/ viernes 23 de julio de 2021

Mezclamos tantas influencias que es difícil describir nuestro estilo: Polo & Pan

El muy afable Paul Armand-Delille, habla con El Sol de México de su nuevo álbum Cyclorama, pero también de su amor por la música latina, la comida mexicana y hasta el cine infantil

Los filtros que nos ponemos para solventar todos los problemas de la vida diaria a veces nos llevan a mundos maravillosos y llenos de colores, donde podemos disfrutar de Saint Tropez o Rio de Janeiro.

Después de 500 millones de streams totales en su carrera, el dúo francés Polo & Pan se han convertido en seguros vendedores de Apple, Hermes y Cartier por nombrar algunas marcas que han confiado en sus sencillos para hacer promocionales alrededor del mundo. Ahora nos toca hablar con el 50 por ciento del grupo, el muy afable Paul Armand-Delille, alias Polo, quien se conecta vía Zoom desde un resguardo familiar, a 40 minutos de París.

¿Cómo te sientes con este nuevo disco?

Estamos contentos y orgullosos de haberlo terminado y presentado al público. Vamos a ver qué hacen con él... ¿Sabes? Pasa algo curioso, porque cuando terminas un disco ya no estás seguro de las emociones que lo hicieron posible o que de alguna forma te representan. No sabemos si es bueno, aunque hayamos trabajado tanto para lograrlo… Hicimos 30 canciones, pero sólo escogimos las 14 que consideramos que eran las mejores.

Claro. Es algo difícil dárselo al público sin saber cómo lo recibirá. ¿Piensas en ello cuando hacen la música?

No creo que lo pensemos, ya que cuando estamos en el estudio lo hacemos todo muy personal. No producimos canciones que se parezcan a otros artistas, más bien plasmas ideas y sentimientos que son tuyos y luego en el proceso deseas convertirlo en algo que resulte entretenido para los demás. Si lo piensas un poco, en el estudio se procesa como una licuadora personal creativa y cuando lo ejecutas ante el público se convierte en otra cosa… es el público quien le otorga el sentido final.

Con su disco debut titulado Caravelle (2017), el dueto formado también por Alexandre Grynszpan, alias Pan, se encontró inmerso en una peculiar mezcla de géneros que incluía electrónica con ritmos sudamericanos y algunos toques africanos. Con tres exitosísimos sencillos, pronto los denominaron embajadores de la corriente musical conocida como French Touch, y luego se encontraron con la pandemia, justo antes de producir su nuevo disco.

Han sido tiempos difíciles los de la pandemia. ¿Crees que hay algo de oscuridad en este disco?

Todas las canciones estaban compuestas antes de la pandemia y la pandemia sólo nos dio más tiempo para trabajarlas y mejorar su calidad. Aunque ha sido un un evento trágico, como artistas nos dio la oportunidad de encerrarnos en el estudio y de concentrarnos más, sin influencias externas. También nos dio la oportunidad racionalizar nuestra vida, yo por ejemplo llegué a los 40 y me di cuenta de lo que quería hacer con ella, ya que siempre había estado trabajando ya sea como DJ o con el grupo, y esta es la primera ocasión que pasa un año sin hacer más que música, creando algo a partir del concepto de vida/muerte y reflexionando sobre los diferentes periodos de la vida. Hay por ahí una canción como “Feel good”, que es sobre la celebración de lo bello de la vida, pero también tienes “Requiem”, que representa algo triste y que nos ayuda a descubrir también la fragilidad... En resumen, creo que la pandemia nos dio tiempo para pensar más profundamente sobre nuestras vidas.

¿Qué hacían en la pandemia durante su tiempo libre?

Cuando trabajamos en el disco no escuchamos música que tenga relación… Algo de jazz y bossanova. Yo me puse a coleccionar música electrónica bailable para mi set como DJ, y como trabajamos intensamente, entonces lo que escuchamos es sólo música de fondo a la que quizá no le poníamos mucha atención, como Les Baxter o mucha música de cine de los cincuentas, como Kraak & Smaak y algunos raperos franceses.

¿Te refieres a jazz clásico, como el de John Coltrane y Miles Davis?

Exacto, cool jazz... Pero también música de Gilberto Gil y demás artistas del bossanova… Nada muy complicado de los cuarentas y cincuentas, pero sí... Miles es alguien siempre increíble.

Hablando del bossanova, esa corriente brasileña logró tener un sonido muy específico. ¿Crees que ustedes han logrado algo así, un sonido típico de ustedes?

¡Eso es lo que espero! El Bossanova es el ejemplo perfecto de una mezcla entre la música clásica occidental con acordes de jazz, pero con el ritmo de la música brasileña y africana, es una perfecta mezcla de baile con escritura seria, lograda por absolutos genios. Nosotros tratamos de lograr algo propio y espero que logre tocar a nuestro público, pero no me toca a mí decirlo sino a ellos… Sólo trato de hacer buena música sin pretender nada más… No sé si nuestro estilo es reproducible, porque mezclamos tantas influencias diferentes que lo hace difícil describirlo, hasta para nosotros.

¿Te sientes satisfecho con el resultado del disco?

Mmh… Nunca te sientes completamente satisfecho. Como músico, siempre sientes que pudiste trabajar más. En términos de recepción del público estamos muy contentos, además de que el futuro parece ya cerca, porque comenzamos a vender boletos para los próximos conciertos. Siempre es importante para nosotros la relación con el público, y más si nos lleva tanto tiempo hacer un disco… Y la buena noticia es que además tenemos suficiente material extra para otro disco que no hemos terminado, así que nos pondremos a trabajar en otro disco muy pronto.

¿Cómo fue el proceso creativo?

Alexandre y yo escribimos durante el último tour, por separado... El principio creativo siempre es así para nosotros, no podemos trabajar juntos porque siempre hay alguien que tiene una idea fuerte y poderosa sobre una canción, así que mejor comenzamos la armonía o la letra individualmente y ya después el otro la complementa. De esa forma, todas las canciones están repensadas por cada uno de nosotros y entonces las producimos juntos para su versión final.

¿Fue difícil escoger las canciones finales?

Al revés, creo que ellas nos escogieron a nosotros. También nos ayudó la compañía disquera, como un tercer ente, con una visión menos cercana pero con una mirada más fresca sobre cuáles necesitan más trabajo posterior para editarlas por separado, sin correr. Pero estas 14 del disco me parecen un buen número, especialmente ahora que la gente no escucha más que sencillos, así que el disco completo siempre es un reto para la retención del nuevo público… Por eso digo que las canciones nos escogieron y tenemos que esperar a la reacción del público.

¿Cuál es tu favorita?

Qué difícil… Yo creo que “Magic”, porque ya quiero interpretarla en el Festival del Burning Man, pero para otros momentos está “Les Jolies Choses” o “Peter Pan”... Cada una tiene sus momentos. Tambien “Oasis” sería divertido interpretarla en el desierto.

Con una gira que inicia a finales de este mes, en la ciudad de Monterrey, Polo & Pan se preparan para visitar ciudades como Los Ángeles, San Francisco, Nueva York, Montreal, Berlín, Londres y buena parte de su natal Francia, llevando como vehículo este nuevo disco que seguramente los refrendará como los definió el diario Le Monde: Unos líderes de la alegre y nueva musica electronica.

Hay mucha expectación sobre cómo serán los conciertos en el futuro. ¿Cómo se sienten al respecto?

Todos estamos esperando ese momento de cuando tengamos la fortuna de abrir otra vez todo. La pandemia es trágica, pero también resulta positiva cuando te recuerda la suerte que tienes de estar vivo, así que deberíamos experimentar esa felicidad hasta el límite.

¿Consideras que al ser francés le imprimes algo de tu nacionalidad a tu música?

Bueno, soy franco-americano, así que también tengo la otra parte de la cultura norteamericana, pero sí, somos una banda francesa, con fuertes antecedentes familiares y geográficos inmersos en nuestro país, por lo que creo que la música tiene estilo, buen gusto… Creo que eso es muy importante como diferencia con otras culturas, el buen gusto. Colisionamos muchas influencias tratando de hacer buena música electrónica, ya que ambos somos DJ, pero no nos clavamos en la técnica sino en la programación, tocamos música de otros tiempos y de otros países siempre, y eso nos ayuda a tener buen gusto. No sonamos mucho como una banda francesa, como Daft Punk o Justice, pero somos franceses en cuanto a que escribimos en francés casi todas nuestras canciones, algo que de por sí es muy raro hoy en día... Je ne sais quoi! (Un no sé qué).

Además la lengua francesa es muy natural para cantar, ¿no crees?

Es un gran lenguaje para cantar, pero también somos muy sensibles al portugués, que es muy bello y al ruso. El inglés tiene mucho ritmo y el español mucha energía. Algunas canciones suenan mejor en español que en francés, por ejemplo, porque no tenemos acentos tónicos así que no hay energía. Cada idioma tiene sus propiedades pero lo más importante es la cultura musical construida alrededor de los idiomas… El francés es más sensitivo, calmado, menos enérgico, más susurrante.

Tras media hora, la plática resultaba un libre y feliz intercambio de ideas que iban desde el jazz clásico hasta Hollywood y su fábrica inacabable de mundos y sueños fantásticos, escenario fértil para la imaginación de este DJ francés.

Su música me parece muy cinematográfica. ¿Te gustaría ser contratado para hacer la música de una película?

Nos encantaría trabajar para Pixar, así que hacemos un anuncio al mundo para que nos contraten para una canción o un score. Tal vez para una película de Tim Burton o algo con un universo fantástico…. Eso sería perfecto para nosotros.

¿Te gusta más el cine norteamericano que el francés?

Adoro el Nouvelle Vague, del clásico cine francés creo que hay mucho material bueno ahorita. Soy súper fan de El Mago de Oz y de todos los clásicos en technicolor de los cincuentas. Para mí, el cine de los cincuentas a los setentas es el más fascinante, hecho en film real, porque se ve increíble. Ahora lo que hace Tim Burton junto con Danny Elfman es apasionante, pero no encuentro nada en el cine francés actual que pueda trabajar para hacer música exprofeso, es una cosa diferente tal vez con Hollywood y el público infantil. Hacer una canción es como hacer una pequeña historia.

¿Te gustaría hacer una película de horror o de ciencia ficción?

Me encantaría hacer una película fantástica como NeverEnding Story, porque tal vez StarWars sería algo muy grande. O de cine fantástico, como The Lord of the Rings, ya que me encantan las historias épicas donde creas un mundo por completo. ¡Y trabajar un score para Harry Potter sería la mejor misión en mi vida! Una de las cosas que comenzamos al hacer música es hacer un vínculo creativo con nuestra infancia y el amor de las películas que vimos de niños, que realmente nos gustaban, como las de Disney… Todos esos soundtracks son geniales y nosotros tratamos de hacer algo parecido.

El tiempo se había terminado y entre la sorpresa del concepto de crear un vínculo interno con el niño que llevamos dentro para operar en el presente, y las referencias a un mundo fantástico de technicolor donde siempre podemos vivir como Peter Pan, terminó esta plática gracias a la cual, creo que aprendí mucho más yo que el mismo Paul Armand-Delille.

¿Tienen planes para venir a México?

Por supuesto, además de la fecha a finales de julio en Monterrey, haremos algunas cosas como DJs que anunciaremos pronto. También iremos a Puerto Escondido… Y me encantaría hacer una gira por Sudamérica, pero todavía no está concretado. Creo que necesitamos ir a Brasil, a Colombia, ¡y por supuesto nuevamente a México!

¿Te gusta la comida mexicana?

¡Claro! México lo tiene todo: Paisajes espectaculares, increíble música y comida riquísima… Adoro los tacos de pulpo y el guacamole, fuimos a un restaurante en Los Cabos, que se llama Tamarindos, donde probamos la Ostra Chocolate y fue espectacular. No puedo esperar para regresar, ¡soy un fan total de la cerveza y los tacos!

Los filtros que nos ponemos para solventar todos los problemas de la vida diaria a veces nos llevan a mundos maravillosos y llenos de colores, donde podemos disfrutar de Saint Tropez o Rio de Janeiro.

Después de 500 millones de streams totales en su carrera, el dúo francés Polo & Pan se han convertido en seguros vendedores de Apple, Hermes y Cartier por nombrar algunas marcas que han confiado en sus sencillos para hacer promocionales alrededor del mundo. Ahora nos toca hablar con el 50 por ciento del grupo, el muy afable Paul Armand-Delille, alias Polo, quien se conecta vía Zoom desde un resguardo familiar, a 40 minutos de París.

¿Cómo te sientes con este nuevo disco?

Estamos contentos y orgullosos de haberlo terminado y presentado al público. Vamos a ver qué hacen con él... ¿Sabes? Pasa algo curioso, porque cuando terminas un disco ya no estás seguro de las emociones que lo hicieron posible o que de alguna forma te representan. No sabemos si es bueno, aunque hayamos trabajado tanto para lograrlo… Hicimos 30 canciones, pero sólo escogimos las 14 que consideramos que eran las mejores.

Claro. Es algo difícil dárselo al público sin saber cómo lo recibirá. ¿Piensas en ello cuando hacen la música?

No creo que lo pensemos, ya que cuando estamos en el estudio lo hacemos todo muy personal. No producimos canciones que se parezcan a otros artistas, más bien plasmas ideas y sentimientos que son tuyos y luego en el proceso deseas convertirlo en algo que resulte entretenido para los demás. Si lo piensas un poco, en el estudio se procesa como una licuadora personal creativa y cuando lo ejecutas ante el público se convierte en otra cosa… es el público quien le otorga el sentido final.

Con su disco debut titulado Caravelle (2017), el dueto formado también por Alexandre Grynszpan, alias Pan, se encontró inmerso en una peculiar mezcla de géneros que incluía electrónica con ritmos sudamericanos y algunos toques africanos. Con tres exitosísimos sencillos, pronto los denominaron embajadores de la corriente musical conocida como French Touch, y luego se encontraron con la pandemia, justo antes de producir su nuevo disco.

Han sido tiempos difíciles los de la pandemia. ¿Crees que hay algo de oscuridad en este disco?

Todas las canciones estaban compuestas antes de la pandemia y la pandemia sólo nos dio más tiempo para trabajarlas y mejorar su calidad. Aunque ha sido un un evento trágico, como artistas nos dio la oportunidad de encerrarnos en el estudio y de concentrarnos más, sin influencias externas. También nos dio la oportunidad racionalizar nuestra vida, yo por ejemplo llegué a los 40 y me di cuenta de lo que quería hacer con ella, ya que siempre había estado trabajando ya sea como DJ o con el grupo, y esta es la primera ocasión que pasa un año sin hacer más que música, creando algo a partir del concepto de vida/muerte y reflexionando sobre los diferentes periodos de la vida. Hay por ahí una canción como “Feel good”, que es sobre la celebración de lo bello de la vida, pero también tienes “Requiem”, que representa algo triste y que nos ayuda a descubrir también la fragilidad... En resumen, creo que la pandemia nos dio tiempo para pensar más profundamente sobre nuestras vidas.

¿Qué hacían en la pandemia durante su tiempo libre?

Cuando trabajamos en el disco no escuchamos música que tenga relación… Algo de jazz y bossanova. Yo me puse a coleccionar música electrónica bailable para mi set como DJ, y como trabajamos intensamente, entonces lo que escuchamos es sólo música de fondo a la que quizá no le poníamos mucha atención, como Les Baxter o mucha música de cine de los cincuentas, como Kraak & Smaak y algunos raperos franceses.

¿Te refieres a jazz clásico, como el de John Coltrane y Miles Davis?

Exacto, cool jazz... Pero también música de Gilberto Gil y demás artistas del bossanova… Nada muy complicado de los cuarentas y cincuentas, pero sí... Miles es alguien siempre increíble.

Hablando del bossanova, esa corriente brasileña logró tener un sonido muy específico. ¿Crees que ustedes han logrado algo así, un sonido típico de ustedes?

¡Eso es lo que espero! El Bossanova es el ejemplo perfecto de una mezcla entre la música clásica occidental con acordes de jazz, pero con el ritmo de la música brasileña y africana, es una perfecta mezcla de baile con escritura seria, lograda por absolutos genios. Nosotros tratamos de lograr algo propio y espero que logre tocar a nuestro público, pero no me toca a mí decirlo sino a ellos… Sólo trato de hacer buena música sin pretender nada más… No sé si nuestro estilo es reproducible, porque mezclamos tantas influencias diferentes que lo hace difícil describirlo, hasta para nosotros.

¿Te sientes satisfecho con el resultado del disco?

Mmh… Nunca te sientes completamente satisfecho. Como músico, siempre sientes que pudiste trabajar más. En términos de recepción del público estamos muy contentos, además de que el futuro parece ya cerca, porque comenzamos a vender boletos para los próximos conciertos. Siempre es importante para nosotros la relación con el público, y más si nos lleva tanto tiempo hacer un disco… Y la buena noticia es que además tenemos suficiente material extra para otro disco que no hemos terminado, así que nos pondremos a trabajar en otro disco muy pronto.

¿Cómo fue el proceso creativo?

Alexandre y yo escribimos durante el último tour, por separado... El principio creativo siempre es así para nosotros, no podemos trabajar juntos porque siempre hay alguien que tiene una idea fuerte y poderosa sobre una canción, así que mejor comenzamos la armonía o la letra individualmente y ya después el otro la complementa. De esa forma, todas las canciones están repensadas por cada uno de nosotros y entonces las producimos juntos para su versión final.

¿Fue difícil escoger las canciones finales?

Al revés, creo que ellas nos escogieron a nosotros. También nos ayudó la compañía disquera, como un tercer ente, con una visión menos cercana pero con una mirada más fresca sobre cuáles necesitan más trabajo posterior para editarlas por separado, sin correr. Pero estas 14 del disco me parecen un buen número, especialmente ahora que la gente no escucha más que sencillos, así que el disco completo siempre es un reto para la retención del nuevo público… Por eso digo que las canciones nos escogieron y tenemos que esperar a la reacción del público.

¿Cuál es tu favorita?

Qué difícil… Yo creo que “Magic”, porque ya quiero interpretarla en el Festival del Burning Man, pero para otros momentos está “Les Jolies Choses” o “Peter Pan”... Cada una tiene sus momentos. Tambien “Oasis” sería divertido interpretarla en el desierto.

Con una gira que inicia a finales de este mes, en la ciudad de Monterrey, Polo & Pan se preparan para visitar ciudades como Los Ángeles, San Francisco, Nueva York, Montreal, Berlín, Londres y buena parte de su natal Francia, llevando como vehículo este nuevo disco que seguramente los refrendará como los definió el diario Le Monde: Unos líderes de la alegre y nueva musica electronica.

Hay mucha expectación sobre cómo serán los conciertos en el futuro. ¿Cómo se sienten al respecto?

Todos estamos esperando ese momento de cuando tengamos la fortuna de abrir otra vez todo. La pandemia es trágica, pero también resulta positiva cuando te recuerda la suerte que tienes de estar vivo, así que deberíamos experimentar esa felicidad hasta el límite.

¿Consideras que al ser francés le imprimes algo de tu nacionalidad a tu música?

Bueno, soy franco-americano, así que también tengo la otra parte de la cultura norteamericana, pero sí, somos una banda francesa, con fuertes antecedentes familiares y geográficos inmersos en nuestro país, por lo que creo que la música tiene estilo, buen gusto… Creo que eso es muy importante como diferencia con otras culturas, el buen gusto. Colisionamos muchas influencias tratando de hacer buena música electrónica, ya que ambos somos DJ, pero no nos clavamos en la técnica sino en la programación, tocamos música de otros tiempos y de otros países siempre, y eso nos ayuda a tener buen gusto. No sonamos mucho como una banda francesa, como Daft Punk o Justice, pero somos franceses en cuanto a que escribimos en francés casi todas nuestras canciones, algo que de por sí es muy raro hoy en día... Je ne sais quoi! (Un no sé qué).

Además la lengua francesa es muy natural para cantar, ¿no crees?

Es un gran lenguaje para cantar, pero también somos muy sensibles al portugués, que es muy bello y al ruso. El inglés tiene mucho ritmo y el español mucha energía. Algunas canciones suenan mejor en español que en francés, por ejemplo, porque no tenemos acentos tónicos así que no hay energía. Cada idioma tiene sus propiedades pero lo más importante es la cultura musical construida alrededor de los idiomas… El francés es más sensitivo, calmado, menos enérgico, más susurrante.

Tras media hora, la plática resultaba un libre y feliz intercambio de ideas que iban desde el jazz clásico hasta Hollywood y su fábrica inacabable de mundos y sueños fantásticos, escenario fértil para la imaginación de este DJ francés.

Su música me parece muy cinematográfica. ¿Te gustaría ser contratado para hacer la música de una película?

Nos encantaría trabajar para Pixar, así que hacemos un anuncio al mundo para que nos contraten para una canción o un score. Tal vez para una película de Tim Burton o algo con un universo fantástico…. Eso sería perfecto para nosotros.

¿Te gusta más el cine norteamericano que el francés?

Adoro el Nouvelle Vague, del clásico cine francés creo que hay mucho material bueno ahorita. Soy súper fan de El Mago de Oz y de todos los clásicos en technicolor de los cincuentas. Para mí, el cine de los cincuentas a los setentas es el más fascinante, hecho en film real, porque se ve increíble. Ahora lo que hace Tim Burton junto con Danny Elfman es apasionante, pero no encuentro nada en el cine francés actual que pueda trabajar para hacer música exprofeso, es una cosa diferente tal vez con Hollywood y el público infantil. Hacer una canción es como hacer una pequeña historia.

¿Te gustaría hacer una película de horror o de ciencia ficción?

Me encantaría hacer una película fantástica como NeverEnding Story, porque tal vez StarWars sería algo muy grande. O de cine fantástico, como The Lord of the Rings, ya que me encantan las historias épicas donde creas un mundo por completo. ¡Y trabajar un score para Harry Potter sería la mejor misión en mi vida! Una de las cosas que comenzamos al hacer música es hacer un vínculo creativo con nuestra infancia y el amor de las películas que vimos de niños, que realmente nos gustaban, como las de Disney… Todos esos soundtracks son geniales y nosotros tratamos de hacer algo parecido.

El tiempo se había terminado y entre la sorpresa del concepto de crear un vínculo interno con el niño que llevamos dentro para operar en el presente, y las referencias a un mundo fantástico de technicolor donde siempre podemos vivir como Peter Pan, terminó esta plática gracias a la cual, creo que aprendí mucho más yo que el mismo Paul Armand-Delille.

¿Tienen planes para venir a México?

Por supuesto, además de la fecha a finales de julio en Monterrey, haremos algunas cosas como DJs que anunciaremos pronto. También iremos a Puerto Escondido… Y me encantaría hacer una gira por Sudamérica, pero todavía no está concretado. Creo que necesitamos ir a Brasil, a Colombia, ¡y por supuesto nuevamente a México!

¿Te gusta la comida mexicana?

¡Claro! México lo tiene todo: Paisajes espectaculares, increíble música y comida riquísima… Adoro los tacos de pulpo y el guacamole, fuimos a un restaurante en Los Cabos, que se llama Tamarindos, donde probamos la Ostra Chocolate y fue espectacular. No puedo esperar para regresar, ¡soy un fan total de la cerveza y los tacos!

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