Jurado brega por consenso en juicio al exjefe de campaña de Trump

Alexandria, Estados Unidos | AFP | El jurado en el juicio por fraude fiscal y bancario al exjefe de campaña de Donald Trump, Paul Manafort, bregaba este martes por alcanzar un consenso en el primer proceso derivado de la investigación sobre la intromisión rusa en las elecciones presidenciales estadounidenses de 2016.

Los seis hombres y seis mujeres que integran el jurado indicaron que buscaban lograr un consenso sobre al menos uno de los 18 cargos de los cuales se acusa a Manafort, implicando que podrían estar de acuerdo con otros. Adicionalmente, el juez T.S. Ellis les dio instrucciones para tratar de alcanzar una decisión unánime.

 

El caso contra Manafort surge de la pesquisa del fiscal especial Robert Mueller sobre la interferencia rusa para favorecer a Trump, y la posible colusión entre su equipo de campaña y Moscú. El proceso ha sido seguido muy de cerca por el mandatario estadounidense.

 

Aunque Manafort no es juzgado por ningún delito relacionado con su breve participación en la contienda electoral, este proceso es visto como una prueba importante para la investigación de Mueller, a la cual Trump ha denunciado repetidamente como una “caza de brujas”.

 

Manafort, de 69 años, está acusado de hacer declaraciones fraudulentas para obtener créditos bancarios, y de no pagar impuestos por decenas de millones de dólares que ganó mientras aconsejaba a políticos respaldados por Rusia en Ucrania, entre 2006 y 2015.

 

El martes, los miembros del jurado le preguntaron por nota a Ellis sobre cómo proceder si no logran un acuerdo sobre uno de los cargos.

 

“Si no podemos llegar a un consenso sobre uno de los cargos, ¿cómo deberíamos llenar el formulario del veredicto del jurado para ese cargo y qué significa eso para el veredicto final?”, consultaron en la nota que Ellis leyó a la corte.

 

El magistrado les explicó que esto no es un “evento inusual en un juicio con jurado”, y les respondió que “es su deber acordar un veredicto si puede hacerlo”.

 

El juez señaló que no preveía preguntar a los miembros del jurado si estaban de acuerdo con otros cargos en ese momento, pero agregó que la nota del jurado implicaba una respuesta a esa pregunta.

 

El caso sobre Manafort fue presentado al jurado el jueves, después de 12 días de impactantes testimonios sobre cuentas bancarias secretas, traiciones, infidelidades y gastos suntuosos en mansiones, automóviles, alfombras antiguas y ropa.

 

Los fiscales presentaron evidencia del derroche y describieron los diversos esquemas supuestamente utilizados por Manafort para evitar pagar impuestos y ocultar cuentas bancarias en Chipre. Su argumento: “Manafort conocía la ley y la violó de todos modos”.

 

Los abogados de Manafort hicieron todo para arrojar dudas sobre la credibilidad del testigo estrella de la fiscalía, Rick Gates, número dos de Manafort que aceptó colaborar con el gobierno y se volvió contra su exjefe.

 

La defensa, que no convocó a ningún testigo propio, trató de presentar a Gates como un mentiroso y un ladrón, señalando que había llegado a un acuerdo de culpabilidad con el gobierno con la esperanza de recibir una sentencia menor por sus propios delitos.

 

A diferencia de Gates y varios otros acusados por Mueller, Manafort no se declaró culpable e insistió en ir a juicio, una arriesgada estrategia que para muchos supone que espera obtener un indulto presidencial.