El secuestro de mascotas, una nueva modalidad de extorsión

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El secuestro de mascotas, una nueva modalidad de extorsión

  • La Prensa
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Carpeta de Investigación

Por: José Melton

Desde los inicios del hombre, éste ha buscado hacerse de compañía y no precisamente de otros humanos, sino de animales, mismos que eran usados para ayudar a la casa o cuidar el ganado.

Con el paso de los años, hasta hace algún tiempo, los animales de compañía habían sido tratados como tal, sin embargo, las nuevas generaciones han convertido a los perros y gatos en algo más que su mascota.

Los perros, principalmente, se han convertido, para las generaciones más jóvenes, en algo más que sus mascotas, han pasado de animales de compañía a ser “perrhijos”, animales que se convierten en un miembro más de la familia.

Esto ha generado que el vínculo emocional con la mascota vaya mucho más allá de un simple animal de compañía, pues son tratados como si fueran humanos, estos perros, sin importar la raza o el tamaño, son acreedores a lujos y comodidades muy por encima, incluso, de lo que muchas personas dan a los hijos humanos.

Pese a que este fenómeno se da principalmente en matrimonios sin hijos, no son los únicos que ven en un perro o en un gato una mejor opción que tener descendencia humana, pues les representa menor responsabilidad.

Aprovechando esta situación, han surgido nuevos delitos, como el “secuestro de mascotas”; en los últimos meses han proliferado bandas delictivas que se dedican a sustraer a estos animales de compañía para luego exigir una cantidad de dinero por su liberación.

Entre las razas de perros más cotizados en este mercado se encuentran los canes Pomerania, Maltés, Chihuahua, Schnauzer, Rotweilers, Bull Terrier Inglés, Labrador y los Husky Siberiano; estos ejemplares pueden costar varios miles de pesos, de ahí que sean los más buscados por los criminales.

Los precios de esos ejemplares varían mucho de acuerdo a la pureza de la raza, la edad, el tipo de alimentación y otros factores que redundan en el costo del animal; esto, podría decirse, es lo que buscan los delincuentes para elegir a su “víctima”.

La forma de operar de estos delincuentes consiste en sustraer al perro de su dueño, ya sea por la fuerza o aprovechando una distracción de éste para llevarse al ejemplar, si este trae consigo una placa de identificación, esperan unos días para comunicarse con el dueño.

Por el contrario, si no trae un número dónde localizar al dueño, esperan a que por la zona sean colocados anuncios de recompensa por el animal para ponerse en contacto con él, en muchos casos, no existe una denuncia por estos hechos.

El robo de animales de compañía se concentra en algunas colonias, consideradas de poder adquisitivo medio y alto, como Polanco, Condesa, Narvarte, Nápoles, Lindavista y Del Carmen.

BAJA CANTIDAD DE DENUNCIAS

De acuerdo con cifras de la Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México, en 2017 se presentaron 125 denuncias, pero ninguna por secuestro o robo de mascota, sino por pérdida de la misma, lo que complica la investigación del delito.

De acuerdo con la misma dependencia, muchas de estas denuncias terminan en el no ejercicio de la acción penal, debido a que los animales no son sustraídos de sus dueños, sino extraviados, por lo que se cierra la carpeta de investigación sin encontrar al culpable.

La falta de cultura de denuncia al extraviar al animal de compañía redunda en la falta de investigación; sin embargo, el delito no se podría tipificar como secuestro, pero si como extorsión.

EN OCASIONES SE ROBAN A LOS PERROS, PERO NO POR RESCATE

De acuerdo con el médico Veterinario Zootecnista, Sergio Castellanos, en muchas de las ocasiones, los perros, principalmente de raza fina, son sustraídos de sus dueños con el fin de explotación, pues los cachorros son valorados en el mercado animal en varios miles de pesos.

“Han existido casos en los que con lujo de violencia se llevan ejemplares de razas finas, pero por estos no piden rescate, los ocupan con fines de explotación, ya sea para cruza o para otros fines”.

Sin embargo, esta práctica no es muy común pues son pocos los perros de raza pura que sirven para estos fines, señaló Sergio Castellanos, “a mí no me ha pasado ni a gente cercana, pero si he sabido de algunos casos en que se roban al ejemplar adulto y luego lo venden a un criador de la raza para explotarlo”.

SON RUMORES

Para Raúl, quien junto con su hermano cuida, pasea y entrena perros en la zona del Parque México, en la Colonia Condesa, desde hace casi 15 años, el robo de mascotas con la finalidad de obtener dinero son solo rumores, pues de todos los años que lleva en el lugar, nunca le han comentado algo similar.

“Aquí en esta colonia solo se han escuchado rumores, yo no he sabido de nadie que le hayan secuestrado a su mascota y menos para pedirle dinero, es como cuando dijeron que envenenaban a las mascotas, nosotros nunca vimos las supuestas albóndigas con veneno”.

Son aproximadamente 40 perros, de diferentes razas, los que cuidan Raúl junto con su hermano y otros empleados, ellos señalan que a ellos no se les ha perdido o les han robado alguno de ellos, pero si han visto que, por descuido, muchos dueños se apartan de sus perros y ni cuenta se dan cuando se los llevan.

RECOMENDACIONES PARA EVITAR EL ROBO

Para Carmelo Hernández, encargado operativo de la Brigada de Vigilancia Animal de la Secretaría de Seguridad Pública de la Ciudad de México, el robo de mascotas se puede prevenir, con simples acciones, la primera de ellas es cumplir con la ley.

La Ley de Protección a Animales de la Ciudad de México estipula que todos los perros de compañía deben portar una placa de identificación y al andar en la vía pública con un collar y correa, de la mano del dueño, por lo que traerlos sueltos infringe esta legislación, sentenció.

Procurar pasear a las mascotas en horarios de afluencia alta de personas y que estén bien iluminados, ubicar al policía que vigila el parque o lugar a donde se lleva al animal, reduce las posibilidades de que los maleantes sustraigan al perro.

En caso de ser víctima de robo de mascotas, es primordial denunciar, aunque muchas personas prefieran negociar, la denuncia sirve para poder atacar el problema y disminuirlo, finalizó el encargado Operativo de la Brigada de Vigilancia Animal.

AQUÍ HAY MUCHOS PERROS Y GATOS QUE

BUSCAN UNA SEGUNDA OPORTUNIDAD

En las instalaciones de la Brigada de Vigilancia Animal de la SSP CDMX, ubicadas en Boulevard Manuel Ávila Camacho, casi esquina con Canal de Chalco, en Xochimilco, existen decenas de perros y gatos, algunos de raza pura y otros criollos que buscan en la sociedad una segunda oportunidad de ser animales de compañía.

Esta instancia es la encargada de atender las denuncias ciudadanas por maltrato animal; tras recibir el reporte, se presentan al lugar y si el daño a la mascota lo amerita, éste es llevado a su base, donde son atendidos por especialistas en medicina veterinaria y conducta para luego colocarlos en adopción responsable.

Antes de poner en adopción al animal de compañía, es revisado por un equipo de veterinarios para garantizar que su estado de salud sea óptimo, posteriormente, es valorado y entrenado por expertos para que pueda integrarse de manera adecuada con otros perros y con los humanos, pues señalan que tras el maltrato, pueden desarrollar conductas inapropiadas de convivencia.

APADRINA A UNA MASCOTA

En la Brigada de Vigilancia Animal existe un programa que permite a la sociedad civil convivir con los animales de compañía rescatados para facilitar la integración con los humanos, en éste no es necesario que quien asista adopte al perro o gato, pero es importante para su rehabilitación, señaló el policía segundo Carmelo Hernández.

Este programa gratuito opera todos los domingos de 9:00 a 14:00 horas y la finalidad es dar a los animales de compañía una segunda oportunidad de ser querido y arropado en una familia, ya sea con los visitantes o con algún conocido, sentenció.

En el albergue de la brigada se encuentran actualmente casi 90 ejemplares, muchos de ellos de raza pura, en perfecto estado de salud, esperando a ser rehabilitados y puestos en adopción en alguna de las jornadas que cada semana realiza esta instancia como parte de su plan de cercanía con la comunidad.

José Melton

Desde la Asamblea Legislativa del Distrito Federal surgió un exhorto al titular de la Procuraduría General de Justicia capitalina, Edmundo Garrido Osorio, para que implementara acciones de concientización con su personal para que dejen de tratar a las mascotas como un objeto y los reconozca como seres sintientes, tal y como lo marca el artículo 13 de la Constitución Política de la Ciudad de México.

En días pasados, la Comisión Permanente de este órgano legislativo aprobó un punto de acuerdo presentado por la diputada Rebeca Peralta en el que destacó que no solo se trata de maltrato animal, ahora el robo de perros y gatos va en aumento por lo que es necesario armonizar el código penal con la nueva Constitución de la capital.

Peralta señalo que actualmente el Código Penal del Distrito Federal no considera el robo de animales como un tipo penal, lo que orilla a los encargados de procurar justicia a considerarlo como si fuese el robo de algún objeto.

“Debemos acabar con la insensibilidad de los agentes del ministerio público y de los propios ciudadanos hacia los animales, sobre todo porque en México anualmente un millón de mascotas aproximadamente sufren cualquier tipo de maltrato que van desde los golpes, patadas, abandono, mutilaciones, tortura, violaciones, falta de alimentos, instalaciones inapropiadas o experimentos prohibidos”, afirmó.

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