/ sábado 11 de julio de 2020

Desabasto, deudas y falta de financiamiento marcan reactivación de pequeños negocios

Los negocios requieren más de 50 mil pesos para reanudar actividades

En la “nueva normalidad”, los negocios de la ciudad de México y de 17 estados del país requieren más de 50 mil pesos para reanudar actividades y, al no contar con ningún financiamiento, su alternativa serán los préstamos familiares o acudir con “agiotistas”, que cobran intereses por arriba del 10% mensual.

Para los pequeños comercios y empresas familiares el reinicio de la actividad comercial representa un destello de luz, después de más de tres meses de encierro; sin embargo, la mayoría de los micro y pequeños empresarios regresan a las actividades con un alto porcentaje de desabasto, ya que carecen de mercancías en exhibidores y anaqueles.

Asimismo, sin ningún tipo de financiamiento o apoyo económico, los empresarios del sector enfrentan importantes cargas económicas por adeudos en renta, nómina, pago de servicios y proveedores, entre otros servicios, declaró Gerardo Cleto López Becerra, representante de la Asociación Con Comercio Pequeño y ex presidente de la Canacope ciudad de México.

Los dueños de negocios en pequeño que llegaron al límite de sus ahorros o saturaron las tarjetas de crédito durante los meses de inactividad y que requieren más de 50 mil pesos para financiar sus actividades, las alternativas que tienen son los préstamos de familiares o acudir con “agiotistas” quienes cobran intereses por arriba del 10 % mensual., indicó López Becerra.

El líder de la nueva organización empresarial Con Comercio Pequeño propuso la creación de un fondo económico de apoyo con recursos superiores a los destinados actualmente a los programas gubernamentales, el cual debería tener mayores plazos de gracia para la devolución de los recursos gubernamentales.

Asimismo, propuso la creación de un plan de atención a la emergencia económica, donde los tres niveles de gobierno deben atender con mayor cuidad sus pagos a proveedores, agilizar trámites de pago, desatorar aquellos que se encuentren pendientes e incluso adelantar aquellos que ya estén programados.

Aunque algunos gobiernos estatales y municipales lograron estructurar recursos para el apoyo de las pymes, a través de programas especiales, la dimensión de las necesidades sólo alcanza a menos del 10% del sector, declaró López Becerra.

Por ello, reiteró la necesidad extender los apoyos económicos, a través de los programas “Prestamos a la Palabra” o “Tandas para el Desarrollo”, a sectores muy desprotegidos de la micro empresa, locatarios de mercados públicos, tianguistas, taxistas y meseros, principalmente, para otorgarles un crédito de 25 mil pesos para sufragar los gastos de 3 meses de baja productividad o inactividad.

Destacó que para el pequeño comercio formal, así como las empresas familiares que requieren un financiamiento mayor, los préstamos gubernamentales ofrecidos hasta ahora son insuficientes, pues con 25 mil pesos no es posible financiar los adeudos generados de marzo a junio.

Además, costear el arranque de sus actividades con una perspectiva de lenta recuperación por la amenaza de nuevas interrupciones comerciales por la aceleración de contagios, se requieren de mecanismos consensados entre el gobierno y el sector empresarial para disminuir los impactos económicos y poder cumplir con los compromisos pactados.

De igual manera, destacó que el pequeño comercio y las empresas familiares han sido conscientes de la situación de la emergencia sanitaria y tratan de cumplir con los protocolos establecidos por las autoridades para que su actividad productiva no se vea interrumpida.

Por ello, hizo un llamado a las autoridades del gobierno de la ciudad de México y de las alcaldías, para que las inspecciones de los establecimientos mercantiles se realicen con un enfoque humanista, se eviten multas y cierres de establecimientos por fallas que

En la “nueva normalidad”, los negocios de la ciudad de México y de 17 estados del país requieren más de 50 mil pesos para reanudar actividades y, al no contar con ningún financiamiento, su alternativa serán los préstamos familiares o acudir con “agiotistas”, que cobran intereses por arriba del 10% mensual.

Para los pequeños comercios y empresas familiares el reinicio de la actividad comercial representa un destello de luz, después de más de tres meses de encierro; sin embargo, la mayoría de los micro y pequeños empresarios regresan a las actividades con un alto porcentaje de desabasto, ya que carecen de mercancías en exhibidores y anaqueles.

Asimismo, sin ningún tipo de financiamiento o apoyo económico, los empresarios del sector enfrentan importantes cargas económicas por adeudos en renta, nómina, pago de servicios y proveedores, entre otros servicios, declaró Gerardo Cleto López Becerra, representante de la Asociación Con Comercio Pequeño y ex presidente de la Canacope ciudad de México.

Los dueños de negocios en pequeño que llegaron al límite de sus ahorros o saturaron las tarjetas de crédito durante los meses de inactividad y que requieren más de 50 mil pesos para financiar sus actividades, las alternativas que tienen son los préstamos de familiares o acudir con “agiotistas” quienes cobran intereses por arriba del 10 % mensual., indicó López Becerra.

El líder de la nueva organización empresarial Con Comercio Pequeño propuso la creación de un fondo económico de apoyo con recursos superiores a los destinados actualmente a los programas gubernamentales, el cual debería tener mayores plazos de gracia para la devolución de los recursos gubernamentales.

Asimismo, propuso la creación de un plan de atención a la emergencia económica, donde los tres niveles de gobierno deben atender con mayor cuidad sus pagos a proveedores, agilizar trámites de pago, desatorar aquellos que se encuentren pendientes e incluso adelantar aquellos que ya estén programados.

Aunque algunos gobiernos estatales y municipales lograron estructurar recursos para el apoyo de las pymes, a través de programas especiales, la dimensión de las necesidades sólo alcanza a menos del 10% del sector, declaró López Becerra.

Por ello, reiteró la necesidad extender los apoyos económicos, a través de los programas “Prestamos a la Palabra” o “Tandas para el Desarrollo”, a sectores muy desprotegidos de la micro empresa, locatarios de mercados públicos, tianguistas, taxistas y meseros, principalmente, para otorgarles un crédito de 25 mil pesos para sufragar los gastos de 3 meses de baja productividad o inactividad.

Destacó que para el pequeño comercio formal, así como las empresas familiares que requieren un financiamiento mayor, los préstamos gubernamentales ofrecidos hasta ahora son insuficientes, pues con 25 mil pesos no es posible financiar los adeudos generados de marzo a junio.

Además, costear el arranque de sus actividades con una perspectiva de lenta recuperación por la amenaza de nuevas interrupciones comerciales por la aceleración de contagios, se requieren de mecanismos consensados entre el gobierno y el sector empresarial para disminuir los impactos económicos y poder cumplir con los compromisos pactados.

De igual manera, destacó que el pequeño comercio y las empresas familiares han sido conscientes de la situación de la emergencia sanitaria y tratan de cumplir con los protocolos establecidos por las autoridades para que su actividad productiva no se vea interrumpida.

Por ello, hizo un llamado a las autoridades del gobierno de la ciudad de México y de las alcaldías, para que las inspecciones de los establecimientos mercantiles se realicen con un enfoque humanista, se eviten multas y cierres de establecimientos por fallas que

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