El gobierno español cierra el paso a un nuevo mandato de Puigdemont en Cataluña

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El gobierno español cierra el paso a un nuevo mandato de Puigdemont en Cataluña

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A instancias del gobierno, la justicia española cerró este miércoles el paso a una reelección del independentista Carles Puigdemont como presidente regional de Cataluña, obligando a los independentistas a escoger entre renunciar a la candidatura de su líder o celebrar nuevas elecciones.

El Tribunal Constitucional admitió a trámite un recurso presentado este mismo miércoles por el ejecutivo del conservador Mariano Rajoy contra una reforma legal del Parlamento catalán para permitir una presidencia telemática de Puigdemont, actualmente en Alemania y pendiente de un proceso de extradición a España.

Al admitir el recurso, el pleno del Constitucional “suspende la ley” de la cámara catalana de forma cautelar mientras estudia el fondo del asunto, indicó una fuente del tribunal.

Además, el alto tribunal “advierte a (el presidente de la cámara, el independentista Roger) Torrent (…) de su deber de acatar la decisión”, agregó la fuente.

Esta decisión deja sin opciones para ser presidente regional a Puigdemont, quien ya había chocado en enero contra un primer bloqueo del Constitucional que prohibió su investidura a distancia.

Puigdemont es “un prófugo de la justicia”, remarcó el portavoz gubernamental Íñigo Méndez de Vigo, en rueda de prensa luego de un consejo de ministros extraordinario que decidió presentar el recurso.

El grupo parlamentario del líder independentista, Juntos por Cataluña, había anunciado el sábado que intentaría investir a Puigdemont el 14 de mayo para cumplir con su promesa electoral de devolverle a la presidencia de la que fue cesado a finales de octubre por el gobierno central tras la fallida declaración de independencia.

Pero ya dejaron entrever que si no era posible, presentarían un candidato alternativo para formar un gobierno en la región, que lleva seis meses controlada directamente por Madrid.

Rajoy afirmó en el Congreso que su objetivo es “que se forme gobierno en Cataluña y acabemos con una situación de provisionalidad que no conduce absolutamente a nada”.

“Ya está bien de marear la perdiz”, insistió durante un tenso debate en el Congreso.

Durante su transcurso, Rajoy fue acusado de blando por el líder del partido de centroderecha Ciudadanos, Albert Rivera, que anunció que su formación, en claro ascenso electoral por su feroz oposición a los independentistas, le retiraba el apoyo en la gestión de la crisis catalana.

– Investidura a contrarreloj –
Los independentistas, con mayoría absoluta en el Parlamento catalán desde las elecciones de diciembre, pueden escoger presidente antes del 22 de mayo, fecha en que se deberían convocar nuevas elecciones si se mantiene el bloqueo.

Hasta el momento, todos los candidatos presentados a la presidencia fueron bloqueados por la justicia: Puigdemont estaba en el extranjero y sus dos sucesores, el activista Jordi Sánchez y al exportavoz gubernamental Jordi Turull, se encuentran en prisión.

Como a otros siete líderes independentistas, el juez del Tribunal Supremo a cargo de la investigación del intento de secesión de octubre les decretó prisión preventiva al procesarlos por rebelión, delito punible con hasta treinta años de prisión.

La oposición en Cataluña y el gobierno central los acusan de escoger deliberadamente a estos candidatos para hacerse las víctimas.

“Ni el Estado, ni el gobierno, ni los jueces, ni esta cámara tienen la culpa de que ustedes sean incapaces de formar un gobierno”, reprochó Rajoy a un senador independentista durante un debate en la cámara alta.

Ahora se espera que en los próximos días Puigdemont designe un sucesor de su confianza como presidente.

“Si no hay una ventana de oportunidad para investir al presidente Puigdemont antes del día 14, se investirá a otro”, avanzó el martes la portavoz de su formación Elsa Artadi, uno de los nombres que se barajan para la presidencia.

De confirmarse, supondría romper la promesa electoral de “restituir el gobierno legítimo” de Cataluña que permitió a la candidatura de Puigdemont convertirse en la más votada dentro del bloque independentista en las elecciones de diciembre.

El hipotético candidato dispondría del apoyo de Juntos por Cataluña (34) y el otro gran partido independentista Izquierda Republicana (32), con lo que podría ser escogido en mayoría simple por 66 diputados a favor, 65 en contra y 4 abstenciones del partido independentista radical CUP.