/ martes 4 de agosto de 2020

Más de 40 mil muertes al año se asocian al consumo de bebidas azucaradas: INSP

El 19% de las defunciones son por diabetes y enfermedad cardiovascular

Más de 40,000 muertes al año se asocian al consumo de bebidas azucaradas, lo que representa el 7% del total de muertes que se registran a nivel nacional y el 19% de las defunciones por diabetes y enfermedad cardiovascular.

Así lo informó el doctor Tonatiuh Barrientos, director del Centro de Investigación en Salud Poblacional del Instituto Nacional de Salud Pública de México (INSP), quien presentó los resultados de su investigación sobre mortalidad atribuible al consumo de bebidas azucaradas en México.

Declaró que “El consumo de bebidas azucaradas en México es de los más altos a nivel mundial. La evidencia científica actual muestra que estos productos aumentan el riesgo de obesidad, diabetes y otras enfermedades frecuentes en nuestro país.

Este estudio científico pone en perspectiva el daño que estos productos están provocando a nuestra población, por lo que es urgente desarrollar más y mejores políticas públicas para reducir su consumo, señaló el especialista.

Destacó que el consenso en la literatura científica sin conflicto de interés es claro, las bebidas azucaradas dañan el cuerpo y contribuyen de manera significativa al desarrollo de obesidad, enfermedades cardiovasculares, diabetes y mortalidad.

A su vez, Alejandro Calvillo, director de El Poder del Consumidor señaló que la evidencia científica sobre los daños de las bebidas azucaradas, su relación con la obesidad, la diabetes y las enfermedades cardiovasculares, que son la principal causa de muerte y enfermedad en México, no puede pretender ocultarse como lo hace la ANPRAC. La ANPRAC comete un atentado contra la salud de la población al negar los daños que generan los productos de sus asociados, lo que puede constituirse en un delito.”

Refirieron que recientemente, la industria de bebidas azucaradas a través de la Asociación Nacional de Productores de Refresco y Aguas Carbonatadas (ANPRAC) ha hecho declaraciones negando el rol de las bebidas azucaradas en la salud de los mexicanos. Sin embargo, sus argumentos son motivados por su propio interés comercial, y carecen de fundamentos con base en la evidencia científica.

Durante el foro virtual: “¿Veneno embotellado?: Evidencia incontrovertible del impacto en salud de las bebidas azucaradas” expertos internacionales y nacionales señalaron que en México más de 83% de niños entre 0-4 años toman bebidas azucaradas de manera cotidiana y casi 70% de los azúcares añadidos que consumen los mexicanos provienen de las bebidas azucaradas.

Señalaron que en México, 75% de la población adulta sufre sobrepeso u obesidad, más de 250,000 mexicanos mueren cada año a causa de enfermedades cardiovasculares y diabetes, las principales causas de mortalidad en el país.

Asimismo, la obesidad y las enfermedades crónicas, afectan la respuesta inmunológica del organismo frente al COVID-19, incrementando su letalidad.

Estudios epidemiológicos muestran que la mortalidad por ECV durante un período de 15 años aumenta en la medida que incrementa el consumo de azúcares añadidos.

Más de 40,000 muertes al año se asocian al consumo de bebidas azucaradas, lo que representa el 7% del total de muertes que se registran a nivel nacional y el 19% de las defunciones por diabetes y enfermedad cardiovascular.

Así lo informó el doctor Tonatiuh Barrientos, director del Centro de Investigación en Salud Poblacional del Instituto Nacional de Salud Pública de México (INSP), quien presentó los resultados de su investigación sobre mortalidad atribuible al consumo de bebidas azucaradas en México.

Declaró que “El consumo de bebidas azucaradas en México es de los más altos a nivel mundial. La evidencia científica actual muestra que estos productos aumentan el riesgo de obesidad, diabetes y otras enfermedades frecuentes en nuestro país.

Este estudio científico pone en perspectiva el daño que estos productos están provocando a nuestra población, por lo que es urgente desarrollar más y mejores políticas públicas para reducir su consumo, señaló el especialista.

Destacó que el consenso en la literatura científica sin conflicto de interés es claro, las bebidas azucaradas dañan el cuerpo y contribuyen de manera significativa al desarrollo de obesidad, enfermedades cardiovasculares, diabetes y mortalidad.

A su vez, Alejandro Calvillo, director de El Poder del Consumidor señaló que la evidencia científica sobre los daños de las bebidas azucaradas, su relación con la obesidad, la diabetes y las enfermedades cardiovasculares, que son la principal causa de muerte y enfermedad en México, no puede pretender ocultarse como lo hace la ANPRAC. La ANPRAC comete un atentado contra la salud de la población al negar los daños que generan los productos de sus asociados, lo que puede constituirse en un delito.”

Refirieron que recientemente, la industria de bebidas azucaradas a través de la Asociación Nacional de Productores de Refresco y Aguas Carbonatadas (ANPRAC) ha hecho declaraciones negando el rol de las bebidas azucaradas en la salud de los mexicanos. Sin embargo, sus argumentos son motivados por su propio interés comercial, y carecen de fundamentos con base en la evidencia científica.

Durante el foro virtual: “¿Veneno embotellado?: Evidencia incontrovertible del impacto en salud de las bebidas azucaradas” expertos internacionales y nacionales señalaron que en México más de 83% de niños entre 0-4 años toman bebidas azucaradas de manera cotidiana y casi 70% de los azúcares añadidos que consumen los mexicanos provienen de las bebidas azucaradas.

Señalaron que en México, 75% de la población adulta sufre sobrepeso u obesidad, más de 250,000 mexicanos mueren cada año a causa de enfermedades cardiovasculares y diabetes, las principales causas de mortalidad en el país.

Asimismo, la obesidad y las enfermedades crónicas, afectan la respuesta inmunológica del organismo frente al COVID-19, incrementando su letalidad.

Estudios epidemiológicos muestran que la mortalidad por ECV durante un período de 15 años aumenta en la medida que incrementa el consumo de azúcares añadidos.