/ viernes 24 de enero de 2020

Lejano e improbable tener vacuna contra el coronavirus a corto plazo

Especialistas afirman que el desarrollo de un inmunológico lleva en promedio 10 años

Especialistas en vacunas consideraron que es improbable y todavía lejano tener, en un corto plazo, una vacuna contra el recién identificado coronavirus, ya que el desarrollo de un inmunológico lleva en promedio diez años, incluso más como ha sido el caso del VIH que todavía se sigue buscando.

La doctora Lucia Bricks, directora médica región de América Latina para Sanofi Pasteur explicó que el coronavirus es un virus nuevo y con investigación limitada, para el cual todavía no se tiene una vacuna ni se tendrá en el corto plazo.

Señaló que el desarrollo de una vacuna, en el mejor de los casos, en promedio llega a tardar hasta diez años, en algunos casos mucho más tiempo, y puso como ejemplo, el desarrollo de la vacuna contra el dengue que tardó más de 70 años o contra el VIH que aún continua en investigación a 30 años de su aparición.

La doctora Bricks comentó que la humanidad se enfrenta a nuevos agentes infecciosos, cuya alta mutabilidad impone desafíos adicionales, por lo que consideró que sería improbable tener en el corto plazo una vacuna contra el coronavirus.

A nivel mundial, precisó, los programas de desarrollo de vacunas llevan en promedio diez años; incluso, abundó, la producción de vacunas es limitada y de acuerdo con la demanda estimada año por año.

La especialista indicó que siempre en la comunidad científica habrá interés por desarrollar una vacuna, cuando una enfermedad se torna en un problema de salud, como fue en el caso del Zika, el Dengue o la Influenza.

Sin embargo, advirtió que el desarrollo de vacunas es un trabajo complejo en el que se enfrentan diversas dificultades, sobre todo si se trata de agentes nuevos y cambiantes, como ha sido el caso del VIH o la hepatitis C.

Destacó que en materia de vacunas y pese a altas coberturas alcanzadas en algunos países de América Latina como México y Brasil, no se debe bajar la guardia, ya que el riesgo de que resurja una enfermedad considerada bajo control siempre está latente, como ocurre ahora con el incremento en el número de casos de Difteria que reportan países como Venezuela y Haití.

La doctora Lucia Bricks mencionó también el caso complejo del sarampión, que ha resurgido en la mayoría de los países de la región de América Latina, lo que ha llevado a reforzar los programas nacionales de vacunación.

Especialistas en vacunas consideraron que es improbable y todavía lejano tener, en un corto plazo, una vacuna contra el recién identificado coronavirus, ya que el desarrollo de un inmunológico lleva en promedio diez años, incluso más como ha sido el caso del VIH que todavía se sigue buscando.

La doctora Lucia Bricks, directora médica región de América Latina para Sanofi Pasteur explicó que el coronavirus es un virus nuevo y con investigación limitada, para el cual todavía no se tiene una vacuna ni se tendrá en el corto plazo.

Señaló que el desarrollo de una vacuna, en el mejor de los casos, en promedio llega a tardar hasta diez años, en algunos casos mucho más tiempo, y puso como ejemplo, el desarrollo de la vacuna contra el dengue que tardó más de 70 años o contra el VIH que aún continua en investigación a 30 años de su aparición.

La doctora Bricks comentó que la humanidad se enfrenta a nuevos agentes infecciosos, cuya alta mutabilidad impone desafíos adicionales, por lo que consideró que sería improbable tener en el corto plazo una vacuna contra el coronavirus.

A nivel mundial, precisó, los programas de desarrollo de vacunas llevan en promedio diez años; incluso, abundó, la producción de vacunas es limitada y de acuerdo con la demanda estimada año por año.

La especialista indicó que siempre en la comunidad científica habrá interés por desarrollar una vacuna, cuando una enfermedad se torna en un problema de salud, como fue en el caso del Zika, el Dengue o la Influenza.

Sin embargo, advirtió que el desarrollo de vacunas es un trabajo complejo en el que se enfrentan diversas dificultades, sobre todo si se trata de agentes nuevos y cambiantes, como ha sido el caso del VIH o la hepatitis C.

Destacó que en materia de vacunas y pese a altas coberturas alcanzadas en algunos países de América Latina como México y Brasil, no se debe bajar la guardia, ya que el riesgo de que resurja una enfermedad considerada bajo control siempre está latente, como ocurre ahora con el incremento en el número de casos de Difteria que reportan países como Venezuela y Haití.

La doctora Lucia Bricks mencionó también el caso complejo del sarampión, que ha resurgido en la mayoría de los países de la región de América Latina, lo que ha llevado a reforzar los programas nacionales de vacunación.