Linchamientos, cuando vecinos hacen justicia por propia mano

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Linchamientos, cuando vecinos hacen justicia por propia mano

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La Prensa en Línea | Carpeta de Investigación

Por Alberto Jiménez

La respuesta tardía de los cuerpos policiacos para atender delitos de bajo y alto impacto, ha traído como consecuencia que los capitalinos -cansados por la crisis de seguridad- han optado por tomar justicia por propia mano y batir a golpes a aquellas personas que cometan un ilícito y que sean sorprendidas.

Los intentos de linchamientos se han recrudecido en las alcaldías del sur de la Ciudad de México, debido los oídos sordos de la policía de prevención del delito de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México, pues cuando se les llama para atender algún hecho delictivo, llegan demasiado tardo o nunca llegan. En la administración de la jefa de gobierno Claudia Sheinbuam ya se han consumado al menos tres personas han sido linchamientos en Xochimilco y Tláhuac. A uno de ellos por haber hecho tocamientos a una menor y otro porque asaltó a una mujer. A este último lo amarraron a un poste y lo tundieron a golpes hasta privarlo de la vida.

Estos brotes de violencia vecinal son un reflejo de la crisis en materia de seguridad, falta de profesionalización de los elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) capitalina y un vacío de autoridad.

Las principales causas que detonan dichos linchamientos (el acto de ejecutar a alguien por parte de una multitud y sin mediar un proceso legal) e intentos de linchamientos son delitos como los secuestros, robo a casa habitación, plagio, atropellamiento, intento de agresión sexual, acoso a mujeres, exhibicionismo, y en contra de elementos del orden publico

Asimismo, la premisa de las víctimas -que después se convierten parte agresora- es la de capturar y golpear a toda aquella persona que sea sorprendida en la comisión de un delito. Aunque en varios casos, no cuentan con la información necesaria que respalde sus fundamentos que señalan que una persona verdaderamente infringió la ley.

Vecinos de las colonias involucradas en este tipo de eventos, afirmaron que a esta crisis de seguridad se le suma la deficiente respuesta de las dependencias encargadas de velar por la seguridad, para disminuir el índice delictivo que crece exponencialmente.

Ellos, prefieren castigar pronto y oportunamente por mano propia que dejar a los presuntos delincuentes en manos de agentes de la Secretaría de Seguridad Ciudadana o de la Policía Federal.

Por otro lado – y de acuerdo con fuentes de la policía capitalina- estos sucesos violentos ocurren con mayor frecuencia en zonas semirrurales de la periferia de la Ciudad de México como las alcaldías Cuajimalpa, Milpa Alta, Tláhuac, Magdalena Contreras y Álvaro Obregón.

Después de los intentos de linchamiento o linchamiento consumado, el común denominador de las comunidades involucradas es la desconfianza y la falta de dialogo con la policía de investigación.

Lo anterior se origina por temor a represalias futuras. Los pobladores involucrados en los linchamientos colectivos prefieren ocultar su rostro y no brindar declaraciones a las autoridades, del mismo modo, muestran una actitud a la defensiva contra los medios de comunicación por el riesgo que conllevaría tener su imagen difundida en los medios masivos.

Uno de los habitantes de la alcaldía Iztapalapa que participó en una riña grupal comentó que, aunque los linchamientos no son justificables, son una forma de defenderse ante la falta de presencia policiaca y además de advertir a los delincuentes para evitar la comisión de futuros delitos en las zonas.

En la mayoría de los casos registrados por La Prensa, los pobladores consiguieron capturar y golpear a los presuntos delincuentes, pero no culminaron el linchamiento, debido a que elementos de la policía local o federal llegaron en auxilio de los agredidos. En otros más, las victimas de la rabia colectiva perdieron la vida a causa de las múltiples heridas que recibieron.

Asimismo, se cuenta con un registro de varios casos, en donde los pobladores de las comunidades golpean hasta la muerte a presuntos delincuentes, y tiempo después, las investigaciones determinan que los agredidos no tuvieron relación con delito alguno.

La propagación de noticias falsas a través de plataformas de mensajería instantánea y redes sociales es uno de los principales retos que enfrentan los elementos de las dependencias de seguridad.

La rapidez con la que se envían los rumores causa que las comunidades se alteren abruptamente ante un escenario de alerta colectiva y repunten contra los presuntos involucrados aun sin tener bases ni sustentos en las acusaciones.

De acuerdo con información de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) de México, en 2018 40 personas fueron victimas de un intento de linchamiento mientras que 25 casos culminaron en un linchamiento y en el asesinato de los implicados.

–Usuarios de transporte público arremeten contra tres delincuentes-

El 6 de septiembre de 2018 -en la alcaldía Iztapalapa- La Prensa registró el suceso donde conductores y pasajeros de transporte publico detuvieron a una mujer y dos hombres que habrían intentado asaltarlos al momento que viajaban sobre la Calzada Ignacio Zaragoza, en los limites con el Estado de México.

Estas acciones ocurrieron luego de que los presuntos delincuentes trataron de despojar de sus pertenencias a los pasajeros de la Ruta 98, con destino al municipio Valle de Chalco, en el Estado de México.

Los implicados fueron detenidos y golpeados por la multitud enardecida; a este hecho se sumaron varios conductores de otras unidades del transporte público. A pesar del apoyo brindado por elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de la Ciudad de México, el grupo agredió en múltiples ocasiones a los tres capturados.

Esa misma tarde en la alcaldía Álvaro Obregón, un colectivo de personas arremetió contra un sujeto de mediana edad luego de que una mujer afirmara que previamente había intentado robarle a su hijo menor de edad.

 

En este caso, el joven acusado de intento de secuestro fue rescatado por agentes del agrupamiento Fuerza de Tarea, quienes impidieron que el linchamiento fuera consumado.

–Conato de linchamiento en las inmediaciones del Sistema de Transporte Colectivo metro-

El 10 de agosto de 2018, dos sujetos fueron interceptados y detenidos por un grupo de usuarios de la estación Periférico de la línea 12, del Sistema de Transporte Colectivo metro.

Los quejosos argumentaron que los dos presuntos ladrones habían despojado de teléfonos celulares a varios pasajeros del mismo vagón. A pesar de que los implicados afirmaron su inocencia, la multitud los golpeó en múltiples ocasiones, causándoles diversas lesiones en la extensión de su cuerpo.

–Tres presuntos secuestradores molidos a golpes en Iztapalapa–

Tres varones estuvieron a punto de ser asesinados a golpes por habitantes de la colonia Desarrollo Urbano Quetzalcóatl, en la alcaldía Iztapalapa, luego de que se les acusara de pretender secuestrar a jóvenes estudiantes de la zona.

Asimismo, vecinos les imputaron el robo con violencia a una casa habitación y el atropello de un menor de edad al momento que intentaban escapar de las autoridades.

De acuerdo con información de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) capitalina, los involucrados fueron interceptados en la calle Villa Castin; seguidamente, la población comenzó a golpear el automóvil en que viajaban al momento de exigirles que descendieran del mismo.

Al obtener una negativa como respuesta, los habitantes comenzaron a golpearlos con objetos de madera, plástico y metal; momentos más tarde, un contingente del agrupamiento de granaderos -ahora desaparecido- arribó al poblado y logró rescatar con vida a las personas señaladas.

Durante el desarrollo de las acciones, los uniformados fueron agredidos con piedras, objetos de vidrio y petardos.

–Por robo de menor, golpean a un sujeto—

Por una supuesta sustracción de un menor de edad -el 11 de septiembre de 2018- un hombre fue golpeado por un grupo de personas; el agredido intentó correr para salvarse de la golpiza e ingresó a un templo religioso, aunque fue alcanzado hasta ese sitio para continuar con el conato de linchamiento.

La noche de ese día, agentes de la policía de la Ciudad de México recibieron el reporte de un presunto secuestrador que era abatido a golpes por habitantes de la alcaldía Cuajimalpa.

Los uniformados ingresaron a una iglesia ubicada en la colonia San Mateo Tlaltenango y rescataron al implicado. Horas después, la Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México inició dos carpetas de investigación por los delitos de resistencia de particulares y homicidio en grado de tentativa en agravio de un hombre, quien fue golpeado por habitantes de la Colonia San Mateo Tlaltenango, delegación Cuajimalpa.

–Linchado en mercado de la Merced–

El 5 de diciembre de 2018; luego de atropellar a un peatón y embestir varios locales comerciales ambulantes, el automovilista responsable fue abordado por comerciantes del Centro Histórico, quienes le propinaron una intensa golpiza.

A causa de los golpes recibidos, el conductor perdió la vida y su cuerpo quedó recostado en la esquina de las calles Santa Escuela y Zavala, en la alcaldía Venustiano Carranza.

El cuerpo sin vida de la víctima -de aproximadamente 30 años- fue llevado a la agencia del Ministerio Público de la alcaldía Venustiano Carranza.

Asimismo, la Procuraduría General de Justicia (PGJ) de la Ciudad de México local inició una carpeta de investigación por el delito de homicidio.

De acuerdo con información presentada por testigos del linchamiento, el sujeto, además de presentar heridas por golpes presentó varios impactos de proyectil de arma de fuego. La unidad involucrada en el atropellamiento y la colisión de los locales comerciales terminó completamente destrozada.

Ante estas situaciones de amenazas para el orden público, habitantes de las colonias que registran altos índices delictivos, han optado por colocar mantas con mensajes de advertencia a toda aquella persona que sea sorprendida en la comisión de algún delito.

Las victimas de ilícitos prefieren realizar las detenciones por mano propia porque asumen que, si los entregan a las instancias correspondientes, los presuntos delincuentes serán liberados por falta de pruebas y posiblemente regresen a cometer delitos en agravio de la sociedad.

A pesar de esto, el linchamiento es considerado como un homicidio doloso y toda persona que sea sorprendida en la participación de un linchamiento colectivo podría alcanzar una sanción que amerita la prisión preventiva oficiosa.

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