/ domingo 12 de julio de 2020

Derechos de la niñez y adolescencia durante la pandemia

Presidenta de la Fundación Dime y juntos lo Hacemos e Integrante del Colectivo 50+1

La contención de la pandemia de coronavirus ha tenido un alto precio en todos los sectores, al restringir la circulación de personas y confinarlas en sus casas. Se han desestabilizado las familias, las amistades, la rutina diaria.

Niños, niñas y adolescentes dejaron de asistir a sus escuelas y no están jugando al aire libre, lo que alteró el entorno donde crecen y desarrollan. Hasta hace unas semanas tomaban clases virtuales a través de “Aprende en Casa” -programa implementado por la SEP, encabezada por Esteban Moctezuma-, y a partir del 5 y hasta el 19 de junio los alumnos fueron evaluados con la dinámica llamada “Verano Divertido”.

Bajo esta premisa, se volvieron copartícipes de la enseñanza los padres, madres o cuidadores. En la mayoría de los casos, la nueva forma de educación ayudó a unir e involucrar en la enseñanza a las familias.

El encierro por la pandemia a nivel internacional, así como trajo situaciones positivas en la educación, también registró situaciones adversas, afectando a los menores. En México, de los 40 millones de niñas, niños y adolescentes, 24 millones sufrieron maltrato en algún momento de su vida, 2.2 millones fueron víctimas de violencia sexual y 6.6 millones enfrentaron algún tipo de violencia emocional.

La UNICEF levantó la voz al registrarse un incremento del 30% en las llamadas de emergencia al 911 por abuso sexual, acoso sexual, violación sexual y violencia familiar, donde los que más peligran son las niñas, niños y adolescentes entre 1 a 14 años de edad. La ONU fue clara al decir que el principal lugar de violencia continúa siendo el hogar.

En nuestro país existe la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, que reconocen sus derechos a la vida, supervivencia y desarrollo, a vivir en familia, a no ser discriminados, además de atención, protección contra toda forma de abuso, trato con respeto, dignidad para vivir en un entorno afectivo, comprensivo y sin violencia.

Ante el aumento de agresiones contra los menores es fundamental garantizar los mecanismos que protejan a las niñas, niños y adolescentes, incluso en el seno familiar.

Durante el confinamiento, la Secretaría Ejecutiva del Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA) realizó foros, talleres y conferencias que permitieron visibilizar este grave problema.

Seamos conscientes que es momento de unidad, armonía y disposición a salir adelante, sin cabida a la violencia infantil. Juntos prevengamos. Si conocemos un caso denunciemos y evitemos la indiferencia. En emergencias llamar al 911, o bien, al DIF CDMX a los teléfonos 55 5559 1919 y 55 5604 0127.

La contención de la pandemia de coronavirus ha tenido un alto precio en todos los sectores, al restringir la circulación de personas y confinarlas en sus casas. Se han desestabilizado las familias, las amistades, la rutina diaria.

Niños, niñas y adolescentes dejaron de asistir a sus escuelas y no están jugando al aire libre, lo que alteró el entorno donde crecen y desarrollan. Hasta hace unas semanas tomaban clases virtuales a través de “Aprende en Casa” -programa implementado por la SEP, encabezada por Esteban Moctezuma-, y a partir del 5 y hasta el 19 de junio los alumnos fueron evaluados con la dinámica llamada “Verano Divertido”.

Bajo esta premisa, se volvieron copartícipes de la enseñanza los padres, madres o cuidadores. En la mayoría de los casos, la nueva forma de educación ayudó a unir e involucrar en la enseñanza a las familias.

El encierro por la pandemia a nivel internacional, así como trajo situaciones positivas en la educación, también registró situaciones adversas, afectando a los menores. En México, de los 40 millones de niñas, niños y adolescentes, 24 millones sufrieron maltrato en algún momento de su vida, 2.2 millones fueron víctimas de violencia sexual y 6.6 millones enfrentaron algún tipo de violencia emocional.

La UNICEF levantó la voz al registrarse un incremento del 30% en las llamadas de emergencia al 911 por abuso sexual, acoso sexual, violación sexual y violencia familiar, donde los que más peligran son las niñas, niños y adolescentes entre 1 a 14 años de edad. La ONU fue clara al decir que el principal lugar de violencia continúa siendo el hogar.

En nuestro país existe la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, que reconocen sus derechos a la vida, supervivencia y desarrollo, a vivir en familia, a no ser discriminados, además de atención, protección contra toda forma de abuso, trato con respeto, dignidad para vivir en un entorno afectivo, comprensivo y sin violencia.

Ante el aumento de agresiones contra los menores es fundamental garantizar los mecanismos que protejan a las niñas, niños y adolescentes, incluso en el seno familiar.

Durante el confinamiento, la Secretaría Ejecutiva del Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes (SIPINNA) realizó foros, talleres y conferencias que permitieron visibilizar este grave problema.

Seamos conscientes que es momento de unidad, armonía y disposición a salir adelante, sin cabida a la violencia infantil. Juntos prevengamos. Si conocemos un caso denunciemos y evitemos la indiferencia. En emergencias llamar al 911, o bien, al DIF CDMX a los teléfonos 55 5559 1919 y 55 5604 0127.

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