/ miércoles 1 de mayo de 2019

Impera el miedo entre estudiantes del CCH Oriente

Arianna Alfaro

El miedo impera entre los estudiantes del Colegio de Ciencias yHumanidades (CCH) Oriente, donde hace unos días fue muerta laestudiante Aideé Mendoza a causa de un impacto por arma de fuego,dentro de una de las aulas del plantel, mientras tomaba unaclase.

Unas flores y carteles como símbolo de luto y reclamo, decoranparte del muro a un costado de la entra principal, misma que esresguardada por personal de la institución, quienes prefieren nodar declaraciones sobre el tema, solo se limitan a cuidar laentrada y mantener el orden en los alrededores de la escuela.

En una de las áreas verdes, a unos metros de dos patrullas dela Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) que hacen guardia, seencuentra un pequeño grupo de estudiantes acompañados de unamadre de familia, quienes se reunieron afuera del plantel paraconversar sobre lo que había pasado y las medidas que deberíastomar en cuenta las autoridades de la institución educativa.

Los estudiantes confiesan que tienen miedo, saben que el hechode que no se esclarezca la muerte de Aideé, pone en riesgo a todala escuela, “es posible que el responsable vuelva a actuar”dicen, a pesar de que, según la versión de Ernestina Godoy,titular de la Procuraduría General de Justicia, ninguno de losestudiantes al interior del aula, resultó positivo en la prueba deRodizonado de Sodio.

Los estudiantes no comprenden cómo es posible que “si laversión de las autoridades apunta a que el disparo fue al interiordel salón, no sé por qué no tienen al responsable todavía, yaque saben exactamente quiénes estuvieron tomando la clase dematemáticas” exclamó una de las preocupadas estudiantes.

“La muerte de Aideé fue por la mala atención que recibiódentro de la enfermería, ya cuando se la llevaron en laambulancia, todos sabíamos que había muerto, se pudo salvar sihubieran actuado rápido”, dijo uno de los estudiantes sobre elcaso.

Entre los educandos, coincidieron en que los índices deinseguridad han incrementado en la escuela y sus alrededores debidoa la mala gestión de Víctor Efraín Peralta Terrazas, directordel plantel, mismo que, señalaron, nunca se ha tomado con seriedadlas peticiones de los estudiantes para incrementar las medidas parasalvaguardar la integridad de los estudiantes.

Piden justicia para Aideé, a quien consideraban una estudiantesin conflictos con otros compañeros, con deseos de “saliradelante y prepararse para seguir creciendo y no se vale que lepasara esto, ni que sus papás vivieran el dolor de perderla.Ojalá las autoridades hagan algo, iniciando por el director”,expresó una estudiante, quien agregó el abuso que el titular delplantel ha ejercido desde su cargo.

Con el rostro desencajado y desesperanzados, los estudiantes seretiraron del plantel, a la espera de reanudar clases, pero másimportante aún, que la muerte de Aideé no quede impune.

Arianna Alfaro

El miedo impera entre los estudiantes del Colegio de Ciencias yHumanidades (CCH) Oriente, donde hace unos días fue muerta laestudiante Aideé Mendoza a causa de un impacto por arma de fuego,dentro de una de las aulas del plantel, mientras tomaba unaclase.

Unas flores y carteles como símbolo de luto y reclamo, decoranparte del muro a un costado de la entra principal, misma que esresguardada por personal de la institución, quienes prefieren nodar declaraciones sobre el tema, solo se limitan a cuidar laentrada y mantener el orden en los alrededores de la escuela.

En una de las áreas verdes, a unos metros de dos patrullas dela Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) que hacen guardia, seencuentra un pequeño grupo de estudiantes acompañados de unamadre de familia, quienes se reunieron afuera del plantel paraconversar sobre lo que había pasado y las medidas que deberíastomar en cuenta las autoridades de la institución educativa.

Los estudiantes confiesan que tienen miedo, saben que el hechode que no se esclarezca la muerte de Aideé, pone en riesgo a todala escuela, “es posible que el responsable vuelva a actuar”dicen, a pesar de que, según la versión de Ernestina Godoy,titular de la Procuraduría General de Justicia, ninguno de losestudiantes al interior del aula, resultó positivo en la prueba deRodizonado de Sodio.

Los estudiantes no comprenden cómo es posible que “si laversión de las autoridades apunta a que el disparo fue al interiordel salón, no sé por qué no tienen al responsable todavía, yaque saben exactamente quiénes estuvieron tomando la clase dematemáticas” exclamó una de las preocupadas estudiantes.

“La muerte de Aideé fue por la mala atención que recibiódentro de la enfermería, ya cuando se la llevaron en laambulancia, todos sabíamos que había muerto, se pudo salvar sihubieran actuado rápido”, dijo uno de los estudiantes sobre elcaso.

Entre los educandos, coincidieron en que los índices deinseguridad han incrementado en la escuela y sus alrededores debidoa la mala gestión de Víctor Efraín Peralta Terrazas, directordel plantel, mismo que, señalaron, nunca se ha tomado con seriedadlas peticiones de los estudiantes para incrementar las medidas parasalvaguardar la integridad de los estudiantes.

Piden justicia para Aideé, a quien consideraban una estudiantesin conflictos con otros compañeros, con deseos de “saliradelante y prepararse para seguir creciendo y no se vale que lepasara esto, ni que sus papás vivieran el dolor de perderla.Ojalá las autoridades hagan algo, iniciando por el director”,expresó una estudiante, quien agregó el abuso que el titular delplantel ha ejercido desde su cargo.

Con el rostro desencajado y desesperanzados, los estudiantes seretiraron del plantel, a la espera de reanudar clases, pero másimportante aún, que la muerte de Aideé no quede impune.