Topes innecesarios en la CDMX: Diputados

Foto ilustrativa

Topes innecesarios en la CDMX: Diputados

  • La Prensa
  • en México

FacebookTwitterGoogle+WhatsApp

Por: Arturo R. Pansza

Ciudad de México.- En el país hay un número desmedido de reductores de velocidad de vehículos comúnmente llamados topes; tan sólo en la Ciudad de México existen 30 mil, de los cuales 2 mil 316 no se apegan a la normatividad, dio cuenta la diputada priísta Edith Yolanda López Velasco.

Mediante un punto de acuerdo que analiza la Comisión de Transportes de la Cámara de Diputados, la legisladora propuso exhortar a los gobiernos estatales disminuir su colocación.

Argumentó que investigadores coinciden en que generan alta contaminación, mayor gasto de gasolina e incluso no cumplen la función para la que fueron diseñados, además de que provocan más accidentes.

López Velasco, quien se pronunció por difundir la cultura vial en el rubro ecológico, expuso que los gastos en los reductores de velocidad pueden ascender hasta 400 mil dólares al año, de acuerdo con el Centro de Ciencias de la Atmósfera de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Hizo notar que, de acuerdo a la Secretaría de Ciencia Tecnología e Innovación de la Ciudad de México, “utilizar un tope tiene un costo para el conductor de alrededor de 30 centavos de gasolina”, y el coche al pasarlo emite 10 veces más dióxido de carbono al medio ambiente que si circulara continuamente.

Lamentó se carezcas de información exacta sobre cuántos topes hay en el país, pero al hacer un estimado, de acuerdo a los estados y sus municipios, el promedio por ayuntamientos es de 500, por lo que se puede determinar un aproximado de un millón 226 mil.

Definió que cuando un autobús de pasajeros es sometido al esfuerzo de cruzar un tope, el efecto de emisiones por aceleración se incrementa, de manera que llega a generar hasta nueve veces más; por cada reductor un vehículo consume hasta diez mililitros de gasolina.

La representante popular del PRI mencionó que hay trayectos en Morelos, en donde existen 50 reductores de velocidad, uno cada 300 metros; en promedio cada 30 segundos pasa un coche, por lo que en un día transitan tres mil vehículos que desperdician siete mil litros de gasolina y energía con un costo de más de 70 mil pesos diarios.

Comentó que los topes surgieron para reducir el número de accidentes de tránsito debido al exceso de velocidad; sin embargo, no ha sido una medida idónea ponerlos en cualquier calle o carretera.

Su proliferación, en muchos casos, sin señalización y sin cumplir las reglas de colocación, causa accidentes viales. Por ello, “es vital disminuirlos, crear mecanismos para controlar la velocidad de los autos y fortalecer una cultura vial”, declaró.

Sugirió que los recursos usados para colocarlos, sería conveniente aplicarlos en otros mecanismos para reducir la velocidad, tales como semáforos y monitores de velocidad.

Para construir los reductores se requieren 1.7 metros cúbicos de piedra, 290 litros de arena, 90 litros de cemento y 40 metros de varilla; provocan choques y los automovilistas gastan en las reparaciones mecánicas, suspensiones rotas y golpes al chasis

En materia de salud, algunas de las afectaciones para los conductores cuando los pasan a una velocidad alta o a más de 30 kilómetros por hora son: desprendimiento paulatino de la retina, problemas en cuello, cintura y cadera, así como afectaciones a tórax, reacción cardiovascular, pulmones, abdomen, hígado y vaso, por golpes contra el volante del vehículo.

Síguenos en redes sociales: La Prensa en Linea@laprensaoem

TE RECOMENDAMOS: