/ domingo 11 de agosto de 2019

Atletas estadounidenses protestan durante el himno nacional en Juegos Panamericanos

El gesto avivó el debate de los derechos civiles pero también generó críticas por falta de respeto a los valores nacionales

Dos atletas de Estados Unidos realizaron en los últimos días gestos de protesta mientras sonaba el himno nacional de su país en la entrega de medallas de los Juegos Panamericanos de Lima-2019, que concluyen este domingo.

En el podio durante la ceremonia de premiación el viernes, Race Imboden se arrodilló tras colgarse el bronce en florete individual de esgrima. El sábado en el estadio de atletismo de La Videna, Gwen Berry alzó su puño derecho desnudo tras ganar el oro en lanzamiento de martillo.

La lanzadora replicó así en parte el histórico gesto que tuvieron sus compatriotas John Carlos y Tommie Smith -también afroamericanos- en los Juegos Olímpicos de México-1968, cuando levantaron sus puños cerrados, envueltos en guantes negros para denunciar la injusticia racial en Estados Unidos y en apoyo al movimiento 'Black Power'.

Imboden, medallista olímpico de 26 años, optó por su parte por poner la rodilla a tierra y emitió una denuncia por vía de la red social Twitter.

"Esta semana me siento honrado por representar al equipo de Estados Unidos en los Juegos Panamericanos, llevándome a casa un oro y un bronce. Pero mi orgullo se ha reducido por las múltiples insuficiencias en el país que llevo con tanto orgullo en el corazón. Racismo, control de armas, maltrato a los inmigrantes", tuiteó el esgrimista.

El mariscal de campo de la NFL, Colin Kaepernick, fue el primer atleta en arrodillarse durante el himno de Estados Unidos antes del inicio de sus partidos con los San Francisco 49ers en 2016, como forma de reclamar contra la brutalidad policial y la injusticia racial en el país.

El gesto fue replicado por otros deportistas y avivó el debate de los derechos civiles pero también generó críticas por falta de respeto a los valores nacionales. El presidente Donald Trump consideró a cualquier jugador que repitiera la acción como un "hijo de p...", añadiendo que todos los que se arrodillaron deberían ser despedidos por insultar a la nación y a sus militares.

Dos atletas de Estados Unidos realizaron en los últimos días gestos de protesta mientras sonaba el himno nacional de su país en la entrega de medallas de los Juegos Panamericanos de Lima-2019, que concluyen este domingo.

En el podio durante la ceremonia de premiación el viernes, Race Imboden se arrodilló tras colgarse el bronce en florete individual de esgrima. El sábado en el estadio de atletismo de La Videna, Gwen Berry alzó su puño derecho desnudo tras ganar el oro en lanzamiento de martillo.

La lanzadora replicó así en parte el histórico gesto que tuvieron sus compatriotas John Carlos y Tommie Smith -también afroamericanos- en los Juegos Olímpicos de México-1968, cuando levantaron sus puños cerrados, envueltos en guantes negros para denunciar la injusticia racial en Estados Unidos y en apoyo al movimiento 'Black Power'.

Imboden, medallista olímpico de 26 años, optó por su parte por poner la rodilla a tierra y emitió una denuncia por vía de la red social Twitter.

"Esta semana me siento honrado por representar al equipo de Estados Unidos en los Juegos Panamericanos, llevándome a casa un oro y un bronce. Pero mi orgullo se ha reducido por las múltiples insuficiencias en el país que llevo con tanto orgullo en el corazón. Racismo, control de armas, maltrato a los inmigrantes", tuiteó el esgrimista.

El mariscal de campo de la NFL, Colin Kaepernick, fue el primer atleta en arrodillarse durante el himno de Estados Unidos antes del inicio de sus partidos con los San Francisco 49ers en 2016, como forma de reclamar contra la brutalidad policial y la injusticia racial en el país.

El gesto fue replicado por otros deportistas y avivó el debate de los derechos civiles pero también generó críticas por falta de respeto a los valores nacionales. El presidente Donald Trump consideró a cualquier jugador que repitiera la acción como un "hijo de p...", añadiendo que todos los que se arrodillaron deberían ser despedidos por insultar a la nación y a sus militares.