Al sumarse nuevas expresiones de violencia contra este sector de la población

Promover participación de las mujeres en procesos de paz, seguridad y justicia: IBD

  • La Prensa
  • en México

Por: Genoveva Ortiz / GB

Ciudad de México.- La guerra contra el crimen organizado en nuestro país colocó a las mujeres en una posición más vulnerable, al sumarse nuevas expresiones de violencia contra este sector de la población.

Ante esta situación, representantes de organizaciones de la sociedad civil, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y el Instituto Belisario Domínguez (IBD) coincidieron en la importancia de promover la participación de la mujer en los procesos de paz, seguridad y justicia, de forma consistente con diversas recomendaciones aprobadas por organismos internacionales.

Las y los especialistas compartieron sus puntos de vista en el “Seminario Nacional sobre la Resolución 1325 de la ONU y Recomendación 30 de la CEDAW: Seguridad, Justicia y Procesos de Paz para todas las mujeres”, celebrado el pasado 9 de noviembre de 2018 en el edificio sede del IBD.

El evento estuvo moderado por Patricia Olamendi Torres, directora del Instituto de Formación en Justicia y Derechos Humanos, quien sostuvo que la guerra contra el crimen organizado en nuestro país colocó a las mujeres en una posición más vulnerable, al sumarse nuevas expresiones de violencia contra este sector de la población.

El embajador Luis Javier Campuzano Piña, Director General para la Organización de las Naciones Unidas de la SRE, señaló que las mujeres son agentes activos de la paz y recordó que con la Resolución 1325, aprobada por el Consejo de Seguridad de la ONU en el año 2000, se reconoció por primera vez en el mundo la importancia de la participación femenina en el mantenimiento de la paz y la seguridad global.

El embajador Campuzano refirió que, a 18 años de la aprobación de esta resolución, hoy en día se reconoce a la labor de las mujeres como una condición indispensable para cumplir con los objetivos de la ONU, aunque reconoció que todavía existen pendientes en la materia. Como ejemplo, mencionó que entre 1990 y 2017, las mujeres constituyeron solo el 2% de mediadores, el 8% de negociadores y el 5% de los testigos y signatarios en los procesos de paz celebrados en todo el mundo.

Wendy Figueroa Morales, directora General Red Nacional de Refugios, AC., por su parte, afirmó que es tiempo de construir una agenda colectiva para garantizar el derecho de las mujeres a una vida libre de violencia y el acceso a la justicia, para que estos crímenes dejen de existir en el país.

Al seminario, también asistió Giancarlo Summa, director del Centro de Información de las Naciones Unidas para México, quien señaló que la violencia contra las mujeres es un problema global que afecta incluso a los países con bajos niveles de criminalidad. Sostuvo que la Resolución 1325 de la ONU fue una resolución histórica porque fue el primer documento formal que exigió a los Estados en conflicto a respetar los derechos de las mujeres, al tiempo que instó a todas las naciones a incrementar la participación de las mujeres en la resolución de los conflictos.

El funcionario de la ONU dijo que la cuestión de género debe reconocerse como componente esencial de los programas para construir una paz duradera, porque cuando las mujeres no participan, las condiciones de paz son frágiles.

Para ello, recomendó a México seguir las recomendaciones del Secretario General de la ONU, António Guterres, consistentes en aumentar la participación de las mujeres en la mediación de conflictos, mantener un enfoque de género, aumentar el financiamiento para los proyectos destinados a la igualdad de género, realizar análisis de género e impulsar la participación de la sociedad civil.