Preocupante, que ciudadanía se acostumbre a la violencia: Obispo de Irapuato

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Por Oscar Reyes Rodríguez

IRAPUATO, Gto. (OEM-Informex). Enrique Díaz Díz, Obispo de la Diócesis

de Irapuato, consideró lamentable el que la gente se esté

acostumbrando a la violencia que se vive en varias partes del estado.

 

Esto, luego del asesinato de una familia en Barrio Nuevo y donde un

niño de un año y ocho meses fue parte de las víctimas; Enrique Díaz

Díaz dijo que este tipo de actos lastiman a la sociedad y nadie

debería ser ajeno a esta situación que se vive simplemente porque no

es alguien cercano.

 

“Creo que nos está fallando la realidad de poner los valores en el

corazón de la persona, me preocupa porque (…) como que nos vamos

acostumbrando.

 

“Como cuando uno llega a un cuarto donde hay mal olor, de entrada uno

siente que apesta y uno se queda ahí medio día, un día y después uno

no percibe.

 

“(…) Cualquier cosa de maldad no se queda en solo una persona, lo

que hacemos mal repercute en todas las personas y estos daños que

llamamos ‘colaterales’ son esa muestra de que cuando hay maldad nos

afecta a todos , nadie puede decir ‘a mí no me pasa’”.

 

Enrique Díz Díaz dijo que si bien el gobierno tiene que hacer la parte

que le toca para disminuir los índices de inseguridad, también desde

la sociedad se debe actuar, pues quienes cometen estos actos también

tienen una familia que debería estar al tanto de ellos.

 

“Hay que seguir haciendo todo lo que esté al alcance, hay que exigir

al gobierno que haga lo que le toque, pero también hay que exigir a

los padres a familia, a maestros, comerciantes, industriales a todos

que vayamos siendo sinceros y que no dejemos que la corrupción nos

alcance a todos”.

 

El Obispo de la Diócesis de Irapuato dijo que este domingo, donde se

celebra el primer domingo de Adviento, el Evangelio de Isaías llama

precisamente a no ser ajenos a lo que pasa alrededor.

 

“En el primer domingo de adviento se escucha muy fuerte la voz de

Cristo: ‘despierten, no estén adormilados, no se dejen vencer por el

sueño, no se dejen vencer por la modorra’ y yo pensaba en nuestro

ambiente como que en muchos sentidos estaremos adormilados,

amorronados y no vamos despertando ante tanta cosa que dice.

 

“Y en la primera lectura de Isaías trae una frase muy fuerte que a mí

me hace cimbrar cuando el pueblo de Israel se olvida de Dios y en un

momento dice: ‘es que su justicia es como un trapo asqueroso, apestoso

y se olvidan de Dios’ y me quedaba yo pensando de si en ciertos

momentos queremos tapar con lucecitas, con canticos, pero no llegamos

al fondo de nuestros problemas y quedamos en una justicia que poco a

poco se va transformando en algo asqueroso, en algo apestoso y que

duele y que a veces ya lo vemos con apatía y con indiferencia”.

 

Bajo esta lógica, el Obispo de Irapuato también dijo ser solidario con

lo que sucede en Chiapas, particularmente en el conflicto que hay

entre habotantes de Chenalhó y Chalchihuitán, donde ese problema tiene

años y no ha habido una solución real a éste.

 

“No podemos mandar solamente comida y mandar despensa que con muchas

dificultades han estado llevando, sino es un llamado al gobierno a que

solucione de raíz el problema y me comunicaban que ya ha ido el

Ejército y es ir a ponerse ahí nomás, pero no es solucionar el

problema, el Ejército esta un momento y si no se soluciona el

problema, se retira y otra vez son los problemas fuertes y es cuando

se siente el dolor de lo que decía Isaías: es un trapo asqueroso

nuestra justicia en donde se manipula, donde se juega con los

intereses, en donde no se habla con claridad, donde no se solucionan

los problemas y es algo que traigo como con mucho dolor, pero no es

una dádiva donde se va a solucionar los problemas”.

 

 

Fotos: Oscar Reyes