/ domingo 30 de mayo de 2021

Natalia Lafourcade, embajadora musical de México

Natalia Lafourcade grita al mundo el amor por sus raíces y presenta el segundo volúmen del álbum Un canto por México

Con dos Premios Grammy, 13 Latin Grammy, un premio Billboard, cinco Premios MTV Latinoamérica y un disco de platino por su álbum Mujer divina entre otros galardones, Natalia Lafourcade es una de las cantantes mexicanas más reconocidas a nivel internacional.

El que la crítica y el público den tan buen recibimiento a su trabajo la llena de gratitud, porque significa que quienes escuchan su música "percibieron la energía y el sentimiento que se le puso a cada uno de esos tracks", comenta a El Sol de México vía Zoom.

▶️ Mantente informado en nuestro canal de Google Noticias

"(Los premios) son el reconocimiento no solamente a mi trabajo, sino al de mucha gente. Los discos no se hacen así nada más, hay tantos detalles, tantas cositas que la gente no sabe, la gente escucha la música y ya. Pero detrás de eso hay tantos arreglos de logística, tantos arreglos para generar la mística, la magia, de traer 'el duende' al estudio y conseguir que esto tenga esa luz".

La cantautora se considera a sí misma como una "freak" de la mezcla musical. Entre risas, platica que todos los ingenieros con los que colabora en sus proyectos saben de antemano que ella estará al pendiente de cada detalle para asegurarse que todo salga perfecto.

Y es que a lo largo de sus más de 20 años de trayectoria, su proceso para componer y producir música se ha alimentado de cada uno de sus discos. La Natalia que hoy sube al escenario es producto de ese aprendizaje, aunque considera que el álbum Mujer divina (que grabó en homenaje a Agustín Lara en 2012) fue un parteaguas en su carrera.

"Venía haciendo música de una manera hasta que me encontré con la música de Agustín Lara. Ahí siento que hubo un quiebre en mi vida, donde cambié de dirección y de inquietudes. Ya en el disco Hasta la raíz (2015) tenía la inquietud de empezar a relacionarme con aspectos de la música que estuvieran más relacionados al folclor tradicional, porque ahí me di cuenta que había una riqueza que me conmovía y me emocionaba".

El trabajo que realizó posteriormente con las composiciones de artistas como Violeta Parra, Mercedes Sosa, Chavela Vargas y Simón Díaz, la llevó a concebir un concierto enfocado a celebrar la música mexicana, que más tarde derivó en el álbum Un canto por México, (el cual fue galardonado con tres Grammys Latinos y un Grammy internacional), que el pasado viernes presentó su segundo volumen.

Natalia afirmó que este proyecto retoma elementos característicos de la música mexicana, los cuales espera lleven al público a un viaje por las raíces de esta tierra y valore sus sonidos. "La música tradicional está en México, es un país que la tiene incorporada en su estilo de vida. Está en la calle, aquí en mi pueblo está la marimba tocando y el grupo norteño, está un grupo de bolero en la esquina, y tenemos un grupo de son jarocho por allá. La música está viva, tal vez pasa que estamos muy acostumbrados a esta música, desde pequeñitos, la escuchamos y a lo mejor se nos hace normal, no le prestamos la atención que debería tener".

Un canto por México: Volumen 2 contiene colaboraciones con colegas como Rubén Blades, Pepe Aguilar, Mare Advertencia Lirika, Aída Cuevas, Mon Laferte, Carlos Rivera, Ely Guerra, Silvana Estrada, Jorge Drexler y el grupo Los Cojolites, quienes llevan varios años trabajando con la cantante.

Con dos Premios Grammy, 13 Latin Grammy, un premio Billboard, cinco Premios MTV Latinoamérica y un disco de platino por su álbum Mujer divina entre otros galardones, Natalia Lafourcade es una de las cantantes mexicanas más reconocidas a nivel internacional.

El que la crítica y el público den tan buen recibimiento a su trabajo la llena de gratitud, porque significa que quienes escuchan su música "percibieron la energía y el sentimiento que se le puso a cada uno de esos tracks", comenta a El Sol de México vía Zoom.

▶️ Mantente informado en nuestro canal de Google Noticias

"(Los premios) son el reconocimiento no solamente a mi trabajo, sino al de mucha gente. Los discos no se hacen así nada más, hay tantos detalles, tantas cositas que la gente no sabe, la gente escucha la música y ya. Pero detrás de eso hay tantos arreglos de logística, tantos arreglos para generar la mística, la magia, de traer 'el duende' al estudio y conseguir que esto tenga esa luz".

La cantautora se considera a sí misma como una "freak" de la mezcla musical. Entre risas, platica que todos los ingenieros con los que colabora en sus proyectos saben de antemano que ella estará al pendiente de cada detalle para asegurarse que todo salga perfecto.

Y es que a lo largo de sus más de 20 años de trayectoria, su proceso para componer y producir música se ha alimentado de cada uno de sus discos. La Natalia que hoy sube al escenario es producto de ese aprendizaje, aunque considera que el álbum Mujer divina (que grabó en homenaje a Agustín Lara en 2012) fue un parteaguas en su carrera.

"Venía haciendo música de una manera hasta que me encontré con la música de Agustín Lara. Ahí siento que hubo un quiebre en mi vida, donde cambié de dirección y de inquietudes. Ya en el disco Hasta la raíz (2015) tenía la inquietud de empezar a relacionarme con aspectos de la música que estuvieran más relacionados al folclor tradicional, porque ahí me di cuenta que había una riqueza que me conmovía y me emocionaba".

El trabajo que realizó posteriormente con las composiciones de artistas como Violeta Parra, Mercedes Sosa, Chavela Vargas y Simón Díaz, la llevó a concebir un concierto enfocado a celebrar la música mexicana, que más tarde derivó en el álbum Un canto por México, (el cual fue galardonado con tres Grammys Latinos y un Grammy internacional), que el pasado viernes presentó su segundo volumen.

Natalia afirmó que este proyecto retoma elementos característicos de la música mexicana, los cuales espera lleven al público a un viaje por las raíces de esta tierra y valore sus sonidos. "La música tradicional está en México, es un país que la tiene incorporada en su estilo de vida. Está en la calle, aquí en mi pueblo está la marimba tocando y el grupo norteño, está un grupo de bolero en la esquina, y tenemos un grupo de son jarocho por allá. La música está viva, tal vez pasa que estamos muy acostumbrados a esta música, desde pequeñitos, la escuchamos y a lo mejor se nos hace normal, no le prestamos la atención que debería tener".

Un canto por México: Volumen 2 contiene colaboraciones con colegas como Rubén Blades, Pepe Aguilar, Mare Advertencia Lirika, Aída Cuevas, Mon Laferte, Carlos Rivera, Ely Guerra, Silvana Estrada, Jorge Drexler y el grupo Los Cojolites, quienes llevan varios años trabajando con la cantante.

Policiaca

Profepa asegura animales de refugio felino del Ajusco; serán reubicados en zoológicos

El activista Arturo Islas denunció que por lo menos 100 felinos se encuentran en total abandono al interior del refugio "Black Jaguar White Tiger"

Gossip

Becky G llega a México con nuevo disco y como host de los MTV Miaw

Becky G hace un llamado a la unidad, se manifiesta en contra de las armas y los crímenes de odio

Teatro

Escenifican charla de Ofelia y Horacio en la actualidad

Una experiencia inmersiva lleva al público a reflexionar sobre el amor a partir de dos personajes de Hamlet, de William Shakespeare

Cultura

Anuncian retrospectiva del realizador colombiano Víctor Gaviria

El director de cintas como La vendedora de rosas también impartirá un taller y presentará un par de libros

Cultura

Celebran 25 años del Guanajuato International Film Fest

Un libro conmemorativo, Croacia como país invitado y los homenajes a Blanca Guerra, Adriana Barraza y Mónica Lozano forman parte del programa

Gossip

Wiplash fusionan estilos y crea el rock tumbado

Sin importar las críticas, el cuarteto mexicano Wiplash se mantiene firme a defender su propuesta musical; estrenan el sencillo Aprendiendo a amar, a dueto con Adriel Favela

Finanzas

Generó Deer Park 600 mdd de utilidad

El Presidente dijo que a seis meses de la compra, Pemex ya recuperó la mitad de lo invertido