Ambulantaje tolerado

De acuerdo con los dictámenes preliminares de las autoridades de Protección Civil, el incendio se debió a un corto circuito, el cual, indicaron, fue provocado por la gran cantidad de cables que los vendedores ambulantes han colgado de la instalación eléctrica del mercado

Genoveva Ortiz | La Prensa

  · lunes 8 de noviembre de 2021

El gobierno de la Ciudad de México no quiere ver la problemática que enfrentan los mercados públicos, porque no quiere invertir, declaró Alberto Vargas, representante de los locatarios del Mercado Sonora / Foto: Luis Barrera | La Prensa

Comerciantes del Mercado de Sonora denunciaron que los cuerpos de emergencia tardaron más de media hora para poder entrar a las instalaciones y sofocar el incendio, debido a la gran cantidad de puestos ambulantes que invaden todas las calles aledañas y acceso a este centro de abasto popular.

Advirtieron que de acuerdo con los dictámenes preliminares de las autoridades de Protección Civil, el incendio se debió a un corto circuito, el cual, indicaron, fue provocado por la gran cantidad de cables que los vendedores ambulantes han colgado de la instalación eléctrica del mercado, lo que ocasionó una sobrecarga de energía.

Los locatarios manifestaron su preocupación de que el incendio registrado la mañana del jueves 4 de noviembre, sea aprovechado por ciertos líderes políticos y grupos de autollamados “animalistas”, para prohibir la venta de animales, e incluso, haya intereses oscuros para cerrar el Mercado Sonora, que es parte de la historia y tradición del comercio popular en la Ciudad de México.

Alberto Vargas, presidente del Movimiento Nacional de Contribuyentes 17 de Marzo, que representa a los comerciantes del Mercado Sonora, narró que alrededor de las 10:30 de la mañana del día jueves 4 de noviembre inició el incendio.

“En ese momento ya había varios compañeros y, afortunadamente, la mayoría de los locatarios tiene un extinguidor, por lo que lograron contener el incendio, mientras llegaban los cuerpos de emergencia”, narró Alberto Vargas.

“Pero los bomberos tardaron hasta media hora en poder entrar, debido a que primero tuvieron que retirar y abrir espacio entre la gran cantidad de puestos ambulantes que se encuentran afuera del mercado, en el área de estacionamiento y calles aledañas”.

Foto: Luis Barrera | La Prensa

Indicó que de acuerdo con el reporte preliminar de las autoridades de Protección Civil, el incendio se debió a un corto circuito por la sobrecarga de cables que se encuentra colgados a las instalaciones eléctricas que alimentan al mercado. Indicó que estos cables son de los vendedores ambulantes y “provocaron un sobrecalentamiento que tronó el cableado”, apuntó.

“A pesar de tener una estación de bomberos a media calle, los cuerpos de emergencia tardaron media hora en retirar los puestos ambulantes, no podían pasar, no había espacio para la entrada de los carros de bomberos y las mangueras no llegaban al lugar donde se registró el incendio”, platicó Alberto Vargas.

Recordó que fueron los propios locatarios, quienes con sus extinguidores y cubetas de agua pudieron contener el fuego, mientras llegaban los bomberos. “Afortunadamente, este accidente no pasó a mayores”, comentó el señor Vargas, sin dejar de mencionar que las personas que se encontraban adentro también tuvieron problemas para poder salir.

Alberto Vargas señaló que el ambulantaje en esta zona es tolerado y promovido por una señora de nombre Marlen Laura Quiroz López, quien es subdirectora de Mercados y Plazas Comerciales en Fideicomiso de la alcaldía Venustiano Carranza.

“Alcaldes van y vienen, pero esta señora sigue en el cargo”, declaró el señor Vargas al señalar que el día del incendio, esta funcionaria llegó a la zona visiblemente preocupada a sabiendas que se le pueden fincar responsabilidades penales.

Incluso, comentó que esta funcionaria ofreció instalar una carpa en el área de estacionamiento -que ocupan los ambulantes- para que todos los locatarios afectados puedan salir a vender sus mercancías y no pierdan la inversión que ya hicieron, como preparación a los festejos navideños.

Destacó que el artículo 304 del Código Fiscal de la Ciudad de México prohíbe la instalación de puestos ambulantes en una circunferencia de 200 metros alrededor de los mercados públicos, iglesias, escuelas y hospitales, y es la única modificación que la reglamentación en la materia ha tenido en los últimos 70 años.

EL RECUENTO DE LOS DAÑOS

El gobierno de la Ciudad de México no quiere ver la problemática que enfrentan los mercados públicos, porque no quiere invertir, declaró Alberto Vargas, representante de los locatarios del Mercado Sonora.

Explicó que hay una aseguradora que cubre a los mercados públicos, “pero esa empresa se pone como gato boca arriba y a la defensiva cuando tiene que pagar por los daños que ocurren en algún mercado, como lo vimos en los casos de los mercados Río Blanco y Beethoven, cuando se cayó la techumbre por una granizada”.

Señaló que el Mercado Morelos, a más de un año del incendio sigue olvidado por las autoridades de la alcaldía y del gobierno capitalino.

Sobre el caso del Mercado La Merced, indicó que el problema que se registra desde hace mucho tiempo, e incluso, antes del incendio es la gran cantidad de cables de energía eléctricos cruzados, así como alrededor de 150 tanquecitos de 10 kilogramos en los locales que venden alimentos. “Pero todo esto no lo quería ver la autoridad, porque no le quiere meter presupuesto”.

La Merced, además, tiene una situación especial, porque fue construido y diseñado por el arquitecto y urbanista Pedro Ramírez Vázquez y cualquier obra, remodelación o modificación, debe ser autorizada por el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA).

“El alcalde anterior en Venustiano Carranza, Julio César Moreno no hizo nada en mejora de mercados públicos, mantenimiento y revisión de instalaciones eléctricas, y ahora, se están pagando las consecuencias, cuando los mercados de esta alcaldía tienen en promedio más de 60 años”, indicó.

“Imagínense que se están funcionando instalaciones eléctrica que se hicieron cuando no existían hornos de microondas, vitrinas y congeladores como los actuales, no había las sierras eléctricas que ahora se utilizan en las carnicerías. El calibre del cableado hace 60 años era distinto y no lo han cambiado por falta de voluntad política de las alcaldías, en las que recae esta responsabilidad”, apuntó Alberto Vargas.

Foto: David Deolarte | La Prensa

PROHIBICIÓN A LA VENTA DE ANIMALES

Los comerciantes del Mercado de Sonora manifestaron su preocupación de que el incendio sea aprovechado por ciertos líderes políticos y grupos de autollamados “animalistas”, que desde hace varios años buscan desaparecer este centro de abasto.

“Una de ellas es la ex diputada Leticia Varela, quien ahora ocupa una dirección de Bienestar Animal, y no perdió oportunidad para inventar noticias falsas de que había animalitos muertos a causa del incendio", señaló Alberto Vargas.

“No queremos pensar mal, pero en 2019, la entonces diputada Leticia Varela presentó una iniciativa de Ley de Bienestar Animal para prohibir la venta de animales en la Ciudad de México”, recordó.

“Esto puede ser utilizado como pretexto, por parte de aquellos que están interesados en cerrar el mercado, ¡pero no se les va hacer!”, puntualizó el señor Vargas al anunciar una marcha el próximo 11 de noviembre en defensa de los mercados públicos y contra las iniciativas que buscan prohibir la venta de animales.

Explicó que la iniciativa de Ley de Bienestar Animal, impulsada por grupos animalistas, no solo busca prohibir la venta de animales, sino también incurre en excesos para regular todas las actividades que involucran animales, como son las corridas de toros, gallos, charrería, e incluso, la compra y adopción de mascotas.

“Si desaparece la venta de animales en mercados públicos, los ganones serán las grandes cadenas de tiendas de animales, quienes podrán fijar los precios de animales, alimentos y todos aquellos productos relacionados, además de que se correrá el riesgo de generar un mercado negro”, advirtió el señor Vargas.

“Estos grupos que se autoproclaman defensores de animales, no es que tengan muy buen corazón, buscan un beneficio lucrativo y se han convertido en un negocio redondo al vender los animalitos que se encuentran en la calle, en los que no invirtieron nada, y que al venderlos a particulares no pagan impuestos ni están registrados ante el SAT”.

Recordó que el Mercado de Sonora tiene una tradición y experiencia de más de 64 en la venta, crianza y cuidado de animales, que están debidamente registrados ante el SAT y las autoridades competentes, por lo que los locatarios pueden expedir facturas.

Entre los absurdos que contempla la iniciativa de Ley de Bienestar Animal, destacó que cuando a un vecino le moleste el llanto o ladrido de un perro, podrá llamar a la policía para recoger el animal, sin saber sí el perrito es un cachorro o llora porque lo están bañando.

También contempla que si alguien atropella a un perro en la calle, tendrá la obligación de cubrir todos los gastos de atención médica veterinaria, y en caso de no hacerlo, se le podrá suspender la licencia de conducir.

Otra medida es que aquellas familias que tengan la pareja de perros o gatos, tendrán la obligación de esterilizarlos, lo que constituye una intromisión a la libertad de las personas para decidir sobre sus animales de compañía.

VENTA LEGAL DE ANIMALES NO DEBE SER ESTIGMATIZADA

No por prohibir la venta de animales, esto se traducirá en un bienestar para los animales, alertó Gerardo López Becerra, presidente del Consejo para el Desarrollo del Pequeño Comercio (ConComercio).

Alertó que este tipo de políticas “prohibicionistas” pueden generar resultados adversos, como sería un mercado negro de animales, en lugares y condiciones insalubres que no cumplen con la mínima regulación, e incluso, detonar la venta clandestina de animales silvestres y especies protegidas, capturados en bosques y selvas mexicanas.

Indicó que un mercado negro impactaría directamente en la protección y cuidado de los animales, por lo que llamó a la sociedad a no estigmatizar la venta legal de animales, como “algo malo”, porque cuando esta actividad la realizan profesionales que cuentan con experiencia, no solo se protege a los animales, sino también se da certeza a los consumidores de que el animalito que están adquiriendo es saludable, está registrado y cumple con toda la normatividad vigente.

En los últimos años hemos visto un crecimiento desmesurado de la “moda animalista”, que incurre en excesos como el tratar de “humanizar a los animales”, sin darse cuenta que esto constituye también una forma de maltrato, alertó López Becerra.

Sobre la iniciativa de Ley de Bienestar Animal que se impulsa tanto a nivel federal, como local, Gerardo López consideró que es un error prohibir la venta legal de animales, que además cuenta con un robusto marco legal, “como si fuera una actividad intrínsecamente perversa”.

Foto: Rogelio Tinoco | La Prensa


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