Fervor en la Basílica de Guadalupe

Foto: Sergio Vázquez

Fervor en la Basílica de Guadalupe

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Por Antonio De Marcelo Esquivel

Ciudad de México.- A medida que se acerca la más importante celebración de la religión católica en México, que es conmemorar la aparición de la Virgen de Guadalupe, miles de peregrinos llegan hasta la Basílica para postrarse a los pies de la llamada “Virgen Morena”.

Son hombres o mujeres de todas edades, que en grupo o solos caminan desde sus entidades de origen como una ofrenda para nuestra madrecita; y aunque el cansancio pesa, los pies duelen y a veces hasta sangran, no importa, recorren los kilómetros necesarios tan solo para llegar y a veces hacer el último tramo de rodillos.

No son pocos los que muestran en el rostro el dolor o cansancio mientras avanzan paso a paso por ese paseo papal, aunque felices en sus corazones porque están a un paso de mirar de frente a la madrecita de todos los mexicanos, “La Lupita” ella que siempre nos cuida, pues como dice en su casa “no estoy aquí, yo que soy tu madre”.

En esta época principalmente pude verse a madres, padres, hijos que en silencio y de hinojos levantan las manos al cielo para decirle “Tu que eres

madre y sabes lo que es perder a un hijo, dale salud, dame salud”.

Es esta una fiesta de color, luces y sonido, puesto que lo mismo puede escucharse mariachis, que música de banda o cualquier otra expresión cantándole desde el atrio, para luego entrar muy en silencio a esta que es su casa y la casa de todos sus hijos.

Unos hijos que toman un descanso tan solo llegar, para desde ahí admirar la enorme Basílica de Guadalupe que el próximo 12 de diciembre albergará varios millones de files católicos quienes de nuevo desfilarán ante el hayate del indio, hoy Santo, Juan diego, donde ella quiso aparecer para dar prueba que aquel indiecito no mentía y que nuestra nonatzin Lupita quería sentar su casa en estas tierras aztecas.