Reparan imágenes católicas de Xochimilco dañadas por sismo

Foto @INAHmx

Reparan imágenes católicas de Xochimilco dañadas por sismo

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Por: Rubén Pérez / GB

Ciudad de México.- La población católica de Xochimilco, que tiene como su principal templo al ex convento de San Bernardino de Siena, ubicado en el centro de la delegación, tiene de regreso las efigies de San Miguel Arcángel y el Sagrado Corazón, luego de que fueran reparadas tras resultar con daños en el pasado terremoto.

Las esculturas, que datan del siglo XVI y del siglo pasado, respectivamente, fueron intervenidas por expertos de la Coordinación Nacional de Conservación del Patrimonio Cultural del Instituto Nacional de Antropología e Historia.

La parroquia y ex convento de San Bernardino de Siena, construida por franciscanos, está considerado como uno de los principales recintos católicos edificados durante la época de la conquista.

Lucía de la Parra, restauradora y responsable del área de Conservación del Patrimonio Histórico In Situ, de la Coordinación Nacional de Conservación del Patrimonio Cultural, mencionó que durante el pasado temblor se registraron algunos daños a las efigies.

Ante tal situación, dijo que la comunidad de Xochimilco pidió a las autoridades competentes la pronta restauración de las esculturas, pues éstas forman parte de las distintas actividades de la religión católica de la zona, la cual también se distingue por las fiestas patronales.

La escultura de San Miguel Arcángel, tallada en cedro rojo policromada y cuyas dimensiones son de 1.21 metros de alto por 52 centímetros de ancho, sufrió el desprendimiento del pulgar de la mano derecha.

También registro despostilladas en la espada en la parte superior de la empuñadura y fractura en la punta del arma, por lo que fue necesaria la restauración física y cromática.

Respecto al Sagrado Corazón, de 1.91 metros de alto por 1.30 de ancho, resultó con más afectaciones, pues se le desprendieron las manos por la fractura de los pernos, rotura de los dedos pulgar, medio y anular de la mano derecha.

Tuvo también rompimiento del rostro en seis partes, así como la deformación en la parte superior de la cabeza y la frente por hundimiento. Todos los fragmentos fueron ensamblados, resanados y se les reintegraron sus colores originales.

Lucía de la Parra manifestó que esta labor ha sido muy importante para la comunidad de Xochimilco, que pudo constatar la voluntad del Instituto Nacional de Antropología e Historia en ayudar a recuperar su patrimonio.