Porque está secuestrada por la industria de alimentos y bebidas

Una farsa emergencia vs obesidad y sobrepeso: Especialista

  • La Prensa
  • en México

Por: Genoveva Ortiz

Ciudad de México.- La estrategia contra la obesidad y el sobrepeso en México es una farsa, porque está secuestrada por la industria de alimentos y bebidas que lo que menos le importa es contrarrestar esta grave epidemia de salud.

Así lo denunciaron Alejandro Calvillo de la organización civil El Poder del Consumidor y Fiorella Espinosa de la Alianza por la Salud Alimentaria al criticar el fracaso en la aplicación de los lineamientos para el consumo de alimentos y bebidas en las escuelas que quedo en una mera simulación.

En esta misma condición se encuentra el tema del etiquetado nutrimental, alertaron los activistas, quienes incluso revelaron que ante las posiciones irreconciliables entre los representantes de la Secretaría de Salud y de la industria de alimentos procesados y bebidas, las autoridades sanitarias se levantaron de la mesa y se suspendieron las reuniones, que hasta el momento no se han reanudado.

Esta situación particular se dio en la mesa de análisis de etiquetado frontal nutrimental del Observatorio Mexicano de Enfermedades No Trasmisible (OMENT), órgano consultor para el análisis y evaluación de la política pública en materia de obesidad y sobrepeso.

Los activistas indicaron que la evaluación de la Estrategia Nacional frente a la Obesidad y la Diabetes es negativa y las regulaciones sustancias son una simulación, con lo que México se convierte en un ejemplo internacional de indiferencia de la industria.

Alertaron que el observatorio que da seguimiento a dichas medidas fue cooptado por la industria, lo que resultó en un constante bloqueo de evaluaciones y avances en base a éstas.

Al hacer un llamado a las autoridades sanitarias a cumplir con su responsabilidad y no dejar las regulaciones en calidad de simulaciones, Alejandro Calvillo y Fiorella Espinosa indicaron que a unos meses de terminar el sexenio, la sociedad civil ha sido testigo de cómo el combate a la obesidad en México ha sido mermado por los intereses de las grandes empresas que comercializan productos ultra procesados.

Esta gran industria, además de no reconocer que sus productos implican un potencial daño a la salud y con el argumento de la libertad de mercado, han demostrado estar aplicando un “playbook” o estrategia semejante a la que en el pasado usaba la industria tabacalera y la cual se hace cada vez más evidente.

Recordaron que en 2017, se generaron reuniones de trabajo y acuerdos, siendo uno de ellos establecer Lineamientos para la gestión de conflictos de interés en el ciclo de las políticas públicas relacionadas con la obesidad y diabetes.

El acuerdo era que una vez validados por la Secretaría de Salud, estos lineamientos se presentarían en la siguiente sesión del Consejo Asesor del Observatorio Mexicano de Enfermedades No Transmisibles (OMENT).

La representación de Secretaría de Salud ante representantes de la Secretaría de la Función Pública acordó lineamientos con la sociedad civil y la academia y anunció su presentación, sin embargo, esto no sucedió.

A finales del 2017, por invitación abierta a las reuniones temáticas de los grupos técnicos del OMENT, el Poder del Consumidor acudió a las reuniones de Etiquetado nutrimental, Publicidad de alimentos y bebidas dirigida a público infantil, Alimentación infantil, Criterios nutrimentales y el relativo a Medidas fiscales.

Sin embargo, informaron que en la última reunión relativa a los criterios nutrimentales, a inicios de 2018, el representante de la propia Secretaría de Salud paró la reunión por la oposición del sector privado a aceptar los criterios internacionales, anunciando que será la propia Secretaría quien tome las decisiones regulatorias con base en las recomendaciones de organismos internacionales, institutos de salud y el sector público.

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