/ martes 10 de septiembre de 2019

Vecinos de Tepito arriesgaron su vida para evitar una tragedia mayor

Habitantes cercanos al lugar del incendio, reaccionaron rápidamente para alertar a vecinos ante rápida expansión de las llamas

El incendio de Tepito pudo tener dimensiones mayores la noche del lunes pero Alejandro, habitante del domicilio contiguo, en el que viven varias familias, evitó que unos tanques fueran alcanzados por las llamas que rápidamente consumieron una tienda de autoservicio ubicada entre las calles Constancia y Toltecas en la colonia Morelos.

El corazón de Tepito ardía alrededor de las 21:00 horas en la tienda que rápidamente se consumía desde el interior, con llamas que rebasaron la altura del inmueble, cuando colonos, que se encontraban en las calles, se percataron del incidente y de inmediato dieron aviso a los vecinos para que salieran de sus casas.

Los bomberos llegaron rápido, recuerdan los vecinos, y fue ahí cuando Alejandro Hernández alertó sobre los tanques de gas en la azotea, por lo que de inmediato se introdujo al domicilio para extraer los cilindros, “que ya estaban calientes, para sacarlos a la calle y evitar que estallaran”, con ayuda de los vulcanos.

Foto: Luis Barrera

Foto: Luis Barrera

Habitantes del mismo domicilio refieren que gracias a la acción de Alejandro hoy tienen “donde vivir, porque las llamas alcanzaron los tinacos que quedaron quemados, y sin no sacaban los tanques todo se hubiera quemado en poco tiempo”.

Elementos de Protección Civil y del Heroico Cuerpo de Bomberos desalojaron a casi 30 familias para las que se instalaron albergues, dado que la conflagración no cedía ante los esfuerzos de los vulcanos.

Los albergues se instalaron en los deportivos Maracaná y Morelos del barrio de Tepito, donde la gente pudo pasar la noche, en tanto los vulcanos mitigaban el fuego que logró ser controlado dos horas después, aunque más tarde las llamas volvieron surgir, por lo que los apaga fuegos, entraron en acción para extinguir las llamas.

Algunos ya estaban en pijama cuando todo ocurrió, pero otros llegaron a los albergues con su ropa del día, “le pedíamos a Dios que no se quemaran nuestras cosas, tuvimos miedo porque se veía muy feo y pensamos que alcanzaría las casas de los lados.

Los afectados esperarán a que los propietarios de la tienda de autoservicio respondan por los daños causados en su vivienda que, además de los tinacos y los tanques que desaparecieron del lugar, también sufrió daños la pared aledaña al inmueble donde se generó el incendio.

JLP

El incendio de Tepito pudo tener dimensiones mayores la noche del lunes pero Alejandro, habitante del domicilio contiguo, en el que viven varias familias, evitó que unos tanques fueran alcanzados por las llamas que rápidamente consumieron una tienda de autoservicio ubicada entre las calles Constancia y Toltecas en la colonia Morelos.

El corazón de Tepito ardía alrededor de las 21:00 horas en la tienda que rápidamente se consumía desde el interior, con llamas que rebasaron la altura del inmueble, cuando colonos, que se encontraban en las calles, se percataron del incidente y de inmediato dieron aviso a los vecinos para que salieran de sus casas.

Los bomberos llegaron rápido, recuerdan los vecinos, y fue ahí cuando Alejandro Hernández alertó sobre los tanques de gas en la azotea, por lo que de inmediato se introdujo al domicilio para extraer los cilindros, “que ya estaban calientes, para sacarlos a la calle y evitar que estallaran”, con ayuda de los vulcanos.

Foto: Luis Barrera

Foto: Luis Barrera

Habitantes del mismo domicilio refieren que gracias a la acción de Alejandro hoy tienen “donde vivir, porque las llamas alcanzaron los tinacos que quedaron quemados, y sin no sacaban los tanques todo se hubiera quemado en poco tiempo”.

Elementos de Protección Civil y del Heroico Cuerpo de Bomberos desalojaron a casi 30 familias para las que se instalaron albergues, dado que la conflagración no cedía ante los esfuerzos de los vulcanos.

Los albergues se instalaron en los deportivos Maracaná y Morelos del barrio de Tepito, donde la gente pudo pasar la noche, en tanto los vulcanos mitigaban el fuego que logró ser controlado dos horas después, aunque más tarde las llamas volvieron surgir, por lo que los apaga fuegos, entraron en acción para extinguir las llamas.

Algunos ya estaban en pijama cuando todo ocurrió, pero otros llegaron a los albergues con su ropa del día, “le pedíamos a Dios que no se quemaran nuestras cosas, tuvimos miedo porque se veía muy feo y pensamos que alcanzaría las casas de los lados.

Los afectados esperarán a que los propietarios de la tienda de autoservicio respondan por los daños causados en su vivienda que, además de los tinacos y los tanques que desaparecieron del lugar, también sufrió daños la pared aledaña al inmueble donde se generó el incendio.

JLP