Antonio De Marcelo Esquivel

  / jueves 26 de diciembre de 2019

La Merced, cuatro incendios y se niega a morir

El mercado de La Merced tiene una historia basta, que se extiende hasta la época prehispánica, aunque no era tan grande, entonces otros centros de abasto como Tlaltelolco, la plaza del Volador o el del Parián le superaban; hasta que se estableció el monasterio de Nuestra Señora de La Merced de la Rendición, del que toma su nombre e incluso con los años quedó asentado en los terrenos del antiguo monasterio.

Con el tiempo se convirtió en la Central de Abasto de la Ciudad de México, y un importante volúmen de los alimentos perecederos de la capital se comerciaban en este mercado.

Hoy, un verdadero turista debe visitar este mercado, cuyo característico olor a cebolla, pápalo, cilantro, se percibe incluso desde dentro del Metro, es la firma del lugar donde los colores, olores, sabores y su gente, conforman un peculiar microcosmos.

Enclavado entre las alcaldías de Cuauhtémoc y Venustiano Carranza, de esta Ciudad de México, la modernidad de los centros comerciales y plazas pugnan por acabar con él, pero La Merced se niega a morir, a pesar de que se ha quemado cuatro veces, si se suma la de este 24 de diciembre.

De acuerdo a lo que se conoce, la primer gran conflagración tuvo lugar en 1988, cuando explotó una negociación de fuegos artificiales, entonces no había tanta pirotecnia chica, solo la que era traída de Tultepec, pero la confianza hizo que ocurriera un error que costó medio centenar de vidas.

Diez años después, en 1998 se quemó casi en su totalidad, únicamente una pequeña parte se salvó de las llamas, se calcula que más de 500 puestos quedaron reducidos a cenizas, lo mismo que el producto que en ellos había.

Para 2013 el mercado de La Merced se convirtió en otra gran hoguera, debido a que este incendio sucedió al entrar la noche, no hubo víctimas qué lamentar, pero sí enormes pérdidas para los locatarios que tuvieron que llevar sus puestos a las zonas aledañas, en tanto era remodelada esta mitad del mercado, lo que duró seis años. Estaban a punto de volver a la normalidad, cuando otro incendió ha tocado el corazón de La Merced, este último, ocurrido este 24 de diciembre cobró dos vidas y dejó en la pobreza a muchos comerciantes, que la mañana del 25 buscaban entre los escombros algo que pudiera rescatarse.

Las autoridades aseguran que habrá todo el apoyo, porque seguro este mercado renacerá y volverá a ser La Merced que todos conocemos, un mercado que se niega a morir.

Sígueme en twitter @Antoniodemarcel

En el correo antonio.marcelo@oem.com.mx

El mercado de La Merced tiene una historia basta, que se extiende hasta la época prehispánica, aunque no era tan grande, entonces otros centros de abasto como Tlaltelolco, la plaza del Volador o el del Parián le superaban; hasta que se estableció el monasterio de Nuestra Señora de La Merced de la Rendición, del que toma su nombre e incluso con los años quedó asentado en los terrenos del antiguo monasterio.

Con el tiempo se convirtió en la Central de Abasto de la Ciudad de México, y un importante volúmen de los alimentos perecederos de la capital se comerciaban en este mercado.

Hoy, un verdadero turista debe visitar este mercado, cuyo característico olor a cebolla, pápalo, cilantro, se percibe incluso desde dentro del Metro, es la firma del lugar donde los colores, olores, sabores y su gente, conforman un peculiar microcosmos.

Enclavado entre las alcaldías de Cuauhtémoc y Venustiano Carranza, de esta Ciudad de México, la modernidad de los centros comerciales y plazas pugnan por acabar con él, pero La Merced se niega a morir, a pesar de que se ha quemado cuatro veces, si se suma la de este 24 de diciembre.

De acuerdo a lo que se conoce, la primer gran conflagración tuvo lugar en 1988, cuando explotó una negociación de fuegos artificiales, entonces no había tanta pirotecnia chica, solo la que era traída de Tultepec, pero la confianza hizo que ocurriera un error que costó medio centenar de vidas.

Diez años después, en 1998 se quemó casi en su totalidad, únicamente una pequeña parte se salvó de las llamas, se calcula que más de 500 puestos quedaron reducidos a cenizas, lo mismo que el producto que en ellos había.

Para 2013 el mercado de La Merced se convirtió en otra gran hoguera, debido a que este incendio sucedió al entrar la noche, no hubo víctimas qué lamentar, pero sí enormes pérdidas para los locatarios que tuvieron que llevar sus puestos a las zonas aledañas, en tanto era remodelada esta mitad del mercado, lo que duró seis años. Estaban a punto de volver a la normalidad, cuando otro incendió ha tocado el corazón de La Merced, este último, ocurrido este 24 de diciembre cobró dos vidas y dejó en la pobreza a muchos comerciantes, que la mañana del 25 buscaban entre los escombros algo que pudiera rescatarse.

Las autoridades aseguran que habrá todo el apoyo, porque seguro este mercado renacerá y volverá a ser La Merced que todos conocemos, un mercado que se niega a morir.

Sígueme en twitter @Antoniodemarcel

En el correo antonio.marcelo@oem.com.mx