Migrantes desesperados y estancados en Tijuana; ante la imposibilidad de cruzar en masa a EU a pedir asilo

Foto: Migrantes / AFP

Migrantes desesperados y estancados en Tijuana; ante la imposibilidad de cruzar en masa a EU a pedir asilo

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PATRICIA CARRASCO

Si bien Tijuana es una ciudad que se fundó con migrantes de otras partes del país, está acostumbrada a ver a cientos de nacionales y extranjeros que buscan cruzar al vecino país del norte, de deportados que a diario arroja el vecino país del norte, sin embargo, ahora con la llegada de miles de hondureños y otros centroamericanos, la sociedad se polariza y algunos demandan un “no a la invasión”, pues se prevé que se concentren más y si se queden a vivir.

Mientras que Estados Unidos refuerza la frontera con miles de policías, cercas de alambres… Tijuana en vez de ser el puente del sueño americano, sigue siendo el lugar donde rebotan los sueños, como ahora se dice por allá.

Lo cierto es que los muros no detienen la pobreza ni la esperanza de pasar al otro lado. Ahora los migrantes están haciendo diversas acciones para intentar cruzar, como brincar de manera desesperada el muro de más de 3 metros en la zona de Playas de Tijuana; otros han roto la valla de seguridad de la garita El Chaparral, comenzó a correr hacia el canal del río de Tijuana, cerca de la garita de San Ysidro.

El pasado 3 de diciembre, otro grupo comenzó una huelga de hambre que durará cuatro días. Ello para presionar al gobierno mexicano y estadounidense y así conseguir entrar al país lo antes posible.

Los cerca de 6.000 integrantes de la caravana que se hacinan desde hace más de dos semanas en albergues de Tijuana, buscan una cita para pedir asilo al vecino país del norte, requisito que no les será nada fácil. Y menos aún porque el presidente Donald Trump en endurecido su postura antiinmigrante.

Además, se hablan de la desaparición de más de 2 mil migrantes. Pero lo cierto es que la primer caravana que salió de Honduras el pasado 13 de octubre se disuelve en Tijuana… y ahí están estancados ante la imposibilidad de cruzar en masa a EU a pedir asilo.

El doctor José María Ramos García, director general de vinculación institucional del colegio de la Frontera Norte, en entrevista con LA PRENSA comentó que se han calmado un poco los ánimos antinmigrantes en Tijuana. “Tal vez porque se ha logrado tener cierta ayuda del gobierno federal, el saliente y la nueva administración. Ello ha podido disminuir los gastos que representa atender a cerca de 6 mil migrantes, porque eran superiores a la capacidad que tiene el gobierno municipal y estatal”.

Aunado a que se dio a conocer un programa intersecretarial del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, y parece que van a poder fluir los recursos para atender un poco las necesidades más serias que tiene esa población: como mantener los albergues, otorgar alimentos, atención médica, prevención de enfermedades y ofrecer un espacio seguro.

El investigador del Colegio de la Frontera Norte planteó que entre los integrantes de las caravanas migrantes priva gran desinformación de lo que significa cruzar a Estados Unidos.

“Muchos migrantes tenían la idea de que llegar a la frontera norteamericana, rápidamente los iban a atender, y darles una solicitud de asilo… pero cuando ellos llegaron, ya había más de 2 800 personas de otras nacionalidades esperando turno. Tengo entendido que están dando de 10 a 15 consultas diarias, lo cual tiene que ver con el derecho migratorio que se ha endurecido en era de Donald Trump”.

ALBERGUES Y CASAS DE MIGRANTES REBASADAS

Con esa oleada de centroamericanos que han recorrido cerca de 4.400 kilómetros desde Honduras a Tijuana, la labor de los albergues y casas de migrantes es más ardua; están rebasadas y sin cupo para darle cobijo a los hondureños, salvadoreños, guatemaltecos, que quieren llegar a Estados Unidos en búsqueda de una vida mejor.

Aunque la mayoría no quieren irse a los albergues y casas, prefieren permanecer juntos por seguridad y para ejercer presión, primero en el Deportivo Benito Juárez, sitio adaptado para recibir 2 mil migrantes y el miércoles 21 de noviembre, rebasaba los 3 mil 500. Ahora la gran mayoría se encuentran en el Barretal (cerca de 3 mil o bien están sobre la calle 5 de Mayo. Lo cierto, de acuerdo con las autoridades estatales y federales, “están abarrotados y con graves problemas de sanidad”.

Por lo pronto la iglesia católica reconoce que los albergues están hasta el tope y no será fácil atenderlos. Y las autoridades municipales también. De acuerdo con cifras del área de Atención al Migrante, a la fecha, hay 2 mil 800 personas enlistadas que solicitan asilo político, y están albergados en esa ciudad. Además, diariamente, Estados Unidos deporta a 130 personas, por lo que los albergues están llenos.

DESAYUNADOR PADRE CHAVA

El desayunador del Padre Chava es un oasis para miles de migrantes, deportados, en situación de calle y otra población flotante en Tijuana. Cada día sirve en promedio entre 900 y 1.200 almuerzos, aunque ahora con la llegada de más migrantes prevén dar 1500.

Lo ha sido desde su creación; en la grave crisis de la deportación masiva de mexicanos y centroamericanos hace 4 años y la de los haitianos, hace 2. Y ahora luce hasta su máxima capacidad con esta oleada de migrantes centroamericanos.

El Desayunador se fundó el 30 de enero de 1999, por el padre Salvador Romo Gutiérrez, y la señora Margarita Andonaegui, y un grupo de personas voluntarias. La fundación se dio cuando al padre Chava le detectan cáncer, en la etapa terminal.

Ahora es el padre Agustín Novoa Leyva, responsable del Proyecto Salesiano Tijuana, quien platicó que además de dar alimento, ofrecen otros servicios como, de que llaman de dignificación: regaderas, cortes de cabello, ropa limpia y en buen estado, atención médica, de vinculación para que puedan llamar por teléfono a sus familias.

En una entrevista, Agustín Novoa Leyva, encargado de Desayunador, ubicado en la calle Primera, a un lado del Rio Tijuana, comentó lo anterior y conversó la gran labor que realizan, él, y el grupo de voluntarios que a diario da de comer a cientos de personas.

Los orientan según el caso a acudir a distintas instancias de gobierno, derechos humanos, migratorios para obtener un documento. Retorno a casa, algunos si deciden regresar.

El desayuno se da de lunes a sábado, hay un grupo de voluntarios base, y otros que se suman por días. “Han momentos en que no hay suficientes voluntarios ni tampoco recursos y alimentos. Hay momentos que parece que no tenemos para dar de comer al día siguiente…pero “desde la providencia de Dios, no permite dar alimentos a los migrantes”.

Tijuana acoge a los migrantes, es una ciudad que se formó de migrantes. En todas las familias alguien vino de otro lugar, a quedarse aquí… era una sociedad muy acogedora, lamentablemente, por mala influencia de medios, se ha criminalizado a los migrantes.

RELIGIOSAS HACEN LABOR EN CARCELES PARA PROTEGER MIGRANTES

El presidente de la Conferencia del Episcopado Mexicano, el arzobispo de Monterrey, Rogelio Cabrera López asegura que son 138 casas y albergues de religiosos a lo largo del país. Mientras el Estudio Sobre las Casas de Migrantes Católicas, que presentó la CEM en marzo del 2017, contabilizó 75 organizaciones dirigidas por personas de la Iglesia, entre albergues, comedores, centros de apoyo, parroquias, módulos de atención, dispensarios médicos, entre otros.

Las casas están dividas en 3 regiones: la frontera norte, sur y el centro. En la frontera norte, contabilizaron 38. Particularmente destaca la labor de los Misioneros Escalabrinianos quienes desde 1985 abrieron sus puertas en Tijuana para dar acogida y hospitalidad a todo tipo de migrante, deportado o refugiado.

MADRES CIERVAS SUDISTAS

Otro grupo que también está presente en las colonias populares de Tijuana son las madres Ciervas Sudistas de la Undécima hora, integrada por hermanas mexicanas y estadounidenses que trabajan junto al padre de la Orden de la Merced, desde hace 9 años en la penitenciaría de Tijuana, donde hay 7 hermanas, de las 24, que hacen labor social en las prisiones de la frontera.

Muchos de los migrantes o personas deportadas, refugiadas y albergadas en Tijuana caen en las garras de la delincuencia, venta de drogas; se vuelven adictos al ver que han perdido todo o que no tienen esperanzas y terminan en las cárceles de Baja California.

En una entrevista con LA PRENSA en la Campos de San Miguel, “Casa Eudista”, las hermanas Sudistas de la Undécima hora lamentan la situación tan crítica en los países centroamericanos que están dando a pie a las caravanas masivas.

Ellas llegan a la Penitenciaría, antes conocida como el pueblito, la cual está compuesta por 7 edificios. “Esperan que comiencen a bajar a los presos que van a ir a los juzgados, y los colocan en un gallinero, (zona de término)”.

Las religiosas los espera dentro de la celda y les regala imágenes de los santos, libros o rosarios, así como la bendición y el dulce y el chocolate, ya que muchos de los internos son drogadictos, como están en abstinencia… el dulce les ayuda un poco. Ellas hablan con los presos, quienes les cuentan sus penas.

La madre Bayola detalló que entran a los pasillos, ahí les preguntan que necesitan y les hablan de la palabra de Dios, ellos les surten algunas recetas médicas. Los presos las saludan de mano y les dicen “hermanita oren por nosotros”.

También van al hospital donde hay enfermos muy delicados con VIH, Sida, tuberculosis, cáncer y diabetes.

Las hermanas, junto con Pastoral penitencia tienen un programa de fianzas, dentro de sus posibilidades, les dan el número de expediente. Si son primos delincuentes y la fianza no excede los 2 mil pesos los ayudan.

VIAJAN EN GRUPO POR SEGURIDAD

Ante ese panorama, las autoridades de esa ciudad fronteriza dicen vivir un momento muy difícil para enfrentar esa crisis humanitaria y de emergencia.

Investigadores del Colegio de la Frontera Norte resaltaron la peculiaridad de este grupo de migrantes que, por su seguridad, vienen agrupados en caravanas. La falta de información ha sido un factor que ha provocado respuestas hostiles por parte de algunas personas, “aunque hemos sido testigos de muestras de ayuda a los migrantes por parte de un sector de la población”, indican.

Rodolfo Cruz Piñeiro explicó que esta migración se da dentro de un circuito y no es algo nuevo, solo se ha ido incrementando con cambios significativos”. Dijo que las rutas de flujo han cambiado, como el de los salvadoreños en el 2014 tomaban la ruta por Tijuana y que los guatemaltecos tomaban otra para tratar de ingresar a los Estados Unidos.