Explota casa por gas, en colonia de Xalapa

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La Prensa en Línea
Ciudad de México.-La probable acumulación de gas en una casa habría provocado que explotara, quedando destruida y afectando otras viviendas vecinas en un radio de cerca de 50 metros a la redonda. Afortunadamente en esos momentos sus habitantes no se encontraban.
El accidente ocurrió esta mañana y elementos de bomberos, policías, el fiscal en turno y personal de Protección Civil municipal llegaron al lugar de los hechos así como grupos de rescate.
Los daños e la casa fueron totales y el propietario se percató de la desgracia al llegar a descansar después de haber terminado su turno como velador.
Muchos vecinos de la colonia la Lagunilla aún descansaban, otros se preparaban para salir a sus labores cotidianas y algunos otros preparaban sus alimentos, otros desayunaban, cuando de pronto escucharon una fuerte explosión. Al salir corriendo de sus domicilios observaron cómo la casa que se encuentra en la Privada de Constituyentes número 14 de la Colonia antes mencionada, se derrumbó y los cristales de varios domicilios salieron volando estrellados.
A los pocos minutos infinidad de vecinos se acercaron al lugar atemorizados para observar cómo se encontraba todo destruido mientras algunos llamaban al 066 pidiendo auxilio, en cuestión de minutos técnicos en urgencias médicas del Grupo de Rescate AVE 511, de la Cruz Roja local, personal de Protección Civil municipal, bomberos, elementos de la Policía Estatal y el fiscal arribaron al lugar.
Los Paramédicos atendieron a personas con crisis nerviosa, mientras las autoridades en mención indagaban si había alguna persona atrapada entre los escombros, los Bomberos trataban de localizar los tanques de gas esto por el fuerte olor que despedía el área siniestrada.
Luego llegó el señor Leónides Mujica Palacios, de 75 años de edad, acompañado de su pareja la señora Guadalupe Juárez. No creían lo que estaban observando, preguntando a sus vecinos lo que había pasado. Les explicaron lo sucedido y la señora triste y llorando le decía a su esposo “y ahora qué vamos a hacer, nos quedamos sin nada”.
Don Leónides apenas había terminado su turno como velador en una obra en construcción mientras que su pareja afortunadamente salió para llevarle un café y luego regresarse juntos a su hogar.