/ viernes 4 de septiembre de 2020

Estudiante toma clases conectándose a WiFi público en Ecatepec

Para hacer sus tareas y enviárselas a sus maestros de secundaria, sin limitaciones ni barreras

La gente habla de obstáculos descomunales al momento de cumplir con los objetivos de la educación en tiempos del Covid-19, pero hay quien en silencio logra vencer limitaciones y barreras.

Si mencionamos las clases televisadas y las carpetas de evidencias que se tienen que enviar a una dirección de correo electrónico, se arma la polémica en la manera que van a enfrentar el reto las familias con más de un hijo, o quienes no vivan en zonas urbanas o aquellas que en las mismas ciudades sean marginadas en aspectos de tecnología y servicios digitales.

Pero se dio a conocer un caso de los que puede haber cientos. Es el de la niña de 14 años Hadassa Desiree Monasterio González, quien cursa tercero de secundaria y tiene unas ganas que nadie le echa por tierra, de llegar a la Facultad de Medicina o a la de Pedagogía en alguna universidad.

Y para respaldar esto, aprovecha que su mamá la lleva a Tierra Blanca desde las 8:30 AM, donde vende dulces cerca del edificio del ayuntamiento, para con celular en mano conectarse a clases virtuales o hacer las tareas que le dejan sus profesores de la Secundaria Técnica 58 Tlamatinime. Esto, porque en su casa, ubicada en la Sierra de Guadalupe, no cuenta con televisor, computadora, ni señal de internet.

Ella cumple día tras día su jornada académica y hasta aprovecha el tiempo libre para otra de sus pasiones: la música, que reproduce en su equipo celular.

Foto: Carlos Ojeda, Radio y TV Mexiquense

La gente habla de obstáculos descomunales al momento de cumplir con los objetivos de la educación en tiempos del Covid-19, pero hay quien en silencio logra vencer limitaciones y barreras.

Si mencionamos las clases televisadas y las carpetas de evidencias que se tienen que enviar a una dirección de correo electrónico, se arma la polémica en la manera que van a enfrentar el reto las familias con más de un hijo, o quienes no vivan en zonas urbanas o aquellas que en las mismas ciudades sean marginadas en aspectos de tecnología y servicios digitales.

Pero se dio a conocer un caso de los que puede haber cientos. Es el de la niña de 14 años Hadassa Desiree Monasterio González, quien cursa tercero de secundaria y tiene unas ganas que nadie le echa por tierra, de llegar a la Facultad de Medicina o a la de Pedagogía en alguna universidad.

Y para respaldar esto, aprovecha que su mamá la lleva a Tierra Blanca desde las 8:30 AM, donde vende dulces cerca del edificio del ayuntamiento, para con celular en mano conectarse a clases virtuales o hacer las tareas que le dejan sus profesores de la Secundaria Técnica 58 Tlamatinime. Esto, porque en su casa, ubicada en la Sierra de Guadalupe, no cuenta con televisor, computadora, ni señal de internet.

Ella cumple día tras día su jornada académica y hasta aprovecha el tiempo libre para otra de sus pasiones: la música, que reproduce en su equipo celular.

Foto: Carlos Ojeda, Radio y TV Mexiquense

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