La Catedral Metropolitana, una joya en el arte

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La Catedral Metropolitana, una joya en el arte

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Carpeta de Investigación

Por: J. Adalberto Villasana

La Catedral Metropolitana de la Asunción de la Santísima Virgen María a los cielos de Ciudad de México es la sede de la Arquidiócesis Primada de México. Por su ubicación y hechos trascentes en el primer cuadro de la capital del país. Es escenario de importantes pasajes de la historia nacional.

Su construcción llevó poco menos de 250 años, por lo que prácticamente todos los principales arquitectos, pintores, escultores, doradores y demás artistas plásticos del virreinato trabajaron en algún momento en la edificación del recinto.

Se ubica en el lado norte de la Plaza de la Constitución en el Centro Histórico de la Ciudad de México, y es Patrimonio de la humanidad desde 1987.

Por el extenso lapso de edificación se integran en ella los diversos estilos arquitectónicos que estuvieron vigentes y en boga en esos siglos: gótico, barroco, churrigueresco, neoclásico, entre otros. Misma situación experimentaron los distintos ornamentos, pinturas, esculturas y mobiliario en el interior.

El culto de las capillas de la Catedral Metropolitana

El recinto tiene 14 capillas, siete del lado oriente y el mismo número del poniente, nacieron para dar veneración a los santos y a la Virgen, fueron lugar de reunión de devotos.

Las obras representan lo que dice la Biblia: “es arte basado en las escrituras”

Es arte cristiano para disfrutar y si se tiene fe, más Obras maravillosas e historia también; en la capilla de San Felipe de Jesús se ubican los restos mortales de Agustín de Iturbide “Libertador de México” se lee en un listón rojo sobre el respaldo del trono original que ocupó el personaje histórico y en medio un nicho con el corazón de Anastasio Bustamante, quien gestionó que los restos del general del ejército Trigarante estén en la Catedral.

Sus tres retablos, el central y dos laterales conservan el mismo estilo barroco salomónico, su iconología e iconografía corresponden perfectamente y se relacionan por un mismo tema, los ángeles, conformándose en una unidad plástica uniforme.

Tiene esculturas de madera tallada, estofadas y policromadas, mide 12 metros de alto por 8.80 metros de ancho, la escultura de San Miguel es anónima y anterior a las demás. En 1965 se cambiaron las mesas del altar de los tres retablos, realizado por Miguel Ángel Soto Rodríguez. En el retablo sur se ubica el Ángel de la Guarda, que es el custodio que Dios da a cada hombre para que lo cuide y defienda hasta su muerte.

Los retablos laterales fueron tallados en cedro blanco y ayacahuite, las pinturas son obra de Juan Correa, es óleo sobre tela sobrepuesta en tabla, firmadas en 1714 y representan los nueve coros angélicos y pasajes bíblicos donde hay intervención de ángeles.

La Capilla de los Santos Cosme y Damián, con el retablo central anónimo, realizado en 1661, mide 12.10 por 7.70 metros, es el más antiguo de la Catedral. Las pinturas son óleo en tela sobre tabla, firmadas en 1661 por Sebastián López Dávalos. La pintura de Cadáver Incorrupto de San Francisco es óleo sobre tema, anónimo del siglo XVII. De las esculturas, las de los santos Damián y Cosme son tallados en madera, estofados y policromados, anónimos del siglo XVII, la del Señor de la Salud es de madera tallada y policromada, con cruz de madera del siglo XVII.

La Capilla de San José fue creada desde 1660. En 1885, en el encasamiento se colocó una urna con los restos de los Héroes de la Patria: Hidalgo, Allende, Aldama, Morelos y Jiménez, quienes en 1925 fueron trasladados a la Columna a la Independencia, el retablo central es anónimo del siglo XVIII

El Señor del Cacao procedente de la primera catedral, fue realizado en pasta de caña modelada y policromada del siglo XVII.

Capilla de Nuestra Señora de la Soledad, el retablo central es anónimo del siglo XVIII, tallado en estilo barroco salomónico. Las imágenes de San Hipólito, La Virgen de la Soledad y Cristo en el Sepulcro, son óleo sobre tela, de la misma época. Detrás de la reja de la capilla se encuentra la escultura en madera y tela concolada, policromada y articulada del Señor de la Columna. En el muro norte se encuentra una estupenda pintura: los Cinco Señores, óleo sobre tela atribuido a Andrés de la Concha del siglo XVI; mientras que el retablo sur guarda la magnífica obra de arte “Nuestra Señora de Constantinopla” atribuida a José de Juárez, de 1660.

Frente a la Capilla del Señor del Buen Despacho, sobre el altar del retablo central se encuentra instalado el sagrario, donde se guarda la Hostia Consagrada. A cada lado del sagrario hay una lámpara que arde continuamente, éstas indican que Cristo ésta presente en el Santísimo Sacramento del Altar. El retablo es anónimo del estilo neoclásico, hecho a principios del siglo XIX. La escultura del Señor del Buen Despacho está hecha en pasta de caña (el mismo material con el que los indios hacían sus ídolos) la cruz es de madera y las potencias y clavos son de plata.

Capilla de Nuestra Señora de Dolores, la sexta del lado poniente, el proyecto del retablo central, de estilo neoclásico, fue de Antonio González Velázquez realizado en 1807. A los costados las imágenes de San Joaquín y Santa Ana son esculturas de madera tallada, dorada y policromada del siglo XIX.

Capilla de San Felipe de Jesús, a un costado de la Sala Capitular, es dedicada al primer santo mexicano, beatificado en 1627 y canonizado en 1862. El retablo es anónimo del siglo XVII y al centro una imagen de vestir de San Felipe que se encuentra al frente del retablo, es de madera tallada, encarnada y policromada.

El retablo sur está dedicado a Santa Rosa de Lima, quien trabajo con San Martin de Porres, en 1671 fue canonizada como la primera santa de América Latina.

En el muro norte en 1883 se colocó en el encasamiento una urna de madera con los restos de Agustín de Iturbide, quien consumó la Independencia en 1821, en 1964 Miguel Ángel Soto realizó un pedestal de madera con aplicaciones y colocó sobre él otra urna de calamina y cristal con huesos de Iturbide.

El coro una verdadera joya

El Coro de la Catedral Metropolitana, mandado a construir en 1695, tiene dos órganos monumentales y aunque en 1967 fue afectado por un incendio que acabo en 47 de sus 59 sitiales, daño pinturas y parte de los órganos, fue restaurado en la década pasada y a la fecha se conserva como una verdadera obra de arte.

La reja que lo protege mandada a hacer en 1722 a Macao, China, en metal de tumbago y calín y con un diseño del pintor Nicolás Rodríguez Juárez, aunque se estrenó hasta 1730, según dicen, por falta de recursos para pagar el envío a México.

La sillería fue elaborada con maderas preciosas del sureste de México y cuyo diseño forma un hemiciclo con dos niveles. El coro bajo con 45 sitiales que usaban los clérigos y el coro alto con 59, reservados únicamente para los señores canónigos.

Los órganos monumentales, llamados así porque miden más de 18 metros de alto, están ubicados en los costados del coro y aún funcionan. Pues se pueden escuchar en las misas de las nueve de la mañana.

El llamado órgano español fue solicitado al Rey Felipe IV y llegó a México en 1693. En tanto el órgano poniente se construyó en México y se estrenó en 1735.

La Doña

“La Doña”, Santa María de Guadalupe, el Santo Ángel Custodio, San Juan Diego, de la Concepción y San Rafael de Arcángel entre otros, son los nombres que llevan cada una de las 34 campanas que se encuentran en lo alto de la iglesia y cuyo peso varia de 100 kilos hasta 12.5 toneladas. Los campanarios son la parte más sonora del templo y cuyos repiques emiten anécdotas e historias.

Las esquilas que para emitir su sonido tienen que girar 360 grados

Vestigios prehispánicos simbolizan la Catedral

Debajo de la iglesia del Sagrario se encuentran los vestigios prehispánicos de la pirámide mexica dedicada a Tonatiuh, dios del Sol, descubiertos cuando se realizaron las excavaciones para recimentar el templo.

El Templo Mayor fue un centro ceremonial, según estimaciones, de 440 metros de frente por 380 metros de fondo, rodeado por una muralla de 3 a 5 metros de alto; hasta el momento se tiene conocimiento de que existieron 78 templos, esta maravillosa construcción, se dice, corresponde a la leyenda “Quinto Sol” cuyo símbolo está claro en tres glifos hallados.

“Solo Dios hace milagros”

De acuerdo con los especialistas del Departamento de Arte de la Arquidiócesis de México, Carlos Vega y María del Socorro Sentíes, entrevistados en recorridos, hace años, las capillas se edificaron para venerar a los santos y a la virgen de Guadalupe.

Las rejas de las siete capillas oriente, algunas originales de 1666 y hasta en los retablos, el más antiguo data de 1615.

Cada una de las pinturas al óleo, hechas por artistas mexicanos y españoles, reflejan la temática de la vida de Jesucristo, de la Virgen de María y de los santos.

Una de las esculturas más antiguas se encuentra en la capilla de Nuestra Señora de la Antigua, se trata de la del Santo Niño Cautivo, del escultor Juan Martínez Montañez y que fue hecha en 1622.

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