Lo matan a balazos en la GAM

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José Melton

 

De luto cubrieron la casa de un jovencito a quien privaron de la existencia de dos balazos, uno de ellos en la cabeza, en las oscuras calles de la Gustavo A. Madero; testigos escucharon los disparos y de inmediato se asomaron, pero ya no vieron a los responsables; autoridades ya los buscan.

 

Pasadas las 18:30 horas, los cuerpos de emergencia fueron alertados por los disparos y el sujeto inconsciente, tirado en el cruce de las calles Tlacaelel y Cuauhtémoc, en la Colonia Tlacaelel, en la Gustavo A. Madero, por lo que de inmediato patrullas y una ambulancia se trasladaron al lugar.

 

Tras corroborar la emergencia, los elementos de la Secretaría de Seguridad Pública capitalina implementaron un operativo por calles de la colonia, sin embargo no tuvieron éxito, por lo que ya revisan las cámaras de vigilancia de la Ciudad en un intento por dar con los responsables del homicidio.

 

Socorristas de la Cruz Roja Mexicana tardaron apenas unos minutos en presentarse en el lugar, sin embargo ya nada pudieron hacer por salvarle la vida al joven, pues los dos disparos que recibió en la cabeza y vientre hicieron que se desangrara en poco tiempo; debido a esto, los uniformados acordonaron el lugar y dieron aviso al ministerio público.

 

Poco más de hora y media después, el agente del ministerio público y personal de Servicios Periciales de la Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México se presentaron en el lugar para iniciar con las investigaciones correspondientes.

 

Los investigadores encontraron tirado el cuerpo del sujeto, quien vestía pantalón de mezclilla y sudadera azul, tirado sobre su costado derecho, en medio de un charco de sangre y muy cerca de el, dos casquillos percutidos, de los cuales no revelaron el calibre.

 

Elementos de la Policía de Investigación entrevistaron a vecinos y curiosos para conocer las características de los responsables y los posibles motivos del crimen, toda vez que descartaron el robo como posible móvil del crimen, pues el jovencito aún traía sus pertenencias.

 

Los vecinos señalaron que el muchacho era tranquilo, que todos los días se reunía en el punto donde lo ultimaron con otros jovencitos para jugar y platicar, además, pese a que consumía drogas, nunca se metía con los vecinos, por lo que se les hizo raro que lo mataran de esa manera.

 

Concluidas las primeras indagatorias en el lugar del crimen, los investigadores trasladaron el cadáver a las instalaciones del anfiteatro de la demarcación hasta donde se espera que familiares acudan a reclamar los restos y con esto, interrogarlos sobre los posibles motivos del crimen y avanzar en las investigaciones.