/ viernes 13 de marzo de 2020

Con somnolencia 33% de los capitalinos

Este viernes el Día Mundial del Sueño

Se calcula que el 33% de la población de la Ciudad de México presenta problemas de somnolencia excesiva e hipersomnia, debido principalmente, al estilo de vida actual que demanda tiempos prolongados de desplazamiento y largas jornadas de trabajo, donde el que sale generalmente sacrificado es el periodo que se dedica al sueño.

En el marco del Día Mundial del Sueño, este 13 de marzo, el doctor Rafael Santana, responsable de la Clínica de Trastornos del Sueño de la UNAM, con sede en el Hospital General indicó lo anterior al precisar que existen más de 100 tipos diferentes de alteraciones del sueño, entre, los más frecuentes, mencionó, los ronquidos, la apnea y el hipermovimiento.

Los prolongados tiempos de desplazamientos que realiza la mayoría de la población para ir a su trabajo, a la escuela o sus diferentes destinos, así como las largas jornadas laborales, donde las ocho horas han quedado como un mito del siglo pasado ha provocado graves alteraciones en el sueño, indicó el especialista.

Estas no son las únicas causas, destacó al mencionar otros malos hábitos, como ir a la cama con dispositivos electrónicos, como computadoras, tabletas y teléfonos inteligentes que se ha demostrado modifica los ciclos de sueño, la persona se mantiene más tiempo despierta y le roba aún más tiempo al sueño que es indispensable para la vida.

“Este es un fenómeno que está causando, en todos los grupos de edad, incluso en niños de edad preescolar, un problema de salud pública”, indicó el doctor Rafael Santana al explicar que si bien la tecnología ha venido a facilitar la vida, también ha generado nuevos problemas de salud, sobre todo en la alteración de patrones de sueño.

Otros trastornos que pueden afectar el sueño y hacerlo pedazos, es el ronquido, que altera el sueño no solo de quien lo padece, sino también de su pareja, a su familia e incluso de sus vecinos, por la intensidad de la contaminación sonora que provoca.

El problema del ronquido es muy frecuente en los mexicanos, dada las características de la población, como el no ser muy altos, con problemas de obesidad, mayor propensión a diabetes e hipertensión, así como tener cuello corto y ciertas características faciales que provocan mayor predisposición a sufrir esta alteración respiratoria, explicó el doctor Santana.

Otro problema frecuente es el de hiper-movimiento. “A nadie nos agrada que alguien se esté moviendo a nuestro lado cuando estamos dormidos. Existen enfermedades muy específicas que pueden dañar los centros que controlan la vigilia, como es el caso de las narcolepsias y las hipersomnias de origen central, lo que provocará somnolencia excesiva, es decir, una necesidad irresistible de dormir.

Al indicar que el periodo de sueño debe ser de 7 a 8 horas, pero el siglo pasado era de 8 y 9. “Hemos modificado la cantidad de sueño y cada persona requerirá una cantidad de sueño diferente. El periodo normal varía de 6 a 10 horas, no hay una anormalidad”.

El doctor Santana recomendó respetar las horas de sueño saludable, para el cual se requieren espacios sin luz, especialmente de la que emana de los dispositivos electrónicos que altamente adictiva y va acompañada de la interacción con otras personas a través de las redes o temas de interés que se encuentran en línea. “Esto es adictivo tanto como la cocaína”, indicó.

El doctor Rafael Santana también recomendó evitar el consumo de café o refresco antes de ir a dormir y que los padres restrinjan el uso de aparatos electrónicos a sus hijos, ya que se han encontrado niños desde la etapa preescolar con alteraciones de sueño.

EG

Se calcula que el 33% de la población de la Ciudad de México presenta problemas de somnolencia excesiva e hipersomnia, debido principalmente, al estilo de vida actual que demanda tiempos prolongados de desplazamiento y largas jornadas de trabajo, donde el que sale generalmente sacrificado es el periodo que se dedica al sueño.

En el marco del Día Mundial del Sueño, este 13 de marzo, el doctor Rafael Santana, responsable de la Clínica de Trastornos del Sueño de la UNAM, con sede en el Hospital General indicó lo anterior al precisar que existen más de 100 tipos diferentes de alteraciones del sueño, entre, los más frecuentes, mencionó, los ronquidos, la apnea y el hipermovimiento.

Los prolongados tiempos de desplazamientos que realiza la mayoría de la población para ir a su trabajo, a la escuela o sus diferentes destinos, así como las largas jornadas laborales, donde las ocho horas han quedado como un mito del siglo pasado ha provocado graves alteraciones en el sueño, indicó el especialista.

Estas no son las únicas causas, destacó al mencionar otros malos hábitos, como ir a la cama con dispositivos electrónicos, como computadoras, tabletas y teléfonos inteligentes que se ha demostrado modifica los ciclos de sueño, la persona se mantiene más tiempo despierta y le roba aún más tiempo al sueño que es indispensable para la vida.

“Este es un fenómeno que está causando, en todos los grupos de edad, incluso en niños de edad preescolar, un problema de salud pública”, indicó el doctor Rafael Santana al explicar que si bien la tecnología ha venido a facilitar la vida, también ha generado nuevos problemas de salud, sobre todo en la alteración de patrones de sueño.

Otros trastornos que pueden afectar el sueño y hacerlo pedazos, es el ronquido, que altera el sueño no solo de quien lo padece, sino también de su pareja, a su familia e incluso de sus vecinos, por la intensidad de la contaminación sonora que provoca.

El problema del ronquido es muy frecuente en los mexicanos, dada las características de la población, como el no ser muy altos, con problemas de obesidad, mayor propensión a diabetes e hipertensión, así como tener cuello corto y ciertas características faciales que provocan mayor predisposición a sufrir esta alteración respiratoria, explicó el doctor Santana.

Otro problema frecuente es el de hiper-movimiento. “A nadie nos agrada que alguien se esté moviendo a nuestro lado cuando estamos dormidos. Existen enfermedades muy específicas que pueden dañar los centros que controlan la vigilia, como es el caso de las narcolepsias y las hipersomnias de origen central, lo que provocará somnolencia excesiva, es decir, una necesidad irresistible de dormir.

Al indicar que el periodo de sueño debe ser de 7 a 8 horas, pero el siglo pasado era de 8 y 9. “Hemos modificado la cantidad de sueño y cada persona requerirá una cantidad de sueño diferente. El periodo normal varía de 6 a 10 horas, no hay una anormalidad”.

El doctor Santana recomendó respetar las horas de sueño saludable, para el cual se requieren espacios sin luz, especialmente de la que emana de los dispositivos electrónicos que altamente adictiva y va acompañada de la interacción con otras personas a través de las redes o temas de interés que se encuentran en línea. “Esto es adictivo tanto como la cocaína”, indicó.

El doctor Rafael Santana también recomendó evitar el consumo de café o refresco antes de ir a dormir y que los padres restrinjan el uso de aparatos electrónicos a sus hijos, ya que se han encontrado niños desde la etapa preescolar con alteraciones de sueño.

EG

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