/ jueves 1 de octubre de 2020

Cierre de calles, cercos y operativos policiacos recrudecen crisis en negocios del Centro Histórico  

Que iniciaron el 13 de septiembre por los festejos patrios y continúan hasta la fecha por las diversas marchas, protestas y plantones

Ciudad de México.- Comerciantes del Centro Histórico estiman pérdidas por arriba de 100 millones de pesos, debido a los cierres de calles con vallas y cercos policiacos que iniciaron el 13 de septiembre por los festejos patrios y continúan hasta la fecha por las diversas marchas, protestas y plantones que se llevan a cabo en el primer cuadro.

Al reconocer la decisión del Comité del 68 de no realizar la marcha conmemorativa del 2 de Octubre, los empresarios del Centro Histórico solicitaron a las autoridades el retiro de las vallas metálicas, el restablecimiento de la circulación vehicular, libre tránsito y la apertura de las estaciones del metro Zócalo y Allende, con lo que se facilitará el la llegada y salida de trabajadores y visitantes a la zona.

Gerardo López Becerra, presidente de la organización Con Comercio Pequeño informó que la afectación alcanza a los 60 mil negocios que operan en todo el polígono A, B y C del Centro Histórico, que comprende desde Izazaga hasta Eje 1 Norte y de Eje Lázaro Cárdenas a La Merced.

Indicó que entre 2,500 a 3,500 negocios han sido los más afectados, por ubicarse en el primer cuadro de la ciudad, en las inmediaciones de Palacio Nacional, Catedral, Plaza de la Constitución-Monte de Piedad, Tacuba, zona de los Portales, Motolinía, Madero, Palma, 16 de Septiembre, Brasil y Argentina, entre otras más.

Para el caso de los negocios del Centro Histórico, los efectos de la crisis por la pandemia se han prolongado, por los constantes cierres de calles y avenidas, tanto al paso peatonal como al tránsito vehicular, ante las diversas movilizaciones, actos cívicos, protestas, marchas y plantones que se han realizado en el Zócalo en las últimas tres semanas, indicó Gerardo López.

Durante el recorrido por calles del primer cuadro que se encuentran cerradas al paso peatonal o tránsito vehicular, los comerciantes manifestaron su inconformidad de que la mayoría de las plazas y zonas comerciales de la capital del país hayan regularizado sus actividades, mientras el Primer Cuadro sigue cerrado por retenes y cercos metálicos con los que se restringe la movilidad de los ciudadanos.

Para nuestros comercios, las pérdidas y afectaciones no se limitan a las últimas 3 semanas. Primero, durante los meses de marzo, abril y mayo, casi el 90 por ciento de establecimientos de esta zona tuvo que cerrar –sin ningún apoyo fiscal o económico–, cuando los giros fueron declarados “no esenciales” ante la emergencia sanitaria, señalaron los comerciantes.

Recordaron que durante los meses de junio, julio y agosto, se prolongaron las fechas de apertura hasta por cinco ocasiones y se aplicó un programa especial que turnaba la apertura de los negocios; un día sí y otro no, bajo revisiones muy estrictas por parte de las autoridades.

Reprocharon que justo cuando se empezaban a levantar las restricciones de horario y turnos de apertura, ahora se instalan cercos y vallas metálicas, debido a los festejos patrios, las marchas, plantones, protestas y cercos policiacos, lo que no solo obstaculiza la movilización ciudadana, sino también la reactivación económica de esta importante zona de la ciudad.

Los comerciantes confiaron que las autoridades, tanto de la Ciudad de México como del Gobierno Federal serán sensibles a las necesidades y requerimientos de los comerciantes en pequeño y las empresas familiares.

Ciudad de México.- Comerciantes del Centro Histórico estiman pérdidas por arriba de 100 millones de pesos, debido a los cierres de calles con vallas y cercos policiacos que iniciaron el 13 de septiembre por los festejos patrios y continúan hasta la fecha por las diversas marchas, protestas y plantones que se llevan a cabo en el primer cuadro.

Al reconocer la decisión del Comité del 68 de no realizar la marcha conmemorativa del 2 de Octubre, los empresarios del Centro Histórico solicitaron a las autoridades el retiro de las vallas metálicas, el restablecimiento de la circulación vehicular, libre tránsito y la apertura de las estaciones del metro Zócalo y Allende, con lo que se facilitará el la llegada y salida de trabajadores y visitantes a la zona.

Gerardo López Becerra, presidente de la organización Con Comercio Pequeño informó que la afectación alcanza a los 60 mil negocios que operan en todo el polígono A, B y C del Centro Histórico, que comprende desde Izazaga hasta Eje 1 Norte y de Eje Lázaro Cárdenas a La Merced.

Indicó que entre 2,500 a 3,500 negocios han sido los más afectados, por ubicarse en el primer cuadro de la ciudad, en las inmediaciones de Palacio Nacional, Catedral, Plaza de la Constitución-Monte de Piedad, Tacuba, zona de los Portales, Motolinía, Madero, Palma, 16 de Septiembre, Brasil y Argentina, entre otras más.

Para el caso de los negocios del Centro Histórico, los efectos de la crisis por la pandemia se han prolongado, por los constantes cierres de calles y avenidas, tanto al paso peatonal como al tránsito vehicular, ante las diversas movilizaciones, actos cívicos, protestas, marchas y plantones que se han realizado en el Zócalo en las últimas tres semanas, indicó Gerardo López.

Durante el recorrido por calles del primer cuadro que se encuentran cerradas al paso peatonal o tránsito vehicular, los comerciantes manifestaron su inconformidad de que la mayoría de las plazas y zonas comerciales de la capital del país hayan regularizado sus actividades, mientras el Primer Cuadro sigue cerrado por retenes y cercos metálicos con los que se restringe la movilidad de los ciudadanos.

Para nuestros comercios, las pérdidas y afectaciones no se limitan a las últimas 3 semanas. Primero, durante los meses de marzo, abril y mayo, casi el 90 por ciento de establecimientos de esta zona tuvo que cerrar –sin ningún apoyo fiscal o económico–, cuando los giros fueron declarados “no esenciales” ante la emergencia sanitaria, señalaron los comerciantes.

Recordaron que durante los meses de junio, julio y agosto, se prolongaron las fechas de apertura hasta por cinco ocasiones y se aplicó un programa especial que turnaba la apertura de los negocios; un día sí y otro no, bajo revisiones muy estrictas por parte de las autoridades.

Reprocharon que justo cuando se empezaban a levantar las restricciones de horario y turnos de apertura, ahora se instalan cercos y vallas metálicas, debido a los festejos patrios, las marchas, plantones, protestas y cercos policiacos, lo que no solo obstaculiza la movilización ciudadana, sino también la reactivación económica de esta importante zona de la ciudad.

Los comerciantes confiaron que las autoridades, tanto de la Ciudad de México como del Gobierno Federal serán sensibles a las necesidades y requerimientos de los comerciantes en pequeño y las empresas familiares.