/ sábado 18 de enero de 2020

Pierde la vida en oficina de Juez conciliador en Ecatepec

De acuerdo a sus familiares el hombre perdió la vida por la golpiza que le propinaron policías al momento de su detención

Dentro de las oficinas del Juez Conciliador, en el municipio de Ecatepec, un hombre que padecía de asma y que había sido detenido por policías municipales supuestamente por alterar el orden, murió, según acusación de sus familiares a consecuencia de la golpiza que le propinaron los uniformados antes de ser detenido.

Los afectados que se encontraban sumamente indignados y que realizaban una serie de desmanes en el exterior de las oficinas del Juez Calificador y que a grito abierto gritaba a los municipales “asesinos, asesinos" aseguraron, que momentos antes de que su familiar muriera, los policías municipales lo golpearon salvajemente y luego lo detuvieron porque intentaba bajar de una patrulla a una de sus hijas, a quien los municipales también habían detenido.

Sin embargo, dijeron, su familiar que sufría de asma, no logro su objetivo y también fue detenido y trasladado a las instalaciones del Juez Conciliador, según los policías por alterar el orden público.

Sin embargo, dijeron los indignados familiares, minutos después de que su pariente ingreso a la oficina del Juez Conciliador, ubicada sobre la avenida Insurgentes, en el fraccionamiento las Américas, murió, aseguraron a consecuencia de los brutales golpes que le propinar los municipales.

Afirmaron que cuando se enteraron que su familiar se había puesto mal exigieron que los dejaran entrar para auxiliarlo, pero no se les permitió hasta después de varios minutos cuando ya había muerto.

Luego de ello más de 35 personas, en su mayoría familiares del occiso se congregaron en el exterior de las instalaciones del Juez Calificador, causaron una serie de desmanes y exigían justicia, además de que gritaban “asesinos, asesinos” a los municipales, pues aunque en el lugar se dijo que el detenido había muerto por el problema de asma que tenía, los familiares aseguraban que los municipales lo asesinaron por la salvaje golpiza que momentos antes le propinaron.

Al tener conocimiento de los hechos, mientras que policías estatales y municipales resguardaban toda la zona, el agente del Ministerio Público se presentó en el lugar para dar fe de los hechos.

Durante las primeras inspecciones oculares que practicó en el lugar, el NMP informó que el occiso quedó sentado en una silla, dentro de uno de los cubículos de la oficina del Juez Conciliador y que a simple vista no se le apreciaron huellas de violencia en el cuerpo; sin embargo, ante las acusaciones de los familiares, el MP dijo que serán los peritos y el médico legista, quienes determinen si este hombre murió por un ataque de asma o si pudo ser asesinado a golpes como lo afirman los familiares, lo anterior para deslindar responsabilidades.

En tanto, debido a que los ánimos se estaban caldeando y los familiares querían la cabeza del Juez Calificador, Javier de Anda Paéz y de los policías que participaron en la supuesta agresión, el comisario de la policía de Ecatepec, Roberto Hernández y más de 50 elementos se presentaron en el lugar para formar una valla y evitar que los afectados entraran a las oficinas como era su intención.

Dentro de las oficinas del Juez Conciliador, en el municipio de Ecatepec, un hombre que padecía de asma y que había sido detenido por policías municipales supuestamente por alterar el orden, murió, según acusación de sus familiares a consecuencia de la golpiza que le propinaron los uniformados antes de ser detenido.

Los afectados que se encontraban sumamente indignados y que realizaban una serie de desmanes en el exterior de las oficinas del Juez Calificador y que a grito abierto gritaba a los municipales “asesinos, asesinos" aseguraron, que momentos antes de que su familiar muriera, los policías municipales lo golpearon salvajemente y luego lo detuvieron porque intentaba bajar de una patrulla a una de sus hijas, a quien los municipales también habían detenido.

Sin embargo, dijeron, su familiar que sufría de asma, no logro su objetivo y también fue detenido y trasladado a las instalaciones del Juez Conciliador, según los policías por alterar el orden público.

Sin embargo, dijeron los indignados familiares, minutos después de que su pariente ingreso a la oficina del Juez Conciliador, ubicada sobre la avenida Insurgentes, en el fraccionamiento las Américas, murió, aseguraron a consecuencia de los brutales golpes que le propinar los municipales.

Afirmaron que cuando se enteraron que su familiar se había puesto mal exigieron que los dejaran entrar para auxiliarlo, pero no se les permitió hasta después de varios minutos cuando ya había muerto.

Luego de ello más de 35 personas, en su mayoría familiares del occiso se congregaron en el exterior de las instalaciones del Juez Calificador, causaron una serie de desmanes y exigían justicia, además de que gritaban “asesinos, asesinos” a los municipales, pues aunque en el lugar se dijo que el detenido había muerto por el problema de asma que tenía, los familiares aseguraban que los municipales lo asesinaron por la salvaje golpiza que momentos antes le propinaron.

Al tener conocimiento de los hechos, mientras que policías estatales y municipales resguardaban toda la zona, el agente del Ministerio Público se presentó en el lugar para dar fe de los hechos.

Durante las primeras inspecciones oculares que practicó en el lugar, el NMP informó que el occiso quedó sentado en una silla, dentro de uno de los cubículos de la oficina del Juez Conciliador y que a simple vista no se le apreciaron huellas de violencia en el cuerpo; sin embargo, ante las acusaciones de los familiares, el MP dijo que serán los peritos y el médico legista, quienes determinen si este hombre murió por un ataque de asma o si pudo ser asesinado a golpes como lo afirman los familiares, lo anterior para deslindar responsabilidades.

En tanto, debido a que los ánimos se estaban caldeando y los familiares querían la cabeza del Juez Calificador, Javier de Anda Paéz y de los policías que participaron en la supuesta agresión, el comisario de la policía de Ecatepec, Roberto Hernández y más de 50 elementos se presentaron en el lugar para formar una valla y evitar que los afectados entraran a las oficinas como era su intención.