/ jueves 1 de agosto de 2019

Hundimiento de la ciudad un “riesgo que no es de corta duración”

Legisladores llaman a autoridades gubernamentales a actuar cuanto antes

El hundimiento anual de la Ciudad de México es de entre 8 y 12 centímetros, debido a su ubicación geográfica y la extracción excesiva de agua de acuíferos, confirmó la diputada morenista Adriana María Guadalupe Espinosa de los Monteros García, quien refirió que ello implica “riesgo que no es de corta duración”.

Dijo que se trata de un proceso prolongado y causa afectaciones graves a infraestructura, patrimonio cultural, artístico y a la población en general, por lo que las autoridades gubernamentales deben actuar cuanto antes.

Hasta 2017, dijo, la Ciudad de México tenía 12 sitios con deformación crítica, ubicados en las alcaldías de Iztapalapa, Iztacalco, Tláhuac, Cuauhtémoc, Benito Juárez y Xochimilco, con agrietamientos y hundimientos acelerados de hasta 40 centímetros anuales.

La legisladora federal de Morena calificó de prioritario que el Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) y la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y de Protección Civil del Gobierno de la Ciudad de México, emprendan acciones preventivas respecto de la subsidencia, hundimientos y fracturamientos en la capital del país.

Refrendó que es impostergable que el Cenapred refuerce los trabajos que apoyen la gestión del riesgo en aquellas zonas donde se presenta la mayor cantidad de inundaciones, hundimientos y grietas.

Espinosa de los Monteros García, hizo alusión que, en 2018, autoridades de la alcaldía de Tláhuac informaron que a causa de una fuga de agua se registró un socavón de diez metros de diámetro en la carretera Tetelco-Tecómitl.

Pugnó por revisar los trabajos del Sistema Nacional de Protección Civil en la obtención de una cartografía de la subsidencia de la Ciudad de México, que permita detectar las zonas vulnerables y dote de herramientas para la toma de decisiones.

Asimismo, la integrante de la Comisión de Desarrollo Metropolitano, Urbano, Ordenamiento Territorial y Movilidad de la Cámara de Diputados fundamentó que la falta de estudios científicos que acompañen la administración pública y la toma de decisiones se refleja en la nula actualización de los Atlas de Riesgo en los ámbitos municipal, estatal y federal, como lo establece el artículo 19, fracción XXII, de la Ley General de Protección Civil.

Sostuvo que la Cenapred es el órgano técnico científico de la Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC) que se encarga de crear, gestionar y promover políticas públicas en materia de prevención de desastres y reducción de riesgos, por medio de la investigación, monitoreo, capacitación y difusión de información.

Mientras que el Sistema Nacional de Protección Civil sentó las bases para la atención de desastres e institucionalizó la protección civil dentro de los esquemas de actuación de la administración pública. Se observan tres modelos que transitan de la atención a la prevención y a la transferencia de riesgos al adoptar distintos instrumentos, como el Fondo de Desastres Naturales, el Fondo para la Prevención de Desastres Naturales y los bonos catastróficos, cuyo propósito es lograr una gestión administrativa del riesgo.

Según con la Ley del Sistema de Protección Civil del Distrito Federal, el artículo 16 numeral I faculta a la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y de Protección Civil a coordinar y supervisar que la operación y acciones de los integrantes del sistema cumplan con los fines en esta materia.

El hundimiento anual de la Ciudad de México es de entre 8 y 12 centímetros, debido a su ubicación geográfica y la extracción excesiva de agua de acuíferos, confirmó la diputada morenista Adriana María Guadalupe Espinosa de los Monteros García, quien refirió que ello implica “riesgo que no es de corta duración”.

Dijo que se trata de un proceso prolongado y causa afectaciones graves a infraestructura, patrimonio cultural, artístico y a la población en general, por lo que las autoridades gubernamentales deben actuar cuanto antes.

Hasta 2017, dijo, la Ciudad de México tenía 12 sitios con deformación crítica, ubicados en las alcaldías de Iztapalapa, Iztacalco, Tláhuac, Cuauhtémoc, Benito Juárez y Xochimilco, con agrietamientos y hundimientos acelerados de hasta 40 centímetros anuales.

La legisladora federal de Morena calificó de prioritario que el Centro Nacional de Prevención de Desastres (Cenapred) y la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y de Protección Civil del Gobierno de la Ciudad de México, emprendan acciones preventivas respecto de la subsidencia, hundimientos y fracturamientos en la capital del país.

Refrendó que es impostergable que el Cenapred refuerce los trabajos que apoyen la gestión del riesgo en aquellas zonas donde se presenta la mayor cantidad de inundaciones, hundimientos y grietas.

Espinosa de los Monteros García, hizo alusión que, en 2018, autoridades de la alcaldía de Tláhuac informaron que a causa de una fuga de agua se registró un socavón de diez metros de diámetro en la carretera Tetelco-Tecómitl.

Pugnó por revisar los trabajos del Sistema Nacional de Protección Civil en la obtención de una cartografía de la subsidencia de la Ciudad de México, que permita detectar las zonas vulnerables y dote de herramientas para la toma de decisiones.

Asimismo, la integrante de la Comisión de Desarrollo Metropolitano, Urbano, Ordenamiento Territorial y Movilidad de la Cámara de Diputados fundamentó que la falta de estudios científicos que acompañen la administración pública y la toma de decisiones se refleja en la nula actualización de los Atlas de Riesgo en los ámbitos municipal, estatal y federal, como lo establece el artículo 19, fracción XXII, de la Ley General de Protección Civil.

Sostuvo que la Cenapred es el órgano técnico científico de la Coordinación Nacional de Protección Civil (CNPC) que se encarga de crear, gestionar y promover políticas públicas en materia de prevención de desastres y reducción de riesgos, por medio de la investigación, monitoreo, capacitación y difusión de información.

Mientras que el Sistema Nacional de Protección Civil sentó las bases para la atención de desastres e institucionalizó la protección civil dentro de los esquemas de actuación de la administración pública. Se observan tres modelos que transitan de la atención a la prevención y a la transferencia de riesgos al adoptar distintos instrumentos, como el Fondo de Desastres Naturales, el Fondo para la Prevención de Desastres Naturales y los bonos catastróficos, cuyo propósito es lograr una gestión administrativa del riesgo.

Según con la Ley del Sistema de Protección Civil del Distrito Federal, el artículo 16 numeral I faculta a la Secretaría de Gestión Integral de Riesgos y de Protección Civil a coordinar y supervisar que la operación y acciones de los integrantes del sistema cumplan con los fines en esta materia.