Lucen espadines por los 171 años de la gesta heroica de Chapultepec

Foto: Especial

Lucen espadines por los 171 años de la gesta heroica de Chapultepec

  • La Prensa
  • en Metropoli

Por Rubén Pérez

Bajo un día nublado y rodeado de integrantes de su gabinete legal y ampliado, el Presidente Enrique Peña Nieto y su esposa Angélica Rivera de Peña, atestiguaron la disciplina y el orden de los cadetes del Heroico Colegio Militar, al entregar los espadines en honor a los Niños Héroes de Chapultepec, en el marco del 171 aniversario de la gesta heroica contra el ejército invasor de 1847.

Flanqueado por los secretario de la Defensa Nacional y de Marina, Salvador Cienfuegos Zepeda y Vidal Francisco Soberón Sanzs, respectivamente, el Primer Mandatario observó el desfile de los cadetes tras honrar la lucha de los Niños Héroes, a quienes nombró como cada año para escuchar al unísono la histórica frase: “murió por la patria”.

“Juan Escutia, Juan de la Barrera, Agustín Melgar, Vicente Suárez, Fernando Montes de Oca, Francisco Márquez, José Azueta y Virgilio Uribe” fueron los nombres que recordó el Presidente como los Héroes que enfrentaron al ejército invasor al mando del general norteamericano, Winfield Scott.

Perfectamente formados y con vestimenta militar impecable, los integrantes del Heroico Colegio Militar y de la Escuela Naval Militar, hombres y mujeres, hacieron alarde de su vocación al encabezará el lanzamiento de salvas de fusilería, como muestra de firmeza en la defensa del interés nacional.

Enseguida, frente a los invitados a la ceremonia por el 171 aniversario de la Gesta de los Niños Héroes de Chapultepec, entre ellos, los presidentes de las Cámaras de Diputados y de Senadores, Porfirio Muñoz Ledo y Martí Batres Guadarrama, respectivamente, así como ante el titular de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Luis María Aguilar Morales, los militares entonaron el himno del Colegio Militar.

El coro de la Secretaría de la Defensa Nacional y la banda de música del plantel rindieron homenaje a los Niños Héroes, mientras el Precio Peña, su esposa y los invitados, entre quiénes se hallaba también el jefe de gobierno de la Ciudad de México, José Ramón Amieva, permanecían serios y en completo silencio.

La defensa del Castillo de Chapultepec, recordada por los cadetes, volvió a exhibir el coraje guerrero puesto al servicio de la nación.

El jefe del Ejecutivo coloco una ofenda floral en el Altar a la Patria y acompañado de su esposa montó una guardia de honor en memoria de los Niños Héroes.