Podrás visitar tesoros eclesiásticos sin guardias ni guías

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Podrás visitar tesoros eclesiásticos sin guardias ni guías

Ciudad del Vaticano, 10 Feb (Notimex).- Gracias a la aplicación digital “Iglesias de puertas abiertas”, turistas y curiosos podrán visitar tesoros eclesiásticos en Italia de manera gratuita, sin siquiera tener necesidad de contar con la presencia de guardias y guías.

Esta semana se puso en marcha la primera “apertura automatizada” de bienes eclesiásticos en dos localidades del norte italiano, una peculiar experimentación que permitirá descubrir detalles normalmente desconocidos de templos antiguos y preciosos, incluso en ausencia de personas en el lugar.

“La Iglesia es consciente de las extraordinarias potencialidades eclesiales y sociales de este proyecto. El mejor modo de conservar la tradición es innovarla”, destacó Derio Olivero, obispo delegado para los bienes culturales eclesiásticos de la Conferencia Episcopal Piamontesa.

La iniciativa involucra a varias diócesis de las norteñas regiones italianas de Piamonte y Valle de Aosta; cuenta con el apoyo del gobierno piamontés y la Fundación CRT, como parte del más amplio proyecto denominado “Ciudades y catedrales”.

En una primera fase, de experimentación, el sistema se ha instalado en dos capillas: San Bernardo de Aosta en la localidad de Piozzo, Provincia de Cúneo (diócesis de Mondovi) y San Sebastián en Giaveno, diócesis de Turín.

La primera data del siglo XV, en su interior contiene un ciclo de frescos que fueron restaurados en 1967 y sacaron a la luz tanto la fecha de 1451 como la firma del autor de una inscripción artística em la bóveda: “Frater Enricus Pinxit”.

La segunda, dedicada a San Sebastián, fue construida entre los siglos XV y XVI. Se trata del templo más antiguo de Giaveno, con un fresco del mencionado santo y recientemente fue datada en el siglo XV.

“El proyecto ‘Ciudades y Catedrales’ ha sabido poner en red, territorialmente y digitalmente, el grande y precioso patrimonio artístico y arquitectónico constituido por las 18 catedrales y más de 500 bienes eclesiásticos de ambas regiones”, indicó el presidente de la Fundación CRT, Giovanni Quaglia.

Estableció que la iniciativa ha sabido conjugar el alma devocional con la artística y la social, el pasado con el futuro, la recuperación estructural con la valorización.

“Es un modelo que puede hacer escuela y que ya mira al futuro: la innovación tecnológica adoptada está ya predispuesta para recibir los dispositivos de monitoreo del estado de salud de los bienes, en la óptica de la conservación programada”, agregó.

El sistema es sencillo; después de haber descargado la aplicación en el propio teléfono, sea IOS o Android, el usuario puede registrarse y reservar la visita gratuita. Una vez llegado al lugar, en el horario de visita seleccionado, deberá encuadrar con el aparato un código QR y la puerta se abrirá automáticamente.

Una vez adentro, un mecanismo multimedia pondrá en marcha una narración histórico-artística y devocional del lugar, tanto en italiano como en inglés. La narración estará acompañada por una serie de luces.

Un sistema de pequeños proyectores con haces de luz direccional acompañará el audio para facilitar la lectura y la comprensión de los frescos. Cuando el visitante deje el edificio, la puerta se cerrará automáticamente.

Para garantizar la seguridad del bien, está previsto un sistema de cámaras de vigilancia para el control de los ingresos y otros detalles.

Las primeras capillas elegidas para la experimentación de la apertura automatizada fueron seleccionadas tras el análisis de múltiples factores, entre ellos la presencia de pinturas murales de gran valor.

Asimismo se consideró la disponibilidad de una cobertura de red de telefonía móvil y de un sistema eléctrico, además de la ausencia de bienes muebles de valor que se puedan robar fácilmente, en modo de garantizar el acceso en total seguridad.

Entre otras cosas, la apertura automatizada permitirá afrontar mejor el desafío que implica la contratación de guardias en lugares de bajo flujo turístico y la flexibilidad de los horarios necesarios para tener abiertos muchos espacios sagrados esparcidos por el territorio.