CARPETA DE INVESTIGACIÓN

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Municipios dan inadecuado manejo a los desechos

Necesario que Edomex también separe basura

* Datos conservadores indican que a diario se generan 16 mil toneladas

* Urgen diputados a implementar norma ambiental como en la capital

* Objetivos del Plan de desarrollo 2011-2017 no se han podido cumplir

Por: Rubén Pérez

Con más de 17 millones de habitantes, el Estado de México no sólo representa la entidad más habitada del país, sino la de mayores retos y conflictos por resolver, pues entre los múltiples problemas que enfrenta sobresale el de la basura, derivado precisamente por la alta densidad poblacional.

Los datos más conservadores indican que a diario se producen aproximadamente unas 16 mil toneladas de basura, mientras que la información más extremista, como la que en su momento dieron los candidatos al gobierno de esa entidad, advertían que los mexiquenses generan hasta 25 mil toneladas al día.

De acuerdo con el último dato del Instituto Nacional de Estadística y Geografía, en todo el país se producen 86 mil 343 toneladas de desperdicio diariamente; de esta cantidad, los Estados de México y el Distrito Federal son las entidades que más basura producen, y también donde la falta de una cultura en los hogares para separarla agudiza el problema.

Los factores que favorecen el incremento del problema de la recolección y tratamiento de la basura son el crecimiento de las ciudades, la industrialización y los cambios en los patrones de consumo, factores que propician el crecimiento del volumen y diversificación del tipo de desechos.

Por lo pronto en la capital del país, después de un largo proceso de discusión y luego de tropiezos a lo largo de los años por encontrar algún mecanismo de ayuda social para enfrentar de manera conjunta el asunto, se acordó poner en marcha el programa Yo separo en cuatro, con el que los ciudadanos comenzarán a clasificar la basura, y que se supone debió haber entrado en vigor el pasado 8 de julio.

Sin embargo, las autoridades de la Ciudad de México decidieron por el momento, hasta en tanto la población comience a “fortalecer la cultura de la separación”, no aplicar las sanciones contempladas en la nueva norma ambiental NADF-024, que consiste precisamente en dividir la basura en cuatro categorías: orgánicos, inorgánicos reciclables, inorgánicos no reciclables y manejo especial y voluminosos.

Aun cuando el gobierno del Estado de México ha tratado de consolidar objetivos para aminorar los impactos por la generación de la basura, estos han resultado insuficientes como consecuencia de la falta de coordinación entre instancias estatales y municipales.

De hecho, bajo el argumento de respetar la autonomía municipal, los ayuntamientos poco contribuyen en las acciones implementadas por la administración estatal, y es en ese nivel del gobierno municipal donde se presentan los mayores problemas para darle un adecuado manejo a las miles de toneladas de basura generadas en las 125 localidades que integran el territorio mexiquense.

Tal conflicto se agudiza con mayor proporción en los municipios de la zona conurbada, donde se concentra una alta densidad poblacional, lo que convierte a la capital del país y sus alrededores en una región productora de altas cantidades de basura, sin que exista el manejo adecuado al 100% para evitar daños al medio ambiente.

Diputados federales se han pronunciado porque el Estado de México, al igual que las otras entidades del país, se someta a las políticas que en la materia pretende poner en marcha el gobierno de la Ciudad de México, con el fin de que el tema de la basura encuentre acciones homologadas en beneficio de todos los habitantes.

El coordinador del Partido Verde Ecologista de México en San Lázaro, Jesús Sesma, envió mensajes a los gobiernos estatales, y desde luego a la administración que encabeza el mandatario mexiquense, Eruviel Ávila Villegas, para que la nueva norma ambiental de separación de basura en la Ciudad de México se implemente de manera general, a fin de reducir la contaminación por el inadecuado manejo de residuos.

ESFUERZOS INCOMPLETOS

En el marco teórico, el gobierno del Estado de México ha trazado conceptos sobre el cuidado al medio ambiente, sin que hasta la fecha se hayan obtenido los resultados deseados. En las definiciones que ofrece la administración estatal explica, por ejemplo, que la educación ambiental es un proceso destinado a la formación de una ciudadanía que forme valores, aclare conceptos y desarrolle las habilidades y las actitudes necesarias para una convivencia armónica entre los seres humanos, su cultura y su medio ambiente.

Dicho pronunciamiento se da en un sentido general, sin que se particularice en el tema de la basura. Sin embargo, en los argumentos que maneja el gobierno mexiquense para lograr un mejor cuidado del medio ambiente van implícitos los objetivos que todo ciudadano debería cumplir, en el sentido de participar en la prevención, conservación, protección y restauración del medio ambiente.

Se trata, según la administración estatal, de fomentar hábitos que se traduzcan en una nueva cultura ambiental y promover acciones que favorezcan la educación en la materia y así poder revertir los hábitos que causa daños, acciones que no obstante, brillan por su ausencia.

RESIDUOS SÓLIDOS

En el plan de desarrollo 2011-2017, el gobierno mexiquense contempla un manejo integral de residuos sólidos, donde se refiere la prioridad de la administración por elaborar el Programa Estatal para la Prevención y Gestión Integral de los Residuos Sólidos Urbanos y de Manejo Especial.

Entre sus objetivos busca vigilar que en los procesos de recolección, traslado, tratamiento y disposición final de los residuos sólidos urbanos se cumplan criterios de protección ambiental, con estricto respeto a la autonomía municipal, un aspecto que no termina por cumplir la meta trazada, debido a la poca o escasa colaboración de los ayuntamientos, pues basta ver cómo en localidades como Tlalnepantla, Ecatepec, Naucalpan y Nezahualcóyotl, por mencionar sólo algunas, la vía pública está plagada de basura.

Otro de los propósitos del gobierno mexiquense en el plan de desarrollo, quizá el que más se apareja a lo que demandan los diputados federales y lo que está tratando de hacer el gobierno de la Ciudad de México, es el que se refiere al fortalecimiento de los programas educativos y culturales sobre el manejo adecuado de la basura, fomentando el sistema de separación para su aprovechamiento; es decir, que al menos en la teoría está el planteamiento, no así en la práctica su cumplimiento.

También, el gobierno estatal trazó la idea de establecer mecanismos de coordinación entre los municipios y el estado para determinar las áreas de disposición final de los residuos sólidos urbanos, evitando generar pasivos ambientales, hecho que tampoco muestra resultados positivos.

El impulso de las tecnologías para el adecuado manejo, tratamiento, reciclaje, reutilización y disposición final de residuos sólidos urbanos y de manejo especial es uno más de los anhelos en el Estado de México, donde además se ha buscado impulsar sistemas regionales de tratamiento y de disposición final de residuos sólidos urbanos.

En el contenido del Plan de Desarrollo 2011-2017 se pretende revisar, al menos dos veces al año, el cumplimiento a las condicionantes de los resolutivos de impacto ambiental, expedidas a los sitios de disposición final de residuos sólidos urbanos y de manejo especial.

En el último punto considerado por el gobierno mexiquense sobre los residuos sólidos está el hecho de apoyar proyectos de desarrollo científico y tecnológico para la gestión integral de los residuos sólidos urbanos y de manejo especial.

PROMOVER LA CULTURA

Los diputados federales del Partido Verde, en voz de su coordinador Jesús Sesma, indicaron que resulta relevante el apoyo de los estados y municipios para lograr la implementación permanente de normas ambientales para la separación de residuos, además de promover una cultura que ayude a disminuir el problema de la contaminación que se genera por el manejo inadecuado de la basura.

Los legisladores advierten que el inadecuado manejo de la basura y de los residuos genera impactos negativos al medio ambiente como la generación de contaminantes y gases de efecto invernadero, el adelgazamiento de la capa de ozono, la contaminación de los suelos y cuerpos de agua, la proliferación de fauna nociva y transmisión de enfermedades.

Asimismo, alertan que una parte importante de los residuos, se acumulan en sitios que no cumplen con las características técnicas de dichos rellenos o son amontonados en tiraderos a cielo abierto. Cifras oficiales revelan que de los residuos recolectados en 2010, el 89% correspondió a recolección no selectiva y el restante 11% a recolección selectiva; es decir, a la separación en orgánicos e inorgánicos.

Es preciso mencionar que la Comisión Permanente del Congreso aprobó un punto de acuerdo para que los gobiernos locales y municipales reformen sus instrumentos jurídicos para la separación, recolección selectiva y almacenamiento de los residuos urbanos en cinco categorías: orgánicos, reciclables, de manejo especial y voluminosos, no reciclables y peligrosos domésticos.

INUNDACIONES

La falta de cultura para depositar la basura en los sitios adecuados tiene un agravante agregado por la enorme cantidad de desechos producidos en el Estado de México. Al igual que en la capital del país, la acumulación de basura en la vía pública provoca en época de lluvias, tal y como se ha visto recientemente, severas inundaciones.

En municipios como Ecatepec, Naucalpan, Nezahualcóyotl, Coacalco, Tultitlán, Cuautitlán Izcalli, Los Reyes La Paz, Ixtapaluca, Tlalnepantla, Atizapán de Zaragoza, Nicolás Romero, Chalco, Chimalhuacán, entre otros de la zona conurbada, las lluvias no encuentran salida y el paso del agua se obstruye por el acumulamiento de basura.

Estas situaciones han obligado a dependencias como la Secretaría de Infraestructura, la Comisión de Agua de Estado de México, la Coordinación General de Protección Civil y la Comisión Estatal de Seguridad a implementar acciones para enfrentar un problema que bien se pudiera evitar.

El reto de las autoridades es coordinar esfuerzos, donde el compromiso de los ayuntamientos requiere de firmeza y no de tibieza para poder empeñar la palabra de bienestar, la misma que es utilizada en época de elecciones de manera constante, pero que nunca se refleja en la vida diaria de la población. La basura es un problema que ataque a toda la sociedad y la implementación de una cultura sobre el tema es inaplazable.