La Prensa: el papá de la nota roja

Everardo González 

Considerado una de los realizadores de documental más importante de México y gandor de dos Premios a Ariel por sus trabajos Los ladrones viejos y La canción del pulque, Evarardo González comparte lo que para él ha significado La Prensa en su desarrollo profesional

Para mí La Prensa es de alguna manera un medio que me ayudó a resolver una película completa. De ahí, cuando se hacían estos pequeños libros e historias que ahora abarrotan las librerías de Donceles, fue donde conocí a  David García Salinas, conocido como El cronista de las prisiones de México.

Él fue uno de los grandes cronistas que colaboró con La Prensa, gracias a quien conocí la historia de El carrizos por las publicaciones que realizaba, ese personaje que después se convirtió en el documental de Los ladrones viejos.

Personalmente puedo decir que me siento muy identificado con algunas de las personas que escribían ahí. O con historias como la del Goyo Cárdenas. O este descubrimiento de encontrar a alguien tan brillante como Enrique Metinides, que con su fotografía marco la nota roja a través de sus publicaciones en este medio.

Aunque la prensa policiaca luego es vista con recelo, para mí este tipo de publicaciones son donde realmente se condensa la crónica de la ciudad. Además de que es importante destacar que los reporteros que realizan este tipo de notas trabajan estructuras muy brillantes de construcción dramática, aunque muchos de ellos ni siquiera se den cuenta.

De alguna manera La Prensa es el papá de todos los periódicos de nota roja. Muchas de las plumas mas importantes sobre crónica policiaca escribieron ahí, y muchos de ellos fueron quienes formaron a muchos otros, a una nueva generación de cronistas.

Muchos de esos cronistas replicaron en un periódico especializado, otros en notas policiacas, pero al final, muchos de ahí formaron a quienes después se convertirían en reporteros. Por eso para mí, La Prensa es el papá de los periódicos policiacos.

Otra cosa importante que hay que recordar es que La Prensa ha tenido reivindicaciones laborales muy importantes. Aunque fracasara después, esa idea de la cooperativa es algo muy interesante para un medio de comunicación, pero sobre todo para un diario.

Más allá de pensar en la necesidad de tener actualmente un diario como La Prensa, pensemos en que la sociedad mexicana tiene una fascinación por el periodismo policiaco, por la nota roja. A México le sigue fascinando la historia de sus criminales, de sus crímenes. Eso es algo contra lo que no se puede, ni ahora ni nunca, pelear o negar; no tiene sentido. Y La Prensa, es testigo de ello.

Sé que hay mucha gente que cuestiona la existencia de un periódico como La prensa, pero a mí, como narrador y como alguien interesado en estos temas, este periódico es como el Hola del crimen; lo que sale en La Prensa es lo que hace eco.

No estoy muy seguro si esto sea útil para el país, pero lo que es un hecho es que es un medio muy socorrido, muy popular, eso es indudable. Más allá de si es necesario o no este tipo de publicaciones, a la gente le gusta la nota roja y La Prensa es el mayor testigo de ella.