Alerta Iglesia sobre maestros con falsas promesas

Foto: OEM

Alerta Iglesia sobre maestros con falsas promesas

  • La Prensa
  • en México

FacebookTwitterGoogle+WhatsApp

Por Patricia Carrasco

México.- Alerta la iglesia católica sobre los demagogos, los maestros que venden falsas promesas, los gurús e iluminados que enajenan la mente de sus seguidores, los líderes religiosos incoherentes y los líderes populares que caen en lo mismo que están denunciando.

Jesús no critica, ni tiene nada contra las cátedras, ni contra los maestros, ni contra los líderes, la crítica dura recae sobre la incoherencia de aquellos que actuamos como un anti testimonio de aquello que decimos creer, comentó el Cardenal Norberto Rivera Carrera.

En su homilía, el cardenal Norberto Rivera Carrera, manifestó que con cierta frecuencia en la cátedra se sientan los que enseñan aunque no cumplan con lo que educan a los demás.

El presunto o real mal ejemplo de los demás, aunque sean los líderes de la comunidad, no excusa del cumplimiento de los propios deberes, remarcó.

En la misa dominical en la Catedral Metropolitana de la ciudad de México, se oró por los dirigentes de las naciones, para que procuren la verdad y la justicia, para los pueblos de la tierra, así como por la paz y la concordia entre los españoles, basada en la verdad y el respeto al prójimo.

Ante los fieles presentes, el Cardenal Rivera Carrera destacó que la actual crisis de paternidad y de familia que estamos atravesando, Jesús nos recomienda volver los ojos a Dios Padre, “que hace salir su sol sobre buenos y malos, y llover sobre justos e injustos”, para aprender a cumplir las relaciones paternales y familiares.

“Somos pobres en fe, en vida espiritual, en vida de oración y en estima ante el mundo. Según el profeta, el desprestigio proviene de una triple causa: Primero, ser oportunistas y no tomar en serio la Gloria de Dios; Segundo, apartarse del camino de Dios para seguir el propio camino; y Tercero, guiarse por la acepción de personas, sin ver a quién maltratamos. Cuánta verdad encierran estas palabras proféticas que describen nuestro comportamiento hacia Dios, hacia el prójimo y hacia el mundo que nos rodea”, indicó.

Si somos sinceros este Evangelio tiene mucho que decirnos a todos, porque todos corremos el riesgo de caer en la inercia de la incoherencia, la inercia del inhumanismo y la inercia de la falsedad.

La inercia de la incoherencia que es el abismo entre teoría y práctica, entre los principios en desacuerdo con los hechos. La inercia del inhumanismo, que es querer imponer leyes, obligaciones, reglamentos, normas de vida que son cargas, sin preocuparnos si son soportables o no, o cargas para los otros mientras nosotros nos sentimos exentos.

La inercia de la falsedad, que es cubrir con apariencias exteriores el vacío de contenido interior y aquí lo de los amplios ropajes, ver la paja en el ojo ajeno y no ver la viga en el propio, la inautenticidad e hipocresía.

Vivimos tiempos difíciles y vemos con tristeza cuán verdaderas son las palabras de Cristo en nuestra situación actual. Pero Jesús todavía va más lejos y profundo de lo que el pueblo esperaría.

Es casi seguro que si tuvieran de Dios el retrato del único que merece con justicia el nombre de Padre, tal y como Jesús nos lo dejó, serían fieles creyentes conscientes y no huérfanos ignorantes de Dios.

También se rezó por el eterno descanso del señor canónigo Alberto Fernández Valencia, a quien Dios llamó para sí, el pasado jueves, para que goce del reino que en vida proclamó.

“Todos ustedes son hermanos”. Consecuencia lógica y cordial de la paternidad de Dios es la fraternidad entre todos aquellos que se sienten hijos del mismo Padre. Y pensar que todavía hay muchos que propugnan por una hermandad sin un padre común.

Síguenos en Facebook: La Prensa Oficial y en Twitter: @laprensaoem

TE RECOMENDAMOS