Mexicanos padecen obesidad, pero carecen de micronutrimentos

Foto: Ilustrativa

Mexicanos padecen obesidad, pero carecen de micronutrimentos

  • La Prensa
  • en México

Por Genoveva Ortiz

A pesar de que el 70% de la población adulta y 30% de la población infantil enfrentan algún grado de obesidad y/o sobrepeso, los mexicanos registran ciertas carencias de micronutrientes, en particular la falta de hierro.

Casi una cuarta parte de los niños menores de 5 años y una quinta parte de las mujeres embarazadas en México sufren de anemia, cuya causa, en la mitad de todos esos casos, se calcula que sea la deficiencia de hierro.

De acuerdo con el nuevo informe de la organización internacional Fundación Changing Markets y la mexicana Proyecto Alimenté “Harina de otro costal: La fortificación de alimentos de México a Examen”, los especialistas advierten que la deficiencia de hierro y la anemia son un importante problema de salud publica en México, con consecuencias devastadoras para la vida de las personas.

El informe señala que a pesar de que desde 2002 la Ley General Salud inició el enriquecimiento obligatorio de harina de trigo y de maíz, y que posteriormente en 2010, el Gobierno estableció estándares nutricionales obligatorios, se carecen de datos suficientes que permiten saber si se cumple.

Investigaciones a nivel mundial muestran que menos de la mitad de los productos están debidamente enriquecidos, según los estándares internacionales y las leyes son aplicadas apropiadamente para que esto se cumpla.

De hecho, un ejemplo de Nigeria muestra que algunas empresas que enriquecen insuficientemente sus productos de manera deliberada lo hacen para reducir costos y situarse en ventaja comercial con respecto a su competencia.

Alice Delemare, Coordinadora del Estudio, de la Fundación Changing Markets, señaló que el informe detectó una caída significativa en el cumplimiento de la fortificación de la harina de maíz con ácido fólico y la falta de supervisión y cumplimiento efectivos, por lo que instó a la industria alimentaria a asumir su responsabilidad y abordar este desafío nutricional.

Yatziri Zepeda de Proyecto Alimenté lamentó que los consumidores no puedan saber si en efecto, las empresas productoras e importadoras de harina están cumpliendo con la norma de fortificación, una medida intermedia muy importante para garantizar la salud de grupos nutricionales vulnerables.

“Si algunas empresas no la están cumpliendo, tenemos derecho a saber quiénes son y que las sanciones correspondientes han sido aplicadas”, apuntó la investigadora.

Expresó su preocupación por el débil e inconsistente monitoreo de estos productos, por parte de las autoridades sanitarias.

Las conclusiones del estudio de Changing Markets y Proyecto Alimente arrojan dudas sobre cómo la industria en México implementa la fortificación y cómo el gobierno hace cumplir la legislación.

Los principales hallazgos arrojaron que: datos de COFEPRIS muestran una disminución significativa en el cumplimiento de la fortificación de la harina de maíz con ácido fólico (100% a 33%) y omite el análisis de otros micronutrientes añadidos, como el hierro y el zinc.

La norma no da detalles sobre cómo el gobierno debe supervisar y hacer cumplir la fortificación, aparentemente dejando que la industria de la molienda de harina se regule a sí misma. Aunque COFEPRIS parece estar haciendo algunos muestreos y pruebas limitados, no está claro si también auditan el proceso de fortificación en los molinos de harina.

No hay requisito legal para que las harinas fortificadas se usen en la preparación de productos ricos en harina -tortillas y panes. Esto depende únicamente del procesador de alimentos que procura la harina fortificada.

Alejandro Calvillo, Director de El Poder del Consumidor destacó que México sufre una carga múltiple de malnutrición, por un lado la obesidad y el sobrepeso y, por otro, la deficiente regulación sanitaria para que la industria alimentaria cumpla eficazmente la fortificación de alimentos