creíbles a fin de victimizarse ante la opinión pública.

Samuel Rubio, sostuvo que su cliente cree en el Estado de Derecho y confía plenamente en la imparcialidad del poder judicial de Nuevo León, y que “será muy responsable de proceder, ante la sospecha de una actuación irregular e infundada de algunos jueces y magistrados que hace dudar de la imparcialidad que se debe de tener”.

Samuel Rubio, abogado del empresario Isaac Villarreal Budnik, consideró sin fundamento y facciosa la orden de aprehensión que emitió un juez (José Antonio Almaguer Garza) el 18 de septiembre pasado en contra de su cliente, por el presunto secuestro de su hermano Agustín, cuando cuatro impartidores de justicia concluyeron como improcedente la acusación.

El abogado sostuvo que Isaac Villarreal, nada tuvo que ver con el secuestro de su hermano Agustín, en enero de 2016, al sostener que la orden de aprehensión que giró carece de fundamentos jurídicos, al sustentarse con el simple infundio de Agustín Villarreal.

Recordó que el problema familiar inició en el año 2001, cuando sus padres Agustín Villarreal Elizondo y Sulamit Budnik Lozano iniciaron un proceso de divorcio, que incluía la distribución del patrimonio construido en más de medio siglo, que incluida entre otros bienes, la empresa Inmobiliaria Torrevillas, holding de Ladrillera Mecanizada y Laminados de Barro.

Derivado de esta separación, indicó, el matrimonio acordó una división de bienes encabezada por sus hijos varones Isaac y Agustín, y a pesar de muchos esfuerzos familiares y legales, nunca ha habido una debida aceptación por parte de Agustín de lo que a cada uno corresponde.

Rubio manifestó que el conflicto familiar se agravó, por el “supuesto secuestro” de Agustín Villarreal, quien acusó que fue privado de su libertad por agentes ministeriales que nunca identificó, ni las condiciones en que supuestamente se efectuó el plagio, y lo más sorprendente es que escapó de sus captores tres días después y acusó a su padre de ser el autor intelectual de lo que le aconteció.


Años después y a pesar de que Agustín Villarreal Elizondo ya falleció, y que nunca hubo evidencia real que lo vinculara ni a él ni a su hijo Isaac con estos supuestos hechos, de manera sorpresiva un juez emite la orden de aprehensión en circunstancias irreales e inverosímiles.

Es cierto, dijo el abogado Samuel Rubio, que el conflicto tiene intereses económicos importantes, pero derivan de la falta de aceptación de una herencia, pero es importante que la ley se aplique en sentido estricto, sin intereses ni manipulaciones a las autoridades o con la pretensión insana de exhibir sucesos poco creíbles a fin de victimizarse ante la opinión pública.

Samuel Rubio, sostuvo que su cliente cree en el Estado de Derecho y confía plenamente en la imparcialidad del poder judicial de Nuevo León, y que “será muy responsable de proceder, ante la sospecha de una actuación irregular e infundada de algunos jueces y magistrados que hace dudar de la imparcialidad que se debe de tener”.