A nadie respeta la delincuencia

  • La Prensa
  • en Policía

FacebookTwitterGoogle+WhatsApp

Por Sergio PEREZ

NAUCALPAN, Méx.,- No cesan los asaltos en el Metro, ante la desbordada inseguridad, y prueba de ello es la joven estudiante de 16 años de edad, que fue herida de un balazo en un hombro, en el paradero del Metro Cuatro Caminos, por resistirse a entregar su celular y su mochila,  a tres maleantes que escaparon impunemente  por las calles de esta zona del municipio de Naucalpan.
La jovencita de nombre Caterine, actualmente está en recuperación  en el hospital de Traumatología de Lomas Verdes, a donde fue trasladada por paramédicos de una ambulancia de Protección Civil del municipio de Naucalpan.
Este hecho que denota que la vigilancia dentro y fuera del Metro, principalmente en andenes y paraderos es muy deficiente, porque los robos siguen y lo usuarios continuan siendo víctimas de delincuentes, tuvo lugar la tarde del pasado lunes aproximadamente a las 15:00 horas.
Las primeras indagatorias vertidas en la carpeta de investigación, en la que declaró la menor que fue visitada en el nosocomio donde convalece  por un Ministerio Público del Palacio de Justicia de Naucalpan, refieren que fue interceptada en las escaleras del andén “C”, por tres sujetos que le cerraron el paso.
Los delincuentes descritos como jóvenes de entre 18 a 25 años de edad, luego de rodearla, con palabras alsitonantes le exigieron que entregara sus pertenencias.
Uno de ellos la sujetó de los brazos, otro le apuntó con una pistola y el tercer maleante le jaloneo la mochila y el celular.
Sin embargo la adolescente se resistió al atraco, y sujetó sus pertenencias con todas sus fuerzas, y en consecuencia el hampon armado le disparó en el hombro izquierdo.
Tras escucharse la detonación, los tres sujetos escaparon, hacia la salida norte del paradero,  en la calle 16 de septiembre  en la colonia Transmisiones.
Los usuarios que se percataron que la joven estaba herida y desvanecida en el piso de la escalera, pidieron apoyo policiaco, sin embargo los uniformados de la policía municipal  de Naucalpan  tardaron en llegar,  al igual que el uniformado que estaba en los torniquetes.
Durante algunos angustiantes minutos los únicos que rodearon y tranquilizaron a Caterine, fueron usuarios del Metro, ninguna autoridad.
Finalmente llegó la ambulancia con paramédicos que trasladó a la menor al hospital de Traumatología de Lomas Verdes  del IMSS.