/ lunes 28 de septiembre de 2020

Mantendrá presupuesto 2021 en sala de urgencias al sistema de salud: Frente a la Pobreza

Destacó que el PEF 2021 no permite contener la pandemia, ni atender las epidemias de diabetes, hipertensión y obesidad.

El presupuesto 2021 para la salud es insuficiente y mantiene la desigualdad; “Pareciera que no hay pandemia, que no estamos por llegar a 80 mil personas muertas por el Covid-19 según datos oficiales y que no ha habido un incremento en mortalidad en 2020”, aseguró Rogelio Gómez Hermosillo, coordinador de Acción Ciudadana Frente a la Pobreza.

El presupuesto 2021 para la salud mantiene al sistema de salud en la sala de urgencias, necesita oxígeno y una transfusión de recursos, por lo que anunció que la sociedad civil propone incrementar 1 punto porcentual del PIB al gasto en salud para 2021.

Destacó que el PEF 2021 no permite contener la pandemia, ni atender las epidemias de diabetes, hipertensión y obesidad.

En su opinión, mantiene la desigualdad afectando sobre todo a los más pobres; quienes trabajan sin seguridad social y las zonas rurales e indígenas marginadas

A siete meses de llegada de la COVID 19 a México, el sistema de salud requiere oxígeno, le urge una transfusión de recursos, pero el gobierno presentó un presupuesto 2021 raquítico para la salud que reduce el gasto para los más pobres, y no alcanza para avanzar en la Cobertura Universal de Salud (CUS), ni para detener la pandemia.

Mientras que la OCDE recomienda un gasto en salud de al menos 6% del PIB, la propuesta del gobierno apenas llega a la mitad: 3%. Mantiene sin cambio el estancamiento presupuestario de más de una década y la reducción que se dio desde 2016.

“La salud es un derecho, pero en México se ha convertido en un privilegio, se le considera una prestación laboral y se maneja como mercancía”, explica Rogelio Gómez Hermosillo, coordinador de Acción Ciudadana Frente a la Pobreza.

“Por eso, exigimos aumentar un punto porcentual del PIB por la igualdad en salud en el presupuesto 2021, como recomendaron las personas expertas del CIEP, México Evalúa y CEEY en la mesa de diálogo realizada recientemente”, recalcó.

El proyecto de presupuesto 2021 reduce el gasto per cápita para los servicios de salud casi para todos. Incluso a trabajadores del estado (ISSSTE) y del sector privado (IMSS). Pero sobre todo, para la población sin seguridad social (INSABI) y lo más grave, también los destinados a las zonas rurales marginadas y comunidades indígenas (IMSS Bienestar).

Mantiene el esquema de privilegios para los trabajadores petroleros, sin justificación alguna. Todo esto según datos del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP). (Ver figura 2) 2 Figura 2. Gasto por persona para los subsistemas de salud en 2020 y 2021 Fuente: Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP) Garantizar el acceso a la salud como un derecho universal, requiere la cobertura para todas y todos los mexicanos, sin exclusión y con calidad.

Ese objetivo requiere elevar el presupuesto para la salud a cuando menos 6 puntos del PIB. “Por ello hay que iniciar ya, al menos con un punto porcentual más en 2021”, explicaron.

La desigualdad del gasto público en salud es inaceptable. Antes de la Covid-19, la segmentación de la seguridad social excluía al 62% de personas ocupadas: 34.2 millones de personas trabajan sin acceso a servicios de salud de la seguridad social. Entre ellas, 15.2 millones con trabajo asalariado y subordinado a quienes se les niega la afiliación, se les coloca en la informalidad, como lo muestran los datos del Observatorio de Trabajo Digno de “Frente a la Pobreza.

“La exclusión creada por la vinculación del acceso a la salud vía el trabajo es un problema estructural que se arrastra por décadas y que este gobierno no está enfrentando de raíz.


El presupuesto 2021 para la salud es insuficiente y mantiene la desigualdad; “Pareciera que no hay pandemia, que no estamos por llegar a 80 mil personas muertas por el Covid-19 según datos oficiales y que no ha habido un incremento en mortalidad en 2020”, aseguró Rogelio Gómez Hermosillo, coordinador de Acción Ciudadana Frente a la Pobreza.

El presupuesto 2021 para la salud mantiene al sistema de salud en la sala de urgencias, necesita oxígeno y una transfusión de recursos, por lo que anunció que la sociedad civil propone incrementar 1 punto porcentual del PIB al gasto en salud para 2021.

Destacó que el PEF 2021 no permite contener la pandemia, ni atender las epidemias de diabetes, hipertensión y obesidad.

En su opinión, mantiene la desigualdad afectando sobre todo a los más pobres; quienes trabajan sin seguridad social y las zonas rurales e indígenas marginadas

A siete meses de llegada de la COVID 19 a México, el sistema de salud requiere oxígeno, le urge una transfusión de recursos, pero el gobierno presentó un presupuesto 2021 raquítico para la salud que reduce el gasto para los más pobres, y no alcanza para avanzar en la Cobertura Universal de Salud (CUS), ni para detener la pandemia.

Mientras que la OCDE recomienda un gasto en salud de al menos 6% del PIB, la propuesta del gobierno apenas llega a la mitad: 3%. Mantiene sin cambio el estancamiento presupuestario de más de una década y la reducción que se dio desde 2016.

“La salud es un derecho, pero en México se ha convertido en un privilegio, se le considera una prestación laboral y se maneja como mercancía”, explica Rogelio Gómez Hermosillo, coordinador de Acción Ciudadana Frente a la Pobreza.

“Por eso, exigimos aumentar un punto porcentual del PIB por la igualdad en salud en el presupuesto 2021, como recomendaron las personas expertas del CIEP, México Evalúa y CEEY en la mesa de diálogo realizada recientemente”, recalcó.

El proyecto de presupuesto 2021 reduce el gasto per cápita para los servicios de salud casi para todos. Incluso a trabajadores del estado (ISSSTE) y del sector privado (IMSS). Pero sobre todo, para la población sin seguridad social (INSABI) y lo más grave, también los destinados a las zonas rurales marginadas y comunidades indígenas (IMSS Bienestar).

Mantiene el esquema de privilegios para los trabajadores petroleros, sin justificación alguna. Todo esto según datos del Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP). (Ver figura 2) 2 Figura 2. Gasto por persona para los subsistemas de salud en 2020 y 2021 Fuente: Centro de Investigación Económica y Presupuestaria (CIEP) Garantizar el acceso a la salud como un derecho universal, requiere la cobertura para todas y todos los mexicanos, sin exclusión y con calidad.

Ese objetivo requiere elevar el presupuesto para la salud a cuando menos 6 puntos del PIB. “Por ello hay que iniciar ya, al menos con un punto porcentual más en 2021”, explicaron.

La desigualdad del gasto público en salud es inaceptable. Antes de la Covid-19, la segmentación de la seguridad social excluía al 62% de personas ocupadas: 34.2 millones de personas trabajan sin acceso a servicios de salud de la seguridad social. Entre ellas, 15.2 millones con trabajo asalariado y subordinado a quienes se les niega la afiliación, se les coloca en la informalidad, como lo muestran los datos del Observatorio de Trabajo Digno de “Frente a la Pobreza.

“La exclusión creada por la vinculación del acceso a la salud vía el trabajo es un problema estructural que se arrastra por décadas y que este gobierno no está enfrentando de raíz.