“Cataluña española” o “no pasarán”: el referéndum también causa divisiones en Madrid

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MadridEspaña | AFP | Partidarios de una “España unida” y manifestantes que expresaron su apoyo a Cataluña se sucedieron el domingo en la Puerta del Sol, en pleno centro de Madrid, con algunos momentos de tensión cuando ambos bandos se encontraron.

Al grito de “¡No, no se engañen, Cataluña es española!” o “¡Yo soy español, español, español!”, ciudadanos contrarios a la independencia de Cataluña tomaron las calles de Madrid, hacia el mediodía, convocados por un pequeño partido llamado “Libres” que se define como “social liberal”, para denunciar “la declaración unilateral de independencia” que Cataluña podría efectuar tras la consulta.

Al principio eran unos cientos los concentrados, portando banderas de España, en la Plaza Mayor, en medio de los turistas que se tomaban selfis, mientras que, en Barcelona, la policía intervenía para impedir el referéndum.

Los manifestantes exigieron el arresto del presidente catalán, Carles Puigdemont, que organizó el referéndum sobre la independencia, pese a que la Justicia lo había prohibido, al grito de “¡Puigdemont, a prisión!”.

La manifestación se volvió confusa cuando el segundo orador, Iván González, tomó el altavoz para exigir la dimisión del jefe de gobierno español, Mariano Rajoy, provocando enardecidas reacciones por parte de los manifestantes, especialmente de las personas mayores. “¡Fuera!”, “¡No hemos venido para eso!”, gritaban, indignados.

“El Gobierno tenía que haber adoptado el artículo 155 desde hace tiempo”, que permite al ejecutivo suspender la autonomía catalana, explicó a la AFP González, que se identificó como miembro del partido “Libres”. “No han sido estadistas”, lamentó.

– Momentos de tensión –

Los congregados se dirigieron a continuación hacia la vecina Puerta del Sol, abriéndose paso entre numerosos turistas.

La concentración fue haciéndose cada vez más grande, con la llegada de numerosos jóvenes que supieron de la manifestación a través del servicio de mensajería móvil Whatsapp.

Entre ellos, Rodrigo Liébana, habitante de Barcelona, de 29 años, que enarbolaba una bandera española y otra catalana, sin estrella independentista. “Si andas con esas banderas en Cataluña te tratan de facha”, afirmó.

El grupúsculo de extrema derecha Democracia Nacional también se dejó ver entre los manifestantes que se hacían fotos.

Un poco más allá, unos turistas hacían lo mismo. “Estaba viendo la CNN en el hotel y vi que había una manifestación en Madrid. Vine e hice una foto”, explicó John, un joven de Liverpool que pasaba el fin de semana en la capital española.

Por su parte, dos estudiantes chinas, que no quisieron identificarse, se hacían un selfi, con los manifestantes de fondo, inmortalizando “un momento histórico”.

Los manifestantes vitorearon a la policía cuando los agentes se desplegaron en la plaza para separar a los manifestantes de los viandantes. “¡No estáis solos!”, gritaban.

En cambio, León Hernández sí que se sentía solo. “Debería haber mucha más gente”, consideró este jubilado, que lamentó que no hubieran salido más personas a la calle en este día crucial. La víspera, casi 10.000 personas se concentraron en Madrid en una manifestación parecida.

Horas después, varios miles de personas favorables al referéndum se congregaron en la misma plaza, enarbolando banderas catalanas y coreando “¡Cataluña, no estás sola!”, “¡la voz del pueblo no es ilegal!” o “¡No pasarán!”.

Aitor Francés, de 26 años, llegó con su bandera catalana independentista, confeccionada a toda prisa “después de ver las noticias”. “Hay que defender los derechos y sobre todo el más fundamental, que es el de decidir su futuro”, aseguró.

Teresa Gómez y Francisco Serrano, de 34 y 33 años respectivamente, decidieron manifestarse también al ver por televisión lo que estaba ocurriendo en Barcelona. “Las imágenes nos han conmovido”, explicaron.

Por su parte, Alfonso Serrano, un madrileño de 47 años, acudió a la Puerta del Sol para “apoyar el derecho a decidir y contra el autoritarismo”, dijo, indignado por la actitud de Mariano Rajoy. “Tendría que haber renunciado desde hace tiempo”.

Al caer la noche, varias decenas de manifestantes contrarios a la independencia llegaron a la Puerta del Sol, gritando “¡Viva España!” y haciendo el saludo fascista, lo que provocó una situación tensa con los manifestantes prorreferéndum, que respondían diciendo que “¡Madrid será la tumba del fascismo!”.

La policía intervino para impedir el enfrentamiento entre manifestantes y evacuó a el grupúsculo de ultras de la plaza.