Verifica Profeco escuelas particulares y papelerías

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Patricia Carrasco

Escuelas particulares no deben exigir a los padres de familia que adquieran útiles, libros y uniformes escolares con determinados proveedores, recordó la Procuraduría Federal del Consumidor como parte de una serie de recomendaciones que difundió para evitar violaciones a la Ley Federal de Protección al Consumidor (LFPC).

Una escuela particular “no debe aumentar las colegiaturas durante el periodo escolar a menos que se acuerde con la mayoría de los padres de familia y se justifique por causas de fuerza mayor. Si solicita donativos, tendrán el carácter de voluntarios”.

Profeco refiere que cuando llegue a aumentar los cobros generales y obligatorios debe informarlo a los padres de familia cuando menos 60 días antes del periodo de reinscripción.

Asimismo, recordó que el uso de uniformes no es obligatorio y los alumnos no tienen porque usar todo nuevo si cuentan con cosas en buen estado que pueden reutilizar.

Además, la Procuraduría Federal del Consumidor realiza del 8 de agosto al 9 de septiembre su “Programa de Verificación y Vigilancia Regreso a Clases y Escuelas Particulares 2018”, en todo el país.

Ello con el fin es comprobar que los proveedores cumplan con lo establecido en la Ley Federal de Protección al Consumidor y los productos y servicios reúnan las especificaciones establecidas por las Normas Oficiales Mexicanas aplicables, además de que las básculas, relojes registradores de tiempo y reglas graduales se encuentren ajustados, evitando que se afecten los derechos y economía de los consumidores

Los giros que la Profeco verifica durante este programa son papelerías, librerías, zapaterías, venta de uniformes, telas, tiendas especializadas en equipos de cómputo, autoservicios papeleros, tiendas de autoservicio, tiendas departamentales, venta de aparatos electrónicos, tiendas de ropa, artículos escolares, servicios educativos, ópticas y mercerías, entre otros.

Igualmente, verifica a proveedores de servicios educativos particulares en los niveles de preescolar, primaria, secundaria, medio superior y superior, así como estacionamientos públicos ubicados en las zonas de las escuelas particulares y zonas comerciales de mayor afluencia.

En la revista del Consumidor, en uno de sus artículos se recuerda que las escuelas no deben cobrar por el uso de bibliotecas, laboratorios, talleres y demás instalaciones, ni por el uso de materiales para los mismos.

Tampoco deben establecer cuotas o aportaciones extraordinarias y, en todo caso, para cubrir los gastos por eventos cívicos, sociales o recreativos que organicen, “deberán ser (aportaciones) voluntarias, sin detrimento de las calificaciones del alumno”.