El líder supremo Alí Jamenei solicita firmeza ante la “arrogancia” de Estados Unidos

Foto: AFP

El líder supremo Alí Jamenei solicita firmeza ante la “arrogancia” de Estados Unidos

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Teherán, 3 ago (EFE).- El líder supremo de Irán, Alí Jameneí, abogó hoy por “una interacción amplia con el mundo”, pero pidió al presidente del país, Hasan Rohaní, que esto no le impida mantenerse firme ante la “arrogancia” de Estados Unidos.

En un discurso tras ratificar a Rohaní como presidente para un segundo mandato, Jameneí instó a “mostrar poder ante cualquier (potencia) dominante”, citando a EEUU.

“Con la ayuda del pueblo podremos frenar sus trucos, rendirse ante los arrogantes perjudica a los pueblos (…) con la ayuda de Dios luchamos contra la arrogancia y no nos hemos rendido ante ellos”, dijo el líder.

En este sentido, Jameneí recomendó asimismo tener una “interacción amplia con el mundo” porque “esto es exactamente el punto opuesto a lo que buscan los enemigos y los dominantes del mundo”.

“Nosotros podemos tener con el mundo lazos amplios y extensos y ayudar a otras naciones y gobiernos”, agregó.

Durante el primer mandato de Rohaní, Irán salió de su aislamiento internacional gracias a la firma del acuerdo nuclear en julio de 2015 con seis grandes potencias.

El presidente insistió hoy en que Irán mantendrá la vía de la “moderación” y que la época actual es “tiempo de interacción entre el islam y el mundo moderno”.

Además, subrayó que el país tiene “una relación constructiva con el mundo” y “no acepta el aislamiento ni se rinde ante los enemigos que quieren aislar a Irán”.

Sobre los “enemigos”, el ayatolá Jameneí hizo hincapié en que Irán es ahora “más fuerte” y conoce el modo de enfrentarse a sus rivales.

“No le tenemos ningún miedo ni al enemigo ni a sus trucos”, aseguró el líder, quien en el plano interno recomendó a Rohaní solucionar los problemas económicos del país y “mantener la unidad de la sociedad”.

Rohaní tomará posesión del cargo ante el Parlamento el próximo sábado, en una ceremonia en la que se espera una presencia sin precedentes en Irán de dignatarios extranjeros.

El clérigo moderado, que ganó las elección del pasado mayo con 23 millones de votos, un 57 % del total, tendrá dos semanas para formar un nuevo Gobierno.