Chacal, pidió un beso a su hija… luego la degolló

Foto: El Sol de Parral

Chacal, pidió un beso a su hija… luego la degolló

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El Sol de Parral

César Hernández

Por frustrar una fiesta de quince años, un sujeto agredió a su propia hija cortándole el cuello con un “arma blanca”, cuando la víctima de sólo 14 años iba camino a la escuela por el arroyo Las Adelitas ubicado en la colonia Héroes de la Revolución. Un héroe anónimo la llevó al hospital en su vehículo, luego que, por instantes, permaneciera desangrándose en el suelo. Nadie le daba auxilio. Yahaira C. P. se encuentra estable, pero en estado delicado, requirió cinco unidades de sangre para estabilizarla.

Un padre –cuya familia calificó de loco y drogadicto-, agredió la mañana de ayer a su propia hija de nombre Yahaira, de 14 años de edad, cuando se dirigía a la escuela, cortándole el cuello con un cuchillo y provocándole heridas que casi hicieron que muriera desangrada, tirada en la banqueta a un costado del arroyo Las Adelitas.

Cómo sucedieron los hechos…

Yahaira iba en compañía de una amiga y un primo, cuando, de pronto, vieron al papá venir hacia ellos. Se quedaron pasmados, pues le temían al hombre por antecedentes de drogadicción y violencia familiar en contra de sus padres, ex esposa e hija; incluso tenían conocimiento que adoraba a Satán y en ocasiones había mantenido supuestas charlas con él.

El pequeño primito salió corriendo atemorizado; empero, se quedó observando escondido en una esquina. Yahaira le dijo a su amiguita que se fuera y que todo estaba controlado, sólo hablaría con su papá. Obedeció a la orden, aunque se quedó cuidándola desde lejos.

La conversación no duró mucho. Ambos niños fueron testigos de cómo Yahaira era víctima de su propio padre al clavarle un objeto en el cuello, derramando chorros de sangre por la yugular. Vieron que, cuando cayó, volvió a enterrarle el arma en la espalda.

El agresor salió corriendo con rumbo desconocido dejando atrás el delgado y ensangrentado cuerpo de su hija aún con vida. Volvió a casa de sus padres en la misma colonia y tomó una chamarra para después adentrarse a los secos cerros aledaños al sector. Fue identificado como Humberto “Beto” C. M.

Todo lo anterior fue narrado por la madre de Yahaira, de nombre Nora Elia P., quien dijo que la información la había obtenido de la amiga y primo de su hija, quienes a lo lejos, se quedaron pasmados al ver cómo su cuerpo ensangrentado caía al suelo.

Héroe anónimo

Por unos instantes la joven permaneció en el suelo apretándose la garganta para evitar que saliera más sangre. Nadie la ayudaba. Quienes pasaban se quedaban pasmados viendo la escena que parecía salir de una película de terror.

Por último, pasó un hombre a bordo de un automóvil Nissan Tsuru color blanco. Se detuvo y subió a la joven para trasladarla al Instituto Mexicano del Seguro Social y que recibiera atención médica urgente, quedándose en el lugar hasta que llegara un familiar.

“Los médicos me dijeron que si no hubiera sido por él, mi hija hubiese muerto desangrada…” Mencionó la señora Nora, al momento que dijo que la persona que la ayudó es un héroe anónimo, pues todos desconocían su identidad.

Yahaira… estable

Al cierre de edición Yahaira C. P. se encontraba estable, aunque en un estado delicado; consciente y podía hablar; sin embargo, el resumen médico mostró que había recibido una lesión en la yugular interna y externa que afectó músculos escalenos, así como el esternocleidomastoideo.

Requirió cinco unidades de sangre para estabilizar y se le reconstruyó la arteria carótida; la importante hemorragia le causó un shock hipovolémico.

Su papá le pidió un beso y ahí le clavó el arma en el cuello

Cuando Yahaira se encontraba estable narró a su familia y agentes investigadores cómo había ocurrido la tragedia y cómo su padre la había intentado asesinar.

Explicó lo mismo que su primo y amiga, sólo que agregó un dato extra: momentos antes de clavarle el arma su padre le había pedido un beso…

Cuando la adolescente se estiró para hacer lo que le había ordenado, sintió como el helado material con que estaba hecho el arma entraba por su cuello, para luego sentir su piel caliente por la sangre que brotaba.

Explicó cómo se le hizo eterno el momento que transcurrió desde que su padre la dejó tirada, hasta que aquel hombre anónimo la había recogido para después no recordar nada hasta que despertó en el hospital.

Quería frustrar la fiesta de XV años… matándola

La familia de la víctima relató que el 12 de marzo Yahaira cumplirá 15 años y que su sueño era tener una fiesta quinceañera; no obstante, la situación económica de la familia no lo permite. Por lo que todos decidieron cooperar.

Sin embargo, el padre rotundamente se negaba a que festejara la fiesta. La señora Nora dijo que el padre constantemente amenazaba… “Antes que le hagan una quinceañera yo me la robo, o la mato…”.

Acostumbrados a las constantes amenazas de Humberto, -ya sea en persona o por redes sociales-, hicieron caso omiso de las intimidaciones pensando que eran sólo celos.

Aun así decidieron organizar la fiesta, amigos y compañeros de la escuela ensayaban el vals; pero ayer en la mañana ocurrió la tragedia.

Su familia –quienes organizaban la fiesta- dijo que el frustrar la quinceañera, pudo haber sido uno de los móviles de la agresión.

Fuerte movilización policiaca tras los hechos

Tras el violento hecho ocurrido cerca de las 7:30 de la mañana, la Policía Municipal desplegó un intenso operativo por toda la ciudad, revisando automóviles y hasta el chasis de los camiones de carga, con el propósito de que el agresor no huyera.

Otro grupo peinaba los cerros aledaños por donde se pudo haber escapado, además dando vueltas por toda la colonia y sectores aledaños.

Visitaban las casas de los familiares, pedían permiso para ingresar al domicilio, y tras obtenerlo, rifle en mano, temiendo una agresión, entraban y rebuscaban por todas las habitaciones; fueron tres casas a las que entraron en la misma colonia.

El operativo duró cinco horas; no obstante, el presunto culpable nunca apareció.

Los vecinos, enfurecidos, gritaban a las autoridades que no estaban buscando bien, que el sujeto se había ido por otra parte; pero la policía seguía una línea de investigación que no podía detenerse por suposiciones.

Al final hicieron lo que indicaban los vecinos, buscando en cuevas hechas por antiguos tiros de mina cerca del lugar donde ocurrieron los hechos. Aun así, Humberto C. M., que se convirtió en el hombre más buscado en Parral, nunca fue ubicado.

Antecedentes del presunto culpable

“Es un loco, drogadicto, diabólico…”, narra la madre de Yahaira y ex pareja del agresor, quien asegura que se droga con cristal y es la causa de sus arranques de ira. Reveló que adora a Satanás, pues en su cuenta de Facebook comparte imágenes y versos alusivos al satanismo y a la muerte; él había comentado que en ocasiones platica con el mismo diablo…

Todo el entorno familiar le temía por esas referencias; “nomás publicaba sus amenazas en Facebook y ya ni salíamos de la casa, todos nos encerrábamos”, temía su ex esposa.

Humberto C. M. contaba con una orden de restricción impuesta por un Juez de Control que establecía la prohibición para acercarse a la joven y a su madre, debido a antecedentes de violencia.

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