Salario mínimo, asunto importante de la ciudadanía

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Salario mínimo, asunto importante de la ciudadanía

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Existen actualmente condiciones y pueden lograrse acuerdos

Incrementar salario mínimo

Hay margen en la economía para hacer el ajuste, pero necesitamos a empresarios con más conciencia social y mayor interés en la clase trabajadora

“Básicamente hay que entender que el salario que perciben los trabajadores en la actualidad, no cumple con las condiciones mínimas que les permitan a los asalariados atender sus necesidades de salud, educación, vivienda, alimentación, vestido, cultura y medio ambiente como lo determina la ley, a través del artículo 123 constitucional”.

Marco A. Luis Jiménez, secretario general de la Universidad Obrera de México

Por: Alfredo Sosa

El aumento al salario mínimo es, sin duda, uno de los asuntos que más interesa a la ciudadanía; sobre todo a los trabajadores que se sostienen o medio solventan sus gastos y necesidades principales mediante esta remuneración; los cuales, hay que decirlo, son la mayoría de la población laboralmente activa.

En días recientes, el debate sobre dicha cuestión ha tomado gran cobertura, tanto legisladores como especialistas, académicos, clase obrera, empresarios y funcionarios de orden federal, como el Secretario del Trabajo, Alfonso Navarrete Prida, han expresado sus opiniones y llegado a la conclusión de que, a pesar de los problemas que atraviesa el país, hay condiciones para incrementar el salario mínimo antes de que concluya el año.

Para entender más a fondo el tema, LA PRENSA se dio a la tarea de consultar la opinión de Marco A. Luis Jiménez, secretario general de la Universidad Obrera de México, el cual, como académico especializado en el tema, comentó: “es innegable que al día de hoy México enfrenta grandes retos; uno de ellos, es hacer un embate frontal contra la pobreza que aqueja a la mayoría de la sociedad mexicana, esta lucha se tiene que llevar desde varias trincheras, y una de las más importantes es mejorar la condición del salario mínimo. Básicamente hay que entender que el salario que perciben los trabajadores en la actualidad, no cumple con las condiciones mínimas que les permitan a los asalariados atender necesidades de salud, educación, vivienda, alimentación, vestido, cultura y medio ambiente como lo determina la ley, a través del artículo 123 constitucional”.

También destacó que a lo largo de los años “lo único que está claro es una descendente en el salario mínimo, una caída de su poder adquisitivo, ya que si tomamos como punto de referencia el año de 1976, año en el que alcanzó su máximo poder adquisitivo, que comparado con su valor actual, deja mucho que desear”.

Como se sabe, el salario mínimo actual en México es de 80 pesos diarios, y pese a ser una de las naciones más prolíficas de América Latina, cuenta con el salario más bajo de los países que integran la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y supera sólo a Venezuela y Nicaragua en cuanto a poder adquisitivo. Una situación que tiene a los trabajadores mexicanos en condiciones muy adversas al no poder cubrir sus necesidades básicas, y que nos indica, las políticas en materia económica están castigando con mayor impacto a las capas más pobres de la población.

Marco A. Luis Jiménez resaltó que los trabajadores deberían ganar alrededor de 250 pesos por una jornada laboral de ocho horas diarias, es decir, tres veces más al valor actual. Dijo que “desde el punto de vista de la Universidad Obrera, se tiene que hacer un ajuste al salario mínimo para mejorar la calidad de vida de la sociedad, establecer un salario digno, pero también entendemos que esto no se puede dar de manera radical, pues sería escandaloso y el impacto económico que se tendría, sería contraproducente”.

“El ajuste debe ser gradual, incluso nos puede llevar años en darse, pero en algún momento se tiene que iniciar, y la discusión que se está dando en estos momentos por parte de todos los actores involucrados, es parte de ese comienzo”.

Mencionó que la Universidad Obrera de México está del lado del debate y la exposición de ideas con todos los sectores involucrados, pero tratando de salvaguardar la dignidad del trabajador, ya que no pueden aceptar un salario que sea un reproductor de pobreza, esto es, una remuneración que mantenga en la precariedad a la clase trabajadora, como lo ha sido en los últimos años, por eso es de suma importancia la reconfiguración del salario mínimo.

“Tenemos bien entendido que para muchos el asunto del salario mínimo es una cuestión política, a razón de que esto nos permita figurar en el mundo como una nación competitiva. Los mexicanos somos una sociedad calificada para el trabajo y a esto se suma que tenemos uno de los salarios más bajos, obviamente resulta atractivo para las compañías y deciden traer inversión al país y sabemos de lo importante que es para el desarrollo; sin embargo, esta inversión debe tener conciencia social.

“Si nosotros analizamos a las empresas en otras partes del mundo, nos daremos cuenta que en la mayoría, el empresario logra capitalizar mediante el trabajo 40% de sus ganancias y 60 restante se va a los bolsillos de los trabajadores. En México eso no sucede, en nuestro país la clase obrera se lleva el 26% y el 74% restante se lo queda el empresario; esto nos indica que sí hay margen para hacer una modificación al salario mínimo, pero necesitamos a empresarios con más conciencia social y mayor interés en la clase trabajadora”.

Señaló que la Universidad Obrera trata de incidir de manera directa en mejorar las condiciones laborales de los asalariados mediante la formación académica. “Estas son las dos trincheras de esta institución, que un trabajador esté mejor capacitado, porque sólo así, tendrá acceso a un mejor empleo, y en consecuencia, a recibir un salario más rentable. La idea es dignificar su vida a través de la educación y que ésta sea la puerta que le permita tener un trabajo más estable. La segunda, sumarnos al debate para que la clase trabajadora alcance un salario que le permita mejorar su calidad de vida”.

Por difícil que parezca, la problemática del salario mínimo en México la ha padecido la clase trabajadora desde hace más de un siglo, por ejemplo, antes de 1910 los asalariados iniciaron una lucha social por mejorar sus condiciones y lograron el origen del artículo 123 constitucional, el cual se calificó como un gran triunfo de la Revolución Mexicana. Que en nuestros días la clase trabajadora no tenga un salario mínimo justo, nos dice claramente que nuestros gobiernos nos fallaron y que es momento de darle solución.

FUNDACIÓN DE LA UOM

La Universidad Obrera de México se fundó el 8 de febrero de 1936, con el doctor Vicente Lombardo Toledano al frente y con el apoyo de varias organizaciones sindicales del país. El propósito de esta institución fue formar grupos dirigentes del movimiento obrero, para defender los intereses de la clase trabajadora y otorgarles los instrumentos necesarios que les permitiera orientar sus luchas, a través del conocimiento científico y tomar conciencia de la realidad social e histórica que atravesaba la nación. Este hecho fue considerado, como uno de los grandes logros de la clase obrera en México.

El papel de esta institución fue orientar a la clase trabajadora sobre la manera en cómo operaba un sindicato, cómo se formaba una federación o una confederación; cuáles eran las funciones de las Juntas de Conciliación y Arbitraje, entre otras cuestiones. Conocimientos que hasta la fecha son principios fundamentales para poder ejercer a plenitud el derecho a un trabajo digno, los cuales se establecieron en el artículo 123 de nuestra Carta Magna de 1917 y reglamentados por la Ley Federal del Trabajo, que actualmente rige.

DIPLOMADOS Y TALLERES

Consciente de que México tiene un gran reto en materia de desarrollo social que permita a la población alcanzar un empleo mejor remunerado y, en consecuencia, un mejor nivel de vida; la Universidad Obrera de México ofrece al público en general, una serie de talleres y cursos que se imparten en sus aulas, con el objetivo de capacitar y abrir puertas educativas a todos aquellos que deseen continuar sus estudios superiores, incorporarse al mercado laboral en condiciones más favorables, o emprender un negocio propio. Cabe destacar que por sus salones de clase se encuentran alumnos de todas las edades, pues la institución no tiene restricción alguna al respecto.

Con una experiencia de 79 años, las materias que imparte la Universidad son afines al imperativo que la modernidad y la estructura del país necesitan, esto para evitar que el rezago educativo y laboral -que sin duda existe- se haga más grande, y para contribuir en la construcción de un modelo económico más equitativo.

Las materias que se imparten en este recinto educativo son: Robótica Evolutiva, Gestión de Pequeñas y Medianas empresas (pymes), Geopolítica Científica, Turismo, Matemáticas, Física y Chino Mandarín. Cuenta con diplomados en Formación Sindical, Liderazgo y Sindicalismo, Derecho Laboral, Derechos Humanos, Economía, e Historia de México. También se dan cursos de Primaria y Secundaria con validez oficial, Cursos de capacitación para el examen de admisión a nivel bachillerato y nivel superior y cursos de Inglés. Cuenta con talleres de Ajedrez, Creación Literaria, Fotografía, Pintura, Teatro, Incubación de proyectos y empresas comunitarias, entre otros.

UBICACIÓN

La Universidad Obrera de México Vicente Lombardo Toledano, se encuentra en San Ildefonso número 72, entre la iglesia de Loreto y el antiguo Colegio de San Pedro y San Pablo, en el Centro Histórico. La construcción del edificio se inició en 1612 -en el periodo conocido como la Colonia- por la orden religiosa de la Compañía de Jesús. Ahí recibieron educación principalmente indígenas y competía en la época con la Antigua Academia de San Carlos, lugar exclusivo para españoles.

También fue el taller del escultor Manuel Tolsá, el cual se comenta, ocupó el amplio patio de este recinto para esculpir una de sus más conocidas obras: Carlos IV, popularmente llamada El Caballito. Albergó al ejército invasor de Napoléon III, en 1863, y en 1964 fue utilizado como un hospital psiquiátrico, por decreto presidencial de Adolfo López Mateos.

Cuenta con el Fondo Histórico Lombardo Toledano, un acervo documental de los más grandes y prestigiosos de América Latina, que se conforma de más de 120 mil documentos, integrados en mil 256 legajos que abarcan la historia del movimiento obrero nacional e internacional del siglo XX. Además tiene un cine club, el Charles Chaplin, que proyecta películas para todos los gustos y edades. Posee una cafetería. Una biblioteca con más de 20 mil ejemplares a disposición del público, se presentan frecuentemente obras de teatro, conferencias, conciertos y exposiciones que no tienen costo alguno.

En pocas palabras, querido lector, la Universidad Obrera de México y su bello edificio con gran valor histórico, los espera de lunes a viernes de las 8:00 a las 21:00 horas, y los sábados y domingos de las 9:00 a las 18:00 horas. Vaya, es un buen motivo para conocer algo más sobre nuestra ciudad, historia y cultura.

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