Riad expulsa al embajador de Canadá por críticas sobre los derechos humanos

AFP |EM

Arabia Saudita anunció este lunes su decisión de expulsar al embajador de Canadá en Riad, en respuesta a las críticas de Ottawa sobre la represión a militantes pro derechos humanos, pero el Ejecutivo canadiense mantuvo su postura.

El reino ultraconservador dio 24 horas al enviado de Ottawa, Denis Horak, para dejar el país debido a su “injerencia” en los asuntos internos.

Arabia Saudita “no aceptará injerencias en sus asuntos internos”, declaró el ministerio de Relaciones Exteriores saudita en Twitter, reflejando así la firmeza del príncipe heredero, Mohamed bin Salmán en materia, de política exterior.

Riad anunció, además, que iba a “congelar nuevas transacciones relacionadas con el comercio y las inversiones” con Canadá.

Este choque diplomático se produce después de que la embajada canadiense se mostrara “gravemente preocupada” por una nueva ola de arrestos de militantes pro derechos humanos en el reino.

“Déjenme ser muy clara […] Canadá siempre apoyará los derechos humanos, en Canadá y en todo del mundo, y los derechos de las mujeres son derechos humanos”, declaró este lunes la ministra canadiense de Relaciones Exteriores, Chrystia Freeland, en la apertura de una conferencia sobre igualdad en Vancouver, una referencia explícita a la crisis con Riad.

Freeland ya había criticado la semana pasada la detención de Samar Badaui y de su compañera Nasima al Sadah, dos militantes de los derechos humanos en Arabia Saudita y las últimas víctimas de lo que la oenegé Human Rights Watch llamó “una represión gubernamental sin precedentes contra el movimiento de los derechos de las mujeres”.

“Pedimos a las autoridades sauditas que las liberen inmediatamente, así como a todos los demás activistas pacíficos pro derechos humanos”, había declarado la embajada el viernes en un comunicado publicado en Twitter.

El ministerio saudita de Relaciones Exteriores expresó su reprobación respecto al comunicado de la embajada.

“Es muy lamentable que las palabras ‘liberación inmediata’ figuren en el comunicado canadiense”, declaró el ministerio. “Es inaceptable en las relaciones entre los dos países”.

– “Insulto al islam” –
Samar Badaui recibió el Premio Internacional a las Mujeres de Coraje 2012, concedido por el Departamento de Estado estadounidense.

Hizo campaña por la liberación de su hermano, Raef al Badaui, un bloguero disidente, y por la de Walid Abu al Jair, su exmarido.

El ciudadano saudita Raef al Badaui está en prisión desde 2012 por declaraciones hechas en su blog. En noviembre de 2014, fue condenado a 10 años de cárcel y 1.000 latigazos por “insulto al islam”.

La esposa de Raef al Badaui, Ensaf Haidar, está instalada en Quebec con sus tres hijos desde finales de 2013.

En abril, el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, había compartido con el príncipe saudita “sus preocupaciones importantes y constantes” sobre el bloguero encarcelado.

Los arrestos de Samar Badaui y su colega ocurrieron unas semanas después de las detenciones de militantes de los derechos humanos acusadas de atentar contra la seguridad nacional y de colaborar con los enemigos del Estado.

Algunas de ellas fueron posteriormente liberadas.

Al igual que Badaui, Nasima al Sadah lleva años enfrentándose al sistema de tutela saudita que pone a la mujer bajo la autoridad del hombre cuando ésta quiere estudiar, viajar o casarse.

El joven príncipe heredero introdujo recientemente una serie de reformas como la autorización de conducir para las mujeres, con las que busca mejorar la imagen ultraconservadora del reino.

En paralelo, Mohamed bin Salmán, de 32 años, lleva a cabo una política extranjera agresiva, llamando por ejemplo a ejercer un embargo contra su vecino Catar o a bombardear a los rebeldes hutíes aliados de su rival Irán en Yemen, al tiempo que impide cualquier forma de oposición en Arabia Saudita.

“Es más sencillo romper los vínculos con Canadá que con los demás” países, explica Bessma Momani, de la Universidad de Waterloo en Canadá.

“No hay vínculos comerciales sólidos, y atacar al gobierno (Justin) Trudeau puede tener cierto impacto con los aliados regionales belicistas de la región. Los miles de estudiantes sauditas en Canadá podrían, por su parte, pagar las consecuencias”, añade.