/ domingo 19 de enero de 2020

Ojos que no ven, corazón que siente; Historias en el Metro

Entre los vagones se ven caminar a personas con discapacidad visual, que hacen vibrar con su música los corazones de los pasajeros

Pensé que tenían un trato especial por su condición de personas con capacidades diferentes, pero no, son considerados vagoneros como cualquier otro vendedor o pedigüeño que se sube al Metro. Los cieguitos o invidentes.

Platiqué con varios uniformados en diferentes estaciones. Todos me dijeron que, a los invidentes, como a todos, se les aplica el reglamento, aunque muchos aseguren pertenecer a instituciones civiles o gubernamentales.

A uno de quienes me encuentro muy seguido se llama Ramiro. Viene con su esposa. Trae una pequeña grabadora al pecho. Él canta mientras su esposa pide la colaboración a los usuarios. No tiene tan mala voz, hasta eso. Lo vi el miércoles. Se subió en la estación Villa de Cortés. Yo venía del Zócalo. Cantó una canción de José José, Almohada.

Le di cinco pesos, le pregunté su nombre y luego lo alabé por su voz ¿Sólo trae de José José? Le pregunté. Pues esas las traigo desde hace tiempo porque, como ya ve que se murió, hay que traer lo que está de moda ¿Y así le coopera más la gente o qué? ¡Claro, lo escuchan y le entran más!

Me dijo que conoció a su pareja hace cinco años en el Instituto Nacional para Ciegos Débiles Visuales. Se enamoraron y se juntaron. No tienen hijos de ambos, pero sí cada quien de sus anteriores matrimonios. Ramiro estudia una carrera técnica en la institución. Dijo que no se ve pidiendo limosna toda la vida. Traen una credencial colgada del Instituto ¿Les sirve de algo esa credencial aquí? Lo interrogué. Para nada, me contestó. Si los empleados nos ven nos sacan de todos modos, pero nos tratan bien hasta eso.

En la estación Balderas, ayer, curiosamente se subió otra pareja de cieguitos. Mientras él tocaba la guitarra, ella entonaba Fina Estampa de Chabuca Granda, con una voz no muy buena porque se le salían dos o tres gallos de vez en cuando. La guitarra del hombre tampoco estaba muy afinada, pero les di los diez pesos que traía ¿Ustedes son pareja? Sí, señor, me dijo el guitarrista ¿Desde cuándo? Hace 14 años, me contestó ¿Tienen hijos? Tenemos tres.

Ya confirmé: ojos que no ven, corazón que también siente.

JLP

Pensé que tenían un trato especial por su condición de personas con capacidades diferentes, pero no, son considerados vagoneros como cualquier otro vendedor o pedigüeño que se sube al Metro. Los cieguitos o invidentes.

Platiqué con varios uniformados en diferentes estaciones. Todos me dijeron que, a los invidentes, como a todos, se les aplica el reglamento, aunque muchos aseguren pertenecer a instituciones civiles o gubernamentales.

A uno de quienes me encuentro muy seguido se llama Ramiro. Viene con su esposa. Trae una pequeña grabadora al pecho. Él canta mientras su esposa pide la colaboración a los usuarios. No tiene tan mala voz, hasta eso. Lo vi el miércoles. Se subió en la estación Villa de Cortés. Yo venía del Zócalo. Cantó una canción de José José, Almohada.

Le di cinco pesos, le pregunté su nombre y luego lo alabé por su voz ¿Sólo trae de José José? Le pregunté. Pues esas las traigo desde hace tiempo porque, como ya ve que se murió, hay que traer lo que está de moda ¿Y así le coopera más la gente o qué? ¡Claro, lo escuchan y le entran más!

Me dijo que conoció a su pareja hace cinco años en el Instituto Nacional para Ciegos Débiles Visuales. Se enamoraron y se juntaron. No tienen hijos de ambos, pero sí cada quien de sus anteriores matrimonios. Ramiro estudia una carrera técnica en la institución. Dijo que no se ve pidiendo limosna toda la vida. Traen una credencial colgada del Instituto ¿Les sirve de algo esa credencial aquí? Lo interrogué. Para nada, me contestó. Si los empleados nos ven nos sacan de todos modos, pero nos tratan bien hasta eso.

En la estación Balderas, ayer, curiosamente se subió otra pareja de cieguitos. Mientras él tocaba la guitarra, ella entonaba Fina Estampa de Chabuca Granda, con una voz no muy buena porque se le salían dos o tres gallos de vez en cuando. La guitarra del hombre tampoco estaba muy afinada, pero les di los diez pesos que traía ¿Ustedes son pareja? Sí, señor, me dijo el guitarrista ¿Desde cuándo? Hace 14 años, me contestó ¿Tienen hijos? Tenemos tres.

Ya confirmé: ojos que no ven, corazón que también siente.

JLP

Policiaca

Bajan número de rescatistas en cerro del Chiquihuite ante inestabilidad de la zona

El coordinador general de Protección Civil y Gestión Integral del Riesgo del Estado de México, Samuel Gutiérrez afirmó que las labores de búsqueda de las personas desaparecidas no se han suspendido

Policiaca

Le destrozan la cabeza con bloques de tabique en Chimalhuacán

Vecinos de la zona, que transitaban por el lugar encontraron el cadáver

República

Por una vaca, cuatro personas mueren calcinadas tras choque en la Monterrey-Reynosa

Los hechos se registraron en el kilómetro 143 de la carretera, cuando una pipa intentó esquivar a una vaca que le salió al paso

Gossip

¡Candela pura! Anuncia Barbie nueva muñeca en homenaje a Celia Cruz

La muñeca más famosa del mundo rendirá homenaje a la reina de la salsa

Policiaca

Muere huésped a puñaladas en hotel de paso de la colonia Buenavista

Cerca del mediodía de este jueves, uniformados de la SSC fueron alertados sobre el cuerpo sin vida al interior del hotel ubicado a unos pasos del edificio sede de la alcaldía Cuauhtémoc  

México

México ocupa primer lugar en defunciones por Covid-19 en personal de Salud

Durante el primer semestre del 2020, CDMX, EdoMex, Guanajuato, Jalisco y Nuevo León, fueron las entidades que acumularon el mayor número de casos de COVID-19 en personal sanitario, representando el 50% del total de casos

Policiaca

Estabilizan rocas desprendidas en Cerro del Chiquihuite; búsqueda de víctimas continua

Confirman autoridades que las tareas de búsqueda de madre e hijo presuntamente sepultados por el deslave continúan, al lugar llegaron especialistas para minimizar riesgos